A continuación, presentamos seis reseñas de varios libros que abordan el asturleonés. Cinco fueron publicadas en el diario La Opinión – El Correo de Zamora, en la sección ‘Biblioteca Furmientu’ del suplemento cultural dominical. Y El Principicu fue reseñado en el boletín El Llumbreiru.
1. Reseña de Convenção Ortográfica da Língua Mirandesa
Visitar la Tierra de Miranda de Douro es una delicia para el filólogo. En las aldeas de nuestros vecinos podemos escuchar y leer varias lenguas sin necesidad de viajar cientos de kilómetros. El oído se acostumbra pronto a esa mezcla idiomática, tan cotidiana para nuestros paisanos de la Raya: portugués, castellano y, por supuesto, mirandés.
En uno de esos frecuentes paseos cayó en mis manos un pequeño compendio gramatical del habla rayana, la Convenção Ortográfica da Língua Mirandesa, que en apenas 60 páginas recoge de manera magistral la ortografía de este idioma portugués. Formaciones verbales, morfología, terminaciones, acentos, grafías y hasta algunos rasgos toponímicos son analizados en el breve manual.
Es interesante destacar como en el libro se clasifica al mirandés como la variante del asturleonés propia de la región de Portugal fronteriza con la provincia de Zamora. Además, se centra en la cuestión filológica y abandona de esta manera criterios políticos que, seguramente, no hubieran hecho demasiado por un estudio riguroso de la lengua. El protagonismo lo tienen así los hablantes del mirandés, e instituciones como la Universidad de Lisboa efectúan algo imprescindible para el análisis académico de toda lengua: recogerlo en un manual ortográfico que servirá para la necesaria enseñanza y protección del idioma, y para el trabajo científico de los futuros investigadores.
Los rayanos así tenemos a nuestra disposición una recopilación concisa en la cual comparar nuestras formas de comunicarnos. Es una ortografía sencilla, pero que cumple con creces su función, a veces, en los estudios breves y accesibles está el éxito del trabajo. Es un libro básico que se presta a ser revisado y que, siempre vinculado al contexto educativo de las lenguas y dialectos de España, puede ser presentado a los estudiantes de secundaria de nuestra comunidad, estoy seguro de que llamará su atención si es mostrado con entusiasmo. Asimismo, podría ser muy provechoso para el profesorado de lengua y literatura, puesto que intenta normativizar una lengua próxima y con la que es fácil establecer paralelismos.
Ortografías como esta se echan en falta en este lado de la frontera. Los zamoranos nos merecemos también estudios serios y constantes que analicen nuestras formas asturleonesas. Y es preciso recordar a las instituciones que tienen la obligación de proteger, conservar y promover nuestro rico patrimonio lingüístico. Tenemos mucha tarea por delante.
Convenção Ortográfica da Língua Mirandesa
Autores: Antonio Bárbolo Alves, Ivo Castro, Marcolino Fernandes, Manuela Barros Ferreira, Valdemar Gonçalves, Cristina Martins, Rita Marquilhas, António Maria Mourinho, Moisés Pires, Domingos Raposo y José Augusto Raposo.
Editorial: Câmara Municipal de Miranda de Douro / Centro de Lingüística da Universidade de Lisboa.
Año y ciudad de publicación: 2020 (2ª edición), Oporto.
2. Reseña de Dialectología Española
Guardo mucho cariño de mi estancia como profesor en Segovia. Un día me presenté en el departamento con un ejemplar de Dialectología española, una obra destacada dentro de la filología hispánica, y eso llevó a un interesante debate con algunos docentes.
Recuerdo que un compañero dio, probablemente, con la clave de aquellas reflexiones y me comentó: «tú lo tienes fácil para profundizar sobre dialectología y lenguas, puedes empezar por tu tierra». Y tenía toda la razón, la riqueza lingüística de Zamora motiva al investigador para ampliar sus conocimientos, y ayudado por manuales como el de Alonso Zamora Vicente (1916-2006), el estudio se convierte en toda una delicia intelectual.
Alonso Zamora perteneció a la última gran generación de filólogos españoles, la Edad de Oro del estudio de la lengua, orientada por Ramón Menéndez Pidal con el Centro de Estudios Históricos, quien compartió clases con un larguísimo listado de profesores: Tomás Navarro Tomás, Dámaso Alonso, Américo Castro, Samuel Gili Gaya, Federico de Onís, Rafael Lapesa, María Josefa Canellada, etc. Fueron también los artífices del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica (ALPI), tan importante para Zamora por su contenido.
Dialectología Española continuó la senda investigadora de la escuela pidaliana. Dedicó un extenso capítulo a las hablas leonesas, desde Asturias a Extremadura, ocupándose de su vocalismo, los grupos consonantes, las terminaciones, su fonética, la toponimia, sus particularidades sintácticas o las peculiaridades de algunos verbos.
Las hablas de las comarcas naturales de Zamora gozan de amplio protagonismo en el libro. Además, Zamora Vicente presenta una serie de mapas lingüísticos de la región que resultan muy útiles para cualquier interesado en el estudio de la temática.
Asimismo, debido a lo provechoso que me ha resultado en mis artículos, he de citar el magnífico análisis que realizó de otras lenguas y dialectos peninsulares, es el caso del judeoespañol o ladino. Zamora Vicente encontró varias similitudes entre parte del léxico zamorano-salmantino y el habla sefardita conservada por alguna comunidad hispanojudía mediterránea. Igualmente, estremece la lectura de varias páginas de este libro escrito en plena posguerra, tras el horror nazi y el Holocausto, por ejemplo, el destino de la antes floreciente colectividad sefardita de Salónica: «Los últimos acaeceres de la segunda guerra mundial han debido de reducir considerablemente la relativa vitalidad del judeoespañol».
El manual fue publicado por Gredos, editorial que siempre sobresalió por su inmejorable catálogo, entre otros muchos libros, publicó el diccionario de la lexicógrafa María Moliner.
Aunque creamos que sus propuestas ya estén superadas, es preciso reencontrarnos con estos extraordinarios filólogos. Leer, anotar, aprender y disfrutar con unas obras admirables que nos llevarán también al mejor conocimiento de nuestra tierra. Y por ello, quizá, sea un buen momento para desempolvar Dialectología Española de los anaqueles de las bibliotecas. Una lectura excelente nos espera.

Dialectología española
Autor: Alonso Zamora Vicente
Editorial: Gredos (Biblioteca Románica Hispánica).
Año: 1996 (segunda edición, 6ª reimpresión).
Páginas: 587.
3. Reseña de El Principicu

El Principito tiene su traducción al sanabrés. Las conocidas páginas de la obra cumbre de Antoine de Saint-Exupéry se leen ya en el asturleonés de Sanabria, pues dos magníficos protectores de la etnografía de la comarca, Daniel Boyano Sotillo y Xuan Xosé Lajo Martínez, son sus inmejorables traductores.
El libro ha sido editado en un eficaz formato de bolsillo y en tapa blanda. Incluye bastantes dibujos a color del autor, en una cuidada edición elaborada por Libros desde Tuma que publica así un clásico de la literatura universal al sanabrés. Es digno reconocer el esfuerzo de varias pequeñas editoriales por facilitar estos textos, que, por fortuna, parece que gozan de una buena acogida por parte de los lectores e interesados en la temática.
Se logra de esta manera disponer de una traducción de El Principito a otro idioma, en este caso a la variante sanabresa del asturleonés, gracias a la pasión de dos activistas culturales que han dedicado su tiempo a hacer posible esto. Además, recientemente la editorial ha publicado la obra en otras lenguas y dialectos minoritarios, por ejemplo, en jaquetía o en gacería.
Los traductores reconocen que, para el desarrollo de este trabajo, han seguido las normas ortográficas de la Academia de la Llingua Asturiana y la gramática sanabresa publicada por la asociación zamorana Furmientu.
Desde hace unos cuantos años, puedo presumir de conocer a Dani Boyano y hay que decir que su labor es encomiable. Es un entusiasta dinamizador de la comarca sanabresa y su defensa de la cultura popular zamorana se convierte en algo referencial. Aúna los saberes de la rica tradición colectivista de Sanabria, y las reivindicaciones de aquella generación irrepetible de carrilanos libertarios de los años 30 que estuvo a punto de transformar todo.
Por su parte, el filólogo Xuan Lajo, gran especialista en vocabulario de la lengua asturleonesa, está inmerso en la elaboración de un colosal diccionario de las hablas sanabresas que hará las delicias de lexicógrafos y apasionados por el tema. Ambos han traducido El Principicu, a la lengua de sus ancestros, pese a la desidia institucional por la protección y difusión de nuestro rico patrimonio lingüístico provincial.
Asimismo, rinden un sentido homenaje a la variante del sanabrés hablada en San Ciprián de Sanabria, advirtiendo que uno de los personajes, el geógrafo, se comunica de manera íntegra en dicho subdialecto en sus intervenciones durante la novela. El viaje y análisis dialectológico de Fritz Krüger, etnógrafo alemán que visitó la comarca hace un siglo para realizar un estudio del habla local, es así evocado 100 años después.
Acudamos a las librerías y a las bibliotecas, es el momento para reencontrarnos con la literatura con mayúsculas y las conversaciones de nuestros antepasados. Una loable práctica que debemos demandar con urgencia y El Principicu puede ayudarnos en dicha tarea.
El Principicu
Autor: Antoine de Saint-Exupéry.
Traducción al senabrés: Xuan X. Lajo Martínez y Daniel Boyano Sotillo. Y la colaboración de Criosanabria.
Editorial: Libros desde Tuma.
Año: julio de 2025 (primera edición).
Páginas: 91.
4. Reseña de Sociolingüística y variación dialectal. Estudio del habla de Flores de Aliste

Sociolingüística y variación dialectal. Estudio del habla de Flores de Aliste es un libro que he consultado en bastantes ocasiones. Un estudio imprescindible pero difícil de conseguir hoy, prácticamente solo disponible en bibliotecas y algunas librerías de viejo, que debería reeditarse sin demora.
El ejemplar del cual dispongo me fue entregado por la Asociación Furmientu, hace ya varios años, como obsequio del «VIII Concurso de Vocabularios Tradicionales de Zamora» por el Vocabulario Tradicional de Palacios del Pan que presenté. Aún recuerdo como una tarde en el antiguo Bar Tribal (un refugio para la juventud zamorana de la época) apareció Pedro Gómez Turiel con el libro, que empecé a ojear esa misma noche.
El autor es un profesor toresano de Lengua Castellana y Literatura, Juan Carlos González Ferrero, uno de los grandes investigadores lingüísticos de la provincia de Zamora. Su extenso trabajo abarca todos los campos para el preciso estudio de las lenguas y hablas provinciales: lexicografía, toponimia, dialectología o sociolingüística.
De manera específica, en el estudio del habla de Flores, el docente analizó a la comunidad local residente en el invierno y la primavera de 1983, momento exacto de elaboración de la investigación. Tras efectuar un detallado cuestionario entre las gentes del pueblo, se sirvió de una selección de 11 informantes de ambos sexos y edades diversas para determinar las peculiaridades léxicas, morfosintácticas y fonéticas percibidas en Flores.
Convertido en un minucioso científico de la lengua, en su metodología se ayudó de los apartados nocionales de la encuesta del Atlas Lingüístico de España y Portugal (ALEP), los materiales empleados por Julio Borrego Nieto para su investigación sociolingüística en Villadepera, el manual de pronunciación de Tomás Navarro o una comparación con las definiciones etimológicas del diccionario de María Moliner.
Las conclusiones que ofreció el estudio sobre los fenómenos del habla de Flores son interesantísimas. Relativo a los rasgos que comparte con el dominio lingüístico asturleonés, señaló contundente González Ferrero: «Esta habla es una variedad local sobre la que la norma castellana se impone», pero reconoció que la mayor parte de las desviaciones de formas normativas y unidades léxicas no usuales respondían a leonesismos y voces desusadas. Asimismo, la “experiencia de la lengua” resultó determinante para valorar en Flores la diversidad de conductas: «quien solo tiene de la lengua una experiencia local conserva más léxico leonés, pero en aquellos sujetos en que son más frecuentes los contactos con hablantes de variedades castellanas no leonesas el proceso de desplazamiento del léxico leonés está mucho más avanzado», escribió el profesor toresano.
El trabajo facilita también la aproximación a la realidad cotidiana de una comunidad rural zamorana de la década de los años 80. Una Zamora que se va, al igual que su léxico vernáculo, y desaparecen multitud de vivencias y conocimientos.
Sociolingüística y variación dialectal. Estudio del habla de Flores de Aliste recuerda que es un buen momento para reencontrarnos con los estudios de nuestras hablas locales, exigir a las instituciones que se impliquen más en su divulgación y en la protección de los investigadores, y reivindicar la importancia de la publicación de unos textos que sirven para comprender mejor la enorme riqueza lingüística de nuestra provincia.
Sociolingüística y variación dialectal. Estudio del habla de Flores de Aliste
Autor: Juan Carlos González Ferrero.
Editorial: Instituto de Estudios Zamoranos «Florián de Ocampo».
Año: 1986.
Páginas: 214.
5. Reseña de Manifiesto de la Comuna Antinacionalista Zamorana

El original ensayo imagina a la provincia de Zamora como una entidad autónoma de carácter colectivista y libertaria. Este utópico lugar es la Comuna Antinacionalista Zamorana (CAZ), que se declara fundada mediante el citado escrito. Y las 60 páginas del Manifiesto de la CAZ forman un panfleto político anónimo, ya que ningún autor estampa su firma, pero donde inevitablemente es reconocible la huella del polifacético profesor, filólogo y pensador zamorano Agustín García Calvo (1926-2012).
El texto fue publicado en 1970 durante el exilio del escritor zamorano en París, víctima de la persecución del régimen franquista contra los intelectuales críticos que denunciaron los abusos de la dictadura. Y la CAZ era propuesta como una Arcadia feliz donde el individualismo, el Capital, las ideas fanáticas, los nacionalismos, las injusticias y cualquier forma de Poder o Autoridad eran superados. La particular filosofía ácrata de García Calvo se mostraba así en su máximo exponente en este Manifiesto de la CAZ.
Agustín García Calvo fue uno de los grandes filólogos españoles de su época y no descuidó la reflexión sobre el idioma en su ensayo. El capítulo quinto del Manifiesto, titulado “La cuestión del lenguaje”, se ocupó de su peculiar forma de entender las hablas provinciales. Y esas páginas, especialmente, serán las analizadas para efectuar esta reseña.
El capítulo comienza situando la realidad lingüística contemporánea de Zamora, una provincia en la cual se produjo la extensión de la lengua castellana desde hace ya siglos. Sin embargo, reivindica para la CAZ «una cierta independencia y peculiaridad lingüística». Señala a Zamora como «una pequeña Babel» donde confluyen «el viejo dialecto leonés (…), las hablas gallego-portuguesas del Oeste y Noroeste, por otras castellanas por el Este, de una manera parecida a como ahora se cruzan en los pueblos de Sanabria todavía los restos del leonés».
A partir de ahí recoge una serie de interesantes peculiaridades lingüísticas zamoranas: el arcaísmo del castellano hablado, la singularidad en varios rasgos morfofonémicos y gramaticales, además de un atractivo listado de vocablos, escuchados aún hoy con asiduidad en la capital provincial, que hacen de ese vocabulario zamorano explicado por García Calvo una verdadera delicia lectora. Arroñar, cuzo, fato, fréjol, meca, modorro, morceña, remejer, riestra, teso o zuda, son solo algunas de las palabras zamoranas definidas con pasión en el Manifiesto de la CAZ.
Asimismo, insiste en la evolución del lenguaje relacionado con los hablantes que lo modifican y en su carácter interclasista, «tendrán que acudir los que colaboren en esta empresa de recreación del dialecto zamorano tanto a las bocas campesinas como a las bocas del subproletariado y yuxtaproletariado desclasado».
El escrito de la Comuna Antinacionalista Zamorana continúa siendo una bocanada de aire fresco ante el pensamiento dominante. Y el análisis de la lengua tiene en el texto también un peso importante. Un necesario e iconoclasta manifiesto que nos incita a procurar otro mundo mejor, lejos de las miserias cotidianas de nuestra sociedad posmoderna.

6. Reseña de Diccionario de uso del español de María Moliner

El Diccionario de uso del español (DUE) es una de las obras cumbre de la filología española. María Moliner (1900-1981) empleó más de 15 años para su realización, y con el valor añadido de elaborarlo fuera de su horario laboral como bibliotecaria. Todo lo hizo en su propio domicilio, ayudándose de fichas de papel, una pluma y una máquina de escribir Olivetti. Sin género de dudas, es uno de los glosarios indispensables de nuestra lengua y, por supuesto, mucho más divertido y popular que el diccionario de la Real Academia Española. Perderse entre sus páginas es una auténtica maravilla y un ejercicio intelectual necesario para cualquier docente con inquietudes.
María Moliner perteneció a esa última generación dorada de la filología y la cultura ibéricas. Dedicó toda su vida al estudio de las palabras, y tuvo la inmensa fortuna de contar con la supervisión de su tarea por Dámaso Alonso, tras el encargo de la Editorial Gredos para crear el DUE. Además, en la redacción de la obra gozó de la colaboración de otras cuatro mujeres: Carmina Ramón Moliner, M.ª Ángeles García Fernández, Trinidad Sanz y M.ª Ángeles de la Rosa.
La vida de la autora no fue nada fácil. Fue represaliada por el franquismo y padeció las injusticias de una sociedad atávica, patriarcal y clasista. A mayores, resulta indignante que su candidatura a ser miembro de la RAE fuera rechazada sin más contemplaciones.
Los amantes del análisis de la lengua estaremos siempre en deuda con Moliner y, por ello, nos procuramos una primera edición de la obra para nuestras estanterías que consultamos con cariño. Esta primera versión, efectuada íntegra por ella, fue publicada en 1966 con reimpresiones hasta 1997. A partir de esa fecha, las tres ediciones posteriores incluyeron cambios sustanciales y sus definiciones variaron bastante respecto a la edición primigenia.
El léxico asturleonés fue también incorporado al Diccionario y varios vocablos utilizados aún en alguna parte de la provincia de Zamora figuran en él. Así, la definición de algunas de estas palabras viene acompañada con la anotación “(Zamora)”, para indicar esa presencia local en el vocabulario. Asimismo, todos los interesados en profundizar sobre los estudios de las hablas vernáculas deben acudir al DUE con urgencia. Los investigadores conocen que es un recurso primordial y sus acepciones son una referencia fundamental.
María Moliner no pudo ser la primera mujer académica en la institución, pero su extraordinario diccionario forma ya parte de nuestra historia. El DUE, presentado con pasión a los estudiantes de secundaria, es útil en los centros educativos. Particularmente, lo empleo como un recurso lexicográfico habitual durante las clases con mis alumnos, y para los jóvenes resulta entretenido buscar la etimología de aquellas palabras redactadas con esmero por Moliner.
La lingüística es más bella gracias a su didáctico y meticuloso trabajo. Su contribución a las letras hispánicas fue colosal. Por ello, debemos reivindicar con orgullo el legado eterno de la lexicógrafa.
Diccionario del uso del español
Autor: María Moliner Ruiz.
Editorial: Gredos.
Año: 1989 (reimpresión de la 1.ª edición).



