Anarquismo Ruta

Ruta del Realejo Anarquista

El Realejo es un barrio de Granada, famoso por ser una zona de antiguos talleres que ha derivado a zona de teatros, bares (muchos de ellos para extranjeros) y ciertos proyectos culturales más o menos autogestionados. Hay un contraste entre el casticismo católico de cofradías con el ateísmo más irreverente de Granada. Fue, en el pasado, un lugar de fuerte presencia anarquista, donde muchos de ellos vivían, o trabajaban, en este lugar. El Albaicín o los barrios de cuevas no fueron los únicos lugares que se caracterizaron por la presencia libertaria, la cual ha estado siempre presente en el Realejo de un modo u otro.

En este texto detallaremos cómo hacemos, en vivo, la ruta del Realejo Anarquista, en el orden que vamos a mostrar (según día y ocurrencias, alguna alteración del orden ocasional y leve, o alguna novedad), no sin olvidar que en verano de 2025 se publicó la Guía-mapa de Granada libertaria, donde recogemos todos los puntos que hemos querido anotar sobre la historia social del anarquismo granadino, parte de las crónicas vitales de la población de esta localidad.

A continuación detallamos el recorrido:

Cuesta del Realejo: La ruta del Realejo Anarquista se debe en gran parte a un bar situado en esta calle, que entonces estaba a punto de cerrar (ahora ya cerrado) por la venta del edificio en el que se encontraba por parte de los propietarios, que no querían renovar el contrato con el mencionado establecimiento. Víctima de no poder continuar como estaban de las capacidades que da el sistema de propiedad, y de la especulación inmobiliaria dirigida al turismo y no a vecinos, este bar, El Jergón, decidió organizar unas jornadas con múltiples actividades sociales y reivindicativas. Entre ellas, surgió realizar esta Ruta, parecida a la que se hacía ya en el Albaicín Libertario, y alguna que otra ocasión en las trincheras de Quéntar o en el barrio de cuevas de San Miguel Alto.

Como episodio histórico en tiempos de la II República, diremos que en Diciembre de 1932 hubo una pelea entre los hermanos Arcoya Cabezas, principalmente Juan, que discutían con otros dos por temas laborales. Juan Arcoya es conocido por ser uno de los «toreros» que fueron fusilados junto a García Lorca, aunque debemos insistir siempre que era realmente fontanero, más allá a su afición (y remuneración) a la tauromaquia que ciertamente tenía. Volviendo a la pelea, vino la policía para separarlos, pero no quiso irse Juan, entablándose una pelea cuerpo a cuerpo. En un momento dado el vecindario empezó a apoyar a Juan Arcoya y comenzaron a tirar piedras a la policía, que tuvo que irse. Poco después, en el Bar Pirineos (Plaza de la Trinidad), los agentes ven a Juan, e intentan detenerlo nuevamente, y nuevamente se resiste, hiriendo y tirando al suelo a un policía, por lo que es condenado por esto.

Calle Damasqueros: Aquí se encontraba elCentro Social Okupado de la Fábrica de Sueños en nº 20, que inició su andadura en Diciembre de 2007. Apenas duró un año, pero marcó la vida de numerosos jóvenes que se formaron y lucharon, con mucha ilusión, desde la Fábrica de Sueños. En tiempos de la II República fue el domicilio de Crisóstomo Sierra, un ateneísta anarquista de la CNT, en la que entre otros detalles mencionaremos que quiso adoptar un huérfano de la matanza de Asturias. Su casa estaba en el nº 20, pero de la numeración antigua (actualmente nº 3).

Imagen extraída de Nodo50.

Calle Rodrigo del Campo: El local del Sindicato de la Madera de la CNT estaba en el nº 5. El Sindicato de la Madera era uno de los más potentes y combativos de Granada, contando con la presencia de militantes como Francisco Maroto del Ojo, Evaristo Torralba alias el Bakunin o José Serrano. La madera formaba parte de la vida civil e industrial de Granada, construyéndose muebles de gran tamaño para la Universidad, la Alhambra, naves industriales y muchas casas. Ebanistas, carpinteros, aserradores mecánicos, peones y ayudantes formaban parte de las secciones de este Sindicato, que tuvo una efímera colectividad de la Madera antes de la Guerra Civil.

Calle de la Colcha: Aquí estaba, en el nº 12, el local de la Federación Local de la CNT de Granada en los años treinta (desde Diciembre 1931), y enfrente, en el nº 7, el lugar de trabajo de Antonio Morales Guzmán, que entonces era zapatero. Morales Guzmán fue Secretario General de la CNT de Granada, corresponsal del periódico Solidaridad Obrera, autor de un folleto perseguido y hoy perdido llamado «¡Pueblo Rebélate!», participante de algún modo en el atraco al Conde de Riudoms, preso y fugado durante la República, anarquista anti-reformista de la FAI, resistente en el Albaicín durante los comienzos de la Guerra Civil, impulsor de la columna de milicianos CEFA desde Málaga y luego participante en la Columna Maroto, y posiblemente homosexual según algunos testimonios.

Calle San Matías: En el nº 21 estaba el local del Sindicato de la Construcción de la CNT, el sindicato más grande, revolucionario y potente que ha existido en Granada, con numerosas subsecciones (areneros, pavimentadores, pedreros, marmolistas…). Antonio Muñoz García fue uno de sus militantes, y este hombre fue quien estableció y consolidó la CNT en Granada desde 1917-1918. Hubo muchos militantes en este Sindicato: José Alcántara oscilaba en este sector y en el Textil: fue un destacado y popular militante que acabará en el trentismo primero y luego en el pestañismo, que en Granada será algo muy minoritario. Otros militantes destacados de la Construcción fue Antonio Moya, quien llevaba la Bolsa de Trabajo del Sindicato, mucho más importante que el del Ayuntamiento, pues el Sindicato de la Construcción, además de huelgas e insurrecciones, también funcionaba como una gran Colectividad que asumía obras municipales y contratos privados, y los repartía entre sus grupos y cuadrillas. Asimismo impulsó los Trabajos al Tope en edificios en ruinas, obras pendientes y planes urbanísticos. En la prensa comunicaron algunos de ellos, y contemplaba la ampliación del embovedado del río Darro (entonces estaba cubierto hasta el actual edificio Zaida), la construcción de varios cines, asfaltado de varias calles, etc.

Este local también fue el del Sindicato de Agua, Gas y Electricidad, impulsor de numerosos conflictos laborales en empresas y servicios públicos muy estratégicos y modernos.

Calle Piedra Santa: Aquí estaba, en el nº 13 (esquina con la Plaza Piedra Santa) el local del Sindicato de Artes Blancas y el de Distribución en nº 13. El Sindicato de Artes Blancas aglutinaba a panaderos, pasteleros, harineros, confiteros, chocolateros (hasta que se independizaron en otro sindicato de la CNT). También era el Centro de Cultura Libre.

En el nº 14, enfrente al Centro, era el hogar de Fermín Castillo, obrero de la Construcción y militante anarquista muy perseguido entre 1934-1935, combatiente de la Columna Maroto y autor de artículos para el semanario Hombres Libres que se editaba durante la Guerra Civil. Encabezó la CNT clandestina en los primeros años del franquismo, organizando los diferentes enlaces con los grupos guerrilleros antifranquistas de Granada, junto a otros militantes como José Bueno Liñán (el «Comandante Villa»). Era cuñado de los Hermanos Quero con los que colaboraba estrechamente, pero desgraciadamente abandonó las ideas libertarias y empezó a estrechar lazos con la policía, siendo descubierto por la CNT en Campo Príncipe en lo que era al principio simple confraternidad (pero más tarde será más), por lo que se le expulsó en un pacto de no agredirse. La CNT clandestina fue asumida por Vicente Castillo (pese al apellido no era familia de Fermín), Vizcaíno, Única y otros. Pero los hermanos Quero siguieron relacionándose con su familiar Fermín, hasta que cuando solo quedaba uno de los hermanos luchadores, éste y Miguel Contreras delató la posición de los últimos resistentes en Camino de Ronda. La CNT investigó por medio de un médico que tenía infiltrado en el Cuartel de las Palmas y comprobó hasta la cantidad que se le había entregado a Fermín y Contreras, que además obtuvieron salvoconductos para salir del país. Éste último escapó pero Fermín fue capturado y ejecutado en el campo.

Calle Navas: En 1936 fue el Ateneo de Divulgación Social. Se constituyó en 1931, probablemente en esta sede, pero en un informe policial se señala que estaba en Tránsito de San Juan de Dios nº 6. Quizás «Tránsito» no era parte del nombre de la calle sino una anotación poco distinguida del nombre de la calle. Este Ateneo estaba muy ligado a los trentistas de Granada pero también fue usado activamente por la facción ortodoxa de la CNT.

Calle Progreso por Calle Varela: Aquí estaba, en el nº 3, el local de Falange, atacado en Febrero de 1936 (y marzo) en el contexto del pucherazo electoral en Granada, donde hubo hasta violencia para que se votara por las derechas. Hubo también muchas falsificaciones grotescas, como en Nigüelas con un sindicato socialista de al menos 60 socios y no hubo más de dos votos al socialismo en dicha localidad. Todo esto se repite y se conservan denuncias en el Archivo de la Real Chancillería, donde se dan detalles en los sumarios.

Por la Plaza del Campo, arriba, estaba el Teatro Isabel la Católica, ya destruido, sufriendo un incendio también en Febrero de 1936 por las mismas luchas contra las falsificaciones electorales que se hacían contra el Frente Popular, aunque se habla que quizás fue accidentado, pero Morales Guzmán asegura que fue intencionado; por debajo, estaba el Teatro Cervantes, donde se hacían frecuentemente mítines de la CNT.

Biblioteca Digital Hispánica. Este incendio se corresponde a Marzo 1936.

Plaza de Santo Domingo por Calle Ancha de Santo Domingo: Aquí ocurrió la detención de Vicente Castillo, uno de los protagonistas de la clandestinidad guerrillera y autor de unas valiosísimas memorias que relata el movimiento libertario granadino. Vicente fue conducido al Cuartel de las Palmas y le explican que quieren que vaya a la calle Paz donde está su domicilio, taller de confitería y toda la plana de la CNT clandestina, para que les pida que se entreguen pacíficamente. Convencido que lo sabían todo (y así era, por las confidencias de un socialista de Cenes de la Vega que también dejó los ideales desmoralizado por la derrota), Vicente fue llevado a dicha calle, entregándose las familias de los cenetistas, pero no los miembros de una partida guerrillera que se escondía en aquel sitio entonces (y cuya precipitación incumpliendo protocolos que tenía la organización clandestina también ayudó a ser descubiertos). Era la partida del Milesio, que al quedar sin munición tuvieron que entregarse, para ser asesinados por el camino en típica Ley de Fugas. Vicente quedó con varias heridas, algunas mortales, pero sobrevivió, para ser encarcelado, y creer muchos cenetistas que también se había entregado a la policía (escribió sus memorias para negarlo y explicarlo). Así se dio el desmantelamiento de la plana de la CNT clandestina, de las evasiones y de la guerrilla (ya herida por las contrapartidas y la entrega de Roberto, que las aglutinó durante un tiempo).

Calle Santiago: Durante unas obras en la casa que hay al lado de la Corrala de Santiago se localizó un carnet de la CNT anterior a la Guerra Civil.

Cerca está la calle Pavaneras, donde en nº 4 y 5 hubo un Centro Libertario que también fue efímero local del Sindicato de la Madera. Por esta zona están la hemeroteca de la Casa de los Tiros y el Archivo de la Real Chancillería de Granada, fundamentales para la investigación de la historia del anarquismo en Granada.

Carnet encontrado en la calle Santiago. Es anterior a la guerra.

Cuesta Monteros: Mariano Rodríguez, sombrerero de la Primera Internacional, dirigía El Obrero de Granada, que tenía su correspondencia en el nº 8 de esta calle.

Calle Solares: En el nº 7 estaba el hogar de Francisco Galadí, otro «torero» conocido por ser fusilado junto a García Lorca. En realidad trabajaba como hojalatero con un taller propio: el hojalatero era quien fabricaba piezas de fontanería. También vivió aquí, en nº 22, Arturo Muñoz Toral, cuyo cuerpo está en el Barranco de Víznar. Era un joven libertario que, como curiosidad, mencionaremos que fue detenido robando… en una librería.

Calle Ave María: Aquí han estado varios espacios culturales autogestionados como la Brújula de Momo o el teatro El Apeadero, que está en la zona baja del antiguo local de la CNT de Granada en años 80 y 90. La parte de arriba es un lavadero abandonado en la actualidad y solo era un pasillo largo. No tiene número pero el portal vecino ponía nº 64 y así se identificaba. Desde este local tuvo su principal actividad en los años ochenta. Desde sus puertas se llevó el ataúd hasta el Cementerio pasando por el Barranco del Abogado, con el cuerpo de Carlos Soriano, el anarquista más destacado antes de García Rúa en Granada, conocido por su papel en la Guerra Civil pues fue clave en detener el golpe de Estado de Julio de 1936 en Antequera y luego en Málaga, para luego avanzar con milicianos hacia Granada, tomando varios pueblos y la ciudad de Loja, donde recibió órdenes del mando de no avanzar más.

Por 1994 se comenzó a invadir las plantas vacías del antiguo Edificio de los Sindicatos en Avenida de la Constitución, anteriormente sede del Sindicato Vertical Franquista. La patronal ocupaba varias plantas del sindicato interclasista, pero a la muerte de Franco y volver los sindicatos de clase, quiso abandonar el edificio dejando los amplios espacios que ocupaba vacíos. Tras varias entradas, encadenamientos, manifestaciones y detenidos, las autoridades cedieron y reconocieron una planta como local en usufructo a la CNT, que se estableció abandonando el alquiler de calle Molinos.

Calle Molinos por Calle Belén: Estaba aquí el antiguo Penal de Belén, cárcel propia del siglo XIX, donde tuvo como «huéspedes» a anarquistas, que escribieron varias cartas en algunos momentos para denunciar la cárcel. En los treinta este penal estaba bastante abandonado y se acordó demolerlo, pero las autoridades no terminaban de comenzar las obras a pesar de estar acordadas, por lo que se fue retrasando. Entonces el Sindicato de la Construcción decidió hacer trabajos al tope y demolerlo por su cuenta exigiendo después el pago a las autoridades. Con el tiempo se hará una especie de vecindario, casi sub-barrio, en una zona del Realejo que eran huertas, que tenían el nombre de Belén y que durante un tiempo fueron de la Corona.

Penal de Belén en Noviembre de 1932, a punto de ser derruido. Sufrió un importante «ataque al tope» con incendio incluido en 1930.

En el nº 45 de Calle Molinos estaba la Taberna Salinas que funcionó también como un ateneo vecinal, claramente relacionado con los anarquistas si vemos la lista de sus cargos. Suponemos que la parte baja era el bar y arriba el ateneo.

Campo Príncipe: Hubo aquí muchos bares de compañeros y alguno queda. Destaca el Bar Altramuces, anteriormente en una esquina y hoy en el centro. Este establecimiento lo montó Manuel Espadafor, militante de la CNT de Pinos Puente que luego se fue a Granada capital. Hoy lo llevan familiares. Vicente Castillo era amigo de Espadafor y fue allí donde se dio cuenta que lo estaban vigilando los policías, siendo abordado más tarde. En un bar vecino, un poco de clase más alta, vieron a Fermín Castillo confraternizando con agentes. Más tarde, habrán otros bares, como el de Nicolás Villafranca, con un estilo típico de Granada de los años ochenta, hasta que se jubiló. Hubo más, que le sustituyeron.

Nicolás Villafranca.

Arriba, en el alcantarillado de la Iglesia de San Cecilio, hubo un atentado bomba que destrozó su puerta, el atrio y una ventana, así como varias figuras de su interior, durante la huelga de Octubre de 1931. Solo hubo daños materiales y parece que tenía como objetivo amedrentar a esquiroles.

La CNT-AIT actual ha organizado algunos Primeros de Mayo en Campo Príncipe.