Introducción
Tal como afirmar Michele D´Angelo en uno de sus trabajos,1 una cuestión se hizo evidente a raíz del inicio de la Guerra Fría, que además contribuyó a que París dejara de tolerar la presencia del PCE en su territorio, fue el considerar al PCE como aliado fiable de la Unión Soviética.
Beligerancia francesa contra el PCE, que se explicaba tras el nacimiento de la OTAN en 1949 y con sede en París. O a la inversa, con la creación en Moscú del Movimiento por la Paz, aquel mismo año, al cual se incorporarán intelectuales y artistas de muchos países. Y estas fueron, entre otras muchas, las razones que llevaron a las autoridades francesas a someter a una férrea vigilancia al PCE. En el caso del PCE, su oposición a la penetración de intereses norteamericanos en España, y con la vista puesta a largo plazo, ante la posibilidad de instalación de bases militares en territorio español de la recién creada alianza militar. Operación última que se materializó en 1953.
La historia desencadenante
Pero antes de que se desencadenara la tormenta en Francia sobre el PCE, sus militantes pudieron leer en la propia prensa francesa, el día 17 de febrero de 1950, que en el pueblo francés de Barbazan, (Alto Garona), colindante con la frontera española, la policía francesa había encontrado un depósito de armas perteneciente, según aquellas noticias, a los comunistas españoles. Pero que según los diarios, también podrían servir a los comunistas franceses, en el hipotético caso de una guerra entre Francia y la URSS.
Aunque lo peor del asunto fue el rastro de sangre que siguió a dicho descubrimiento. Y cuyos asesinatos fueron la principal motivación para que las autoridades francesas decidieran incluir al PCE en una aparatosa redada policial, que abarcó todo el movimiento comunista foráneo incrustado en el territorio francés.
En septiembre de 1950, en el contexto de la radicalización ideológica que corrió por Europa, en clave anticomunista, propicio un movimiento de militarización propio de la Guerra Fría, causado en gran parte a causa del inicio en junio de aquel año de la Guerra de Corea. Y que en el mes de julio culminó con una operación policial a la que se puso por nombre clave “Bolero-Paprika”. Durante la cual las fuerzas policíacas francesas procedieron a la detención de individuos de distintas nacionalidades, pero todos de filiación comunista. Dando lugar así lugar al confinamiento o a la expulsión del territorio nacional de diversas personas.
La gran redada
De los 395 individuos involucrados en aquella gran redada, la mayoría eran españoles. Dado que de los 251 militantes del PCE que figuraban en la lista de búsqueda, 75 advertidos de la operación policial por sus camaradas, consiguieron fugarse u ocultarse, como fue el caso de Enrique Lister. De los restantes, 142 fueron confinados en Argelia o en Córcega y 34 fueron expulsados directamente a la Alemania oriental.
Aquellas medidas tan restrictivas de las libertades personales, al incluir antiguos combatientes españoles de las Fuerzas Francesas de Liberación, condecorados en muchos casos por Francia, formaron parte de una operación mucho más amplia, al invocar las autoridades francesas, la obediencia debida al principio republicano francés “de la abstención de toda actividad política, al ser este el complemento del derecho al asilo político de los extranjeros”. Pantalla legal que permitió jurídicamente la ilegalización del PCE, tanto de su prensa como de todas sus organizaciones afines.
Enrique Lister y su justificación
El conocido dirigente comunista español Enrique Líster hacía referencia en un trabajo suyo, a la importancia de la prensa francesa en todo aquel asunto, poniendo como ejemplo al periódico tolosano La Dépêche du Midi, que estuvo publicando una seria de artículos durante finales de agosto y principios de septiembre. En los cuales se relacionaba a los comunistas españoles, con las supuestas desapariciones de habitantes de la región, o con depósitos de armas de los guerrilleros españoles o de granjas utilizadas con fines paramilitares.

Campaña a la que se unió también Le Monde, con un artículo editado el 12 de septiembre de 1950, titulado: “La surveillance continue dans la région de Toulouse”, (Continúa la vigilancia en la región de Toulouse). Donde se publicaban informaciones sobre una supuesta incursión de maquis españoles a través de los Pirineos que, infiltrados como guardas forestales que usaban el terreno para preparar su guerrilla contra el régimen de Franco.2
Los años negros del PCE
De hacer un poco de historia aquellos mismos años fueron los más negros para el PCE en Francia, ya que tras el reconocimiento del evidente fracaso de la lucha guerrillera, y la insinuación de Stalin en 1948, que daría como consecuencia que el PCE el año siguiente diera la orden general de retirada de los restos de las partidas, que todavía permanecían en España. Sin olvidar que durante aquellos mismos viajes conocidos guerrilleros perdieron la vida, unos en combates con la guardia civil y otros simplemente desaparecidos, lo que llevó a la sospecha de purgas internas, aspecto ultimo que confirmó Enrique Lister. Como fue el caso de la agrupación de Levante-Aragón, donde se contaron por docenas. “Allí envió Carrillo a Romero Marín Y José Gros, especialistas en las ejecuciones de las sentencias ordenas por él”. 3
También durante el mismo período se produce la escisión de Comorera en 1947, un tema larvado desde el agosto anterior, al negarse éste a la fusión del PSUC con el PCE, lo que le conllevará al final ser acusado de “titista”,4 desencadenándose entonces una despiadada persecución, con intento de atentado incluido, pero que destituido por su propio partido y su posterior huida a España, propició la consiguiente caída en manos de la policía española. A lo que sumó, por sí fuera aún poco, la ilegalización del PCE en Francia, con su paso a la clandestinidad y la consiguiente limitación de sus operaciones guerrilleras sobre España.
La excusa francesa
Pero la realidad fue que todo empezó el 17 de febrero de 1950, cuando en Barbazan (Haute-Garonne), y frente a Viella, la policía francesa descubrió un importante depósito de armas, en teoría propiedad de los comunistas españoles, pero no era lo que hoy se podría calificar como “zulo”, ya que había material suficiente para armar a más de un batallón de combatientes. Cierto es que una parte muy importante de aquel alijo procedía de la época de la Resistencia contra los alemanes, pero al parecer resultó que la mayoría de las armas de aquel deposito eran supuestamente modernas.
Según fuentes francesas, estas no estaban destinadas a luchar contra Franco en España, sino que podrían servir de apoyo a los comunistas franceses, en el hipotético caso de una posible guerra entre Francia y la URSS. Un plan similar al denunciado por el agente de policía y escritor español Eduardo Comín Colomer en 1947, o al denunciado por Lázaro Beltrán, primo hermano de Antonio Beltrán, El Esquinazau, en una carta a este autor, en la cual afirmaba que su primo el aragonés Antonio Beltrán, había estado implicado en una operación clandestina para el levantamiento de los países mediterráneos.
La implicación de los comunistas franceses
De hecho, las conclusiones a las que llegaron las autoridades francesas se basaron de forma básica, en unas declaraciones realizadas en aquellos días por el comunista francés Maurice Thorez, cuando proclamaba sin remilgo alguno que : “El pueblo francés no hará nunca la guerra contra la Unión Soviética”. Thorez redondeaba dicha afirmación expresando con claridad meridiana que, en caso de guerra entre Francia y la URSS, dentro del contexto de la Guerra Fría, los comunistas franceses actuarían como quinta columna del Ejército Rojo soviético si éste decidía invadir Francia.

De ahí que eldescubrimiento de aquel depósito se convirtiera en un gran escándalo político, en el cual se vieron mezclados miembros del PCE. Al poco tiempo, al escándalo se unieron, agrandándolo, unas sorprendentes y sangrientas secuelas. El inspector Ruoma, que llevaba la investigación de aquel depósito, fue secuestrado el día 5 de abril, y diez días más tarde su cadáver apareció tirado de malas maneras en una fosa. Tres días después, un comunista español, Díaz del Valle, apareció en París flotando en el Sena, con un tiro en la nuca.
Dos días más tarde, en el lago Gironis (Haute-Garonne) se descubrió el cadáver de una comunista española, Redención Querol. Un poco antes, en Barcelona, su marido, Miguel Montaner, también comunista, había sido víctima de un atentado. Muriendo en un hospital a los pocos días de ser herido, después de contar todo lo que sabía a la policía franquista. Después se dirá, sotto voce, que Montaner había muerto en un enfrentamiento con la policía española.
Aunque de hecho, todas aquellas muertes se vincularon al hallazgo del depósito de armas. Ya que al parecer el PCE, según rumores, al averiguar que Díaz del Valle había delatado el depósito a la policía francesa a cambio de dinero, decidió eliminarlo. Y como Díaz estaba relacionado con el matrimonio Montaner, el PCE consideró que ambos, al igual que el anterior, eran también los delatores, y por lo mismo merecedores del mismo castigo. De ser real la historia, la reacción desafiante del PCE parecía querer demostrar su poder a las autoridades francesas.
Las pocas precauciones del asesino de Redención Querol, un tal Ramón Roldán, al tratar de esconder el cadáver en el lago Gironis, permitió a la policía francesa reconstruir todo el caso, que fue muy comentado por la prensa francesa. Tal como apunta Joan Estruch, en su “Historia oculta del PCE”, y del cual la hemos tomado,5 es de suponer que aquellos crímenes no fueron una iniciativa espontánea de militantes comunistas, sino consecuencia de una decisión política previa por parte de la dirección del PCE.
Los ajustes de cuentas del PCE
Cadena de asesinatos en Francia que no concluyeron con los antes citados, sino que estos continuaron. De ahí que llame la atención la postura personal y política adoptada por Antonio Beltrán Casaña, “El Esquinazau”, en aquel tiempo muy crítica con el propio Comité Central del PCE al que llegó a calificar, con toda la razón del mundo, de incompetente en todo lo que hacía a la lucha guerrillera interior 6 o por la política adoptada por el Partido contra determinados y notorios miembros del partido, con eliminaciones físicas incluidas, que en algún caso se produjeron tras pasar la frontera y camino ya de España.7
Una muestra temprana de aquel tipo de política por parte del PCE, pero dentro de la Unión Nacional, apareció en el nº 6 de La Batalla, boletín interior del POUM en Francia, de 29 de septiembre de 1945, donde se decía: “La Unión Nacional sólo tiene en su haber la muerte violenta y traidora de docenas de antifascistas”. En 1946, fue el PSOE el que denunciaba aquellos crímenes durante su II Congreso en Francia diciendo: “Unos cuantos compañeros nuestros han pagado con su vida al querer mantener su independencia y fidelidad al Partido”. II Congreso del PSOE en Francia, Toulouse, 1946.
Y el tema siguió coleando hasta octubre de 1953, momento en que las autoridades francesas detuvieron a siete exguerrilleros españoles de UNE acusados del asesinato de trece españoles, poco después de la liberación del Midi en los finales de 1944. “L’arrestatiom d’assassins espagnols dans l’Aude”.8 Asunto que se volvió a recuperar en Francia en el 2018.9 O la matanza de civiles e incluidos niños en Ariège de 1944, a cargo de guerrilleros comunistas de la UNE, historia que fue puesta al día en 2025. 10 Asesinatos que por de sí justificaban la prevención del gobierno francés, o su interés por acabar con aquella “epidemia” de asesinatos entre compatriotas españoles a cargo del PCE.
La decisión francesa
Lo que no quedó tan claro fue si el asesinato del comisario francés Rouma, fue o no una abierta provocación del PCE contra el estado francés. Pero resulta evidente que sí trajo como consecuencia que el gobierno galo, a la vista del peligro que representaba tener infiltrados en su territorio, a tan notorios y activos agentes de Moscú, decidiera el 7 de septiembre declarar ilegales al PCE y al PSUC. Desencadenando una gran redada que tuvo como misión desmantelar todas las estructuras del PCE en Francia.
Así como las organizaciones o publicaciones vinculas al PCE, entre ellas la Unión de Mujeres Españolas, o la revista Mujeres Antifascistas. Pero el mayor escarnio fue la liquidación y cierre del Amicale des Anciens FFI (fuerzas Francesas del Interior). Es decir la asociación que hasta entonces agrupaba a los antiguos combatientes españoles de la Resistencia, muchos de los cuales habían entregado sus vidas para liberar a Francia del yugo nazi, que también se vieron afectados. Afectación que no se revertirá hasta 1965.
El golpe
De acuerdo pues con el plan elaborado por el Gobierno del socialista René Pleven, del cual también formaba parte del Consejo de Ministros el futuro presidente Francois Mitterrand, cientos de cuadros comunistas, en su mayoría antiguos miembros de la Resistencia, fueron sacados de sus casas a las 5 de la madrugada del 7 de septiembre de ese año, algunos semidesnudos, maniatados, tratados como criminales y abandonados, sin comida, agua, documentación ni explicación alguna, en tierra de nadie junto a la frontera de Alemania Oriental; otros fueron encarcelados y deportados en barco a Córcega o a Argelia.
Muchos de los deportados españoles a Alemania, tras traspasar la frontera, estuvieron vagando sin rumbo, escondiéndose de día y caminando de noche, gracias a que uno de los deportados había estado en un campo de exterminio, y por lo misma entendía algo de alemán, por lo que podía interpretar los carteles que fueron encontrando. Como ocurrió con la mayor parte de los deportados en esta zona de Europa Central, que al ser localizados por los soviéticos pasaron, de forma automática, a ser sospechosos de espionaje. En algunos casos, la situación se pudo aclarar gracias a las explicaciones que después suministraron a las autoridades de Alemania Oriental el propio Partido Comunista de Francia. En otros casos, antiguos brigadistas internacionales, que sabían algo de castellano, tuvieron que hacer de intérpretes frente a las autoridades alemanas.11
La visión de los dirigentes comunistas españoles
En la versión del español Enrique Líster, destacado miembro del PCE de la época, dicha historia formaba parte de una compaña de persecución y desprestigio de los comunistas, al ser acusados falsamente los españoles de “conspirar contra la seguridad del Estado” francés. Según su versión, el golpe contra los españoles ya se esperaba desde el mes de julio, ya que el 12 de dicho mes el diputado por Luchon, Coste-Floret, había instado a que se adoptase “medidas oficiales”, al respecto de los manejos clandestinos de los comunistas españoles en Francia.
Pero fue no fue hasta el domingo 6 de septiembre a las 10 de la mañana, y durante la fiesta de “L’Humanite”, desde 1920 órgano oficial del PCF, cuando el conocido comunista francés Jacques Duclos comunicó, en petit comité, a Lister y otros conocidos dirigentes del PCE en Francia, que el golpe contra ellos, tendría lugar al día siguiente a las 6 de la mañana.12 Confidencia que dio unas pocas horas de margen para poder poner sobre aviso a los camaradas más comprometidos.13
Cuando se desencadeno el chaparrón, que cogió, y aquí, según la fuente, varían los números, entre varios centenares o hasta sólo 160 comunistas españoles, a los cuales en teoría, se les dio a elegir entre ir a algún país comunista o ser deportados a Argelia. Oficialmente, y según la prensa francesa, de los 160 detenidos, 130 optaron por Argelia, mientras que sólo 30 optaron por el “paraíso” comunista. Del último grupo forma parte la mayoría de los dirigentes a los que había sido materialmente imposible de localizar el día anterior, porque un resto ya estaba oculto, al haber pasado a la clandestinidad, como fue el caso de Lister.
Por otra parte, y aún que no lo recoja la prensa, a determinados individuos se les asigna residencia, con sus familias, en unas islas cercanas a Burdeos bajo pena de expulsión del país. También se habla en los medios españoles de detenciones ilegales que llevaron a cabo miembros de la “secreta” española, un extremo que nunca se ha visto confirmado.
Pero unos pocos van a ir a parar con sus huesos a Córcega, y aquel fue el caso de Antonio Beltrán “el Esquinazau”, que sin mantener relación alguna con el PCE, desde hacía ya casi tres años, al haberse despedirse del partido a la francesa, por su desavenencia con los métodos adoptados de la dirección, y con una pistola en la mano, cae preso en la sorpresiva redada francesa. Muestra que los servicios de información galos no estaban al día de lo que acaecía en el seno del PCE.
Detenido Beltrán en las obras del teleférico de Badu-Viru a primeras horas de la mañana, entre la inútil protesta de sus compañeros españoles, Ricardo Sánchez entre ellos, –“¡El General! ¡Se llevan al General!”–, y la consiguiente sorpresa de sus jefes, es sin transición conducido con escolta policial a Marsella.

Una vez allí se le recluye en un ruinoso almacén portuario donde, inerte y desconcertado, debe aguardar durante un par de días la definitiva orden de salida.14 A diferencia de Enrique Líster, que escondido en París hasta el abril del nuevo año, saldrá secretamente en barco hacia Polonia, Beltrán sí pisará la tierra corsa, donde residirá tres largos años, trabajando allí casi como esclavo para poder mantenerse, y donde será tentado por agentes franceses, interesados en que se “reformara”, colaborando con ellos como “reformado” en campañas políticas de la derecha francesa.15
La otra historia oculta
Al decir de Lázaro Beltrán, primo hermano de Beltrán, la salida de Beltrán del PCE no fue más que una parte pequeña del problema. Ya que al parecer, según Lázaro, Beltrán andaba en aquel tiempo mezclado en otras historias de mayor enjundia. Desde de 1946, según escribía Lázaro desde Méjico en una carta del 12 de diciembre de 1979, y siempre según sus comentarios, Beltrán poco después del inicio de la guerra de Indochina, en 1947, Antonio venía manteniendo contacto con elementos anarcosindicalistas y de la ultraizquierda radical (“trotskistas”), desmarcados del núcleo “ortodoxo” de la Confederación General del Trabajo francesa.
El motivo: se estaba ultimando una huelga general revolucionaria en secreto en toda Francia, para la cual contaban con El Esquinazau para asumir el mando de un futuro aparato militar. La huelga tenía la pretensión de extenderse a todo el arco mediterráneo y para ello también se contaba con la implicación de los sindicatos revolucionarios italianos.
El mismo asunto lo destapará Lázaro Beltrán en una carta publicada en la revista mejicana “Siempre” en 1960, a la muerte de Antonio, carta dirigida al socialista Indalecio Prieto, En realidad, Lázaro contestaba con la suya a una misiva anterior de Prieto, que ha tratado de hacer leña del fallecido Beltrán:
“… y que conocedor “el Esquinazau” del inglés y del ruso además de los idiomas propios, tuvo la arroganciade pasar a Francia para el levantamiento de los países del Mediterráneo Occidental; Francia, Italia y España, cuando terminó la guerra contra el nazismo…”.
El ambiente
Téngase en cuenta que, por aquel entonces, y cuando se inicia esta historia, el Partido Comunista francés cuenta con varios ministros en el gobierno galo. Pero los intereses de EE. UU. que, con la excusa del Plan Marshall, pasan por la pretensión de reintegrar a su particular órbita capitalista a todo el continente europeo, resucitando para ello a la par los viejos recelos anticomunistas, que darán como resultado, tal como era de esperar, que los ministros comunistas fueran expulsados del propio gobierno socialista de Ramadier el 4 de mayo de 1947.
Situación similar que se da, por mimetismo, en Italia, Bélgica o Austria. Por otra parte, el socialista francés Ramadier, resulta ser el mismo personaje que poco antes, y con boca grande, declaraba sin empacho que “cada vez que obtenemos un crédito perdemos un poco de nuestra independencia política”. Y es que ya antes de beneficiarse del Plan Marshall, Francia ya había aceptado varios créditos de Estados Unidos.
En junio del 1947 las potencias europeas se reúnen en París, con el fin de trazar un programa más o menos complementario de recuperación económica tras la guerra, que los Estados Unidos, dejando a un lado a los organismos internacionales que podían muy bien canalizar la ayuda, se compromete a financiarlos personalmente. De este modo, Francia, como uno de “los pueblos libres que están intentando defender su independencia, sus instituciones democráticas y sus libertades contra las presiones del totalitarismo (léase soviético), ya sean internas o externas, tendrá(n) prioridad para la ayuda americana”.
Aquel mismo otoño la clase trabajadora francesa, con dos millones de trabajadores en lucha, desencadena una gran oleada de huelgas, en su mayor parte reivindicativas, que se complementan con ocupaciones de fábricas y que tanto el PCF. como la CGT, a remolque al principio, y luego con entusiasmo, apoyan. Dado que pueden instrumentalizarlas, sin menos cabo alguno, contra el imperialista Plan Marshall. En puridad, no obstante, la Confederación General de Trabajadores francesa va perdiendo cohesión en su seno, hecho al que no es ajeno el oculto río de dólares que, como a algunos otros grupos sindicales, destina la OSS, antecesora de la CIA, en conformidad con los objetivos de su política global anticomunista.
La traición
Por ello, el proyecto revolucionario, escribía Lázaro Beltrán, que habría logrado el compromiso de “el Esquinazau”, se desbarata en última instancia por la “defección” del viejo luchador sindicalista León Jouhaux,16 de ascendente “communard”, y secretario general de la CGT, que junto con el comunista Benoît Frachon, y tras escindirse Jouhaux crearon un nuevo grupo Fuerza Obrera (CGT-FO) el 18 de diciembre de 1947.
Las grandes centrales sindicales americanas no fueron ajenas al asunto, tal como reconoció su propio presidente veinte años más tarde. Ya que en aquellos días la Federación de Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) entregó a Fuerza Obrera, la de Jouhaux, 35.000 dólares.17 Y, ya se sabe que oros, sobre el tapete, siempre son triunfos.
Una cierta verdad debió haber en esta aparente y disparatada historia de Lázaro, cuando el franquista Comín Colomer, y por justificar el acoso comunista al régimen de Franco, recogió una noticia publicada en el periódico británico, según él “The Tablel”, del 12 de abril de 1947, producto de una crónica transmitida por su corresponsal en Lyon, Patrick Boarman:
“El plan era el siguiente: el Partido Comunista español, de acuerdo con delegados secretos rusos y yugoslavos, así como calificados miembros del PC francés, había decidido a primeros de enero iniciar la acción (sobre España) en el mes de abril. El comienzo de un plan de armamentos ha sido cuidadosamente estudiado y ya se habían adquirido armas a la empresa Oerlikon […] Tan importante acción tendría que coincidir con un vasto movimiento general de los partidos comunistas de la Europa Occidental […] y ya se estaba redactando un plan para el envío directo de hombres y suministros desde Yugoslavia a la frontera española”. 18
Comenzadas las operaciones en España, continuaba el corresponsal británico, se reunirían diferentes agrupaciones comunistas, lo que significaría hacer resurgir de nuevo a las veteranas Brigadas Internacionales. El golpe, que según el redactor del “The Tablet”, inspiraba Moscú, daría a la Unión Soviética en caso de triunfar, el control del Mediterráneo. Según la misma fuente, participaban en la operación comunistas franceses tan notorios como Maurice Thorez, André Marty, Jacques Duclós, Frachon, Guyot (Raymond) o Gorgin.
Y las fuerzas participantes estarían distribuidas en cinco sectores: Toulouse, Perpignan, Pau, Bayona y Burdeos. Y con depósitos de armas en Prades, La Tour de Carol y Bourg Madame. Todo aquel despliegue de fuerzas y material estaría supervisado por el coronel ruso Ogromov y su compatriota Segalow. De ambos también dependían los centros de reclutamiento abiertos en diferentes puntos de Europa, como, por ejemplo, en Italia, donde en Trieste, Treviso, Módena, Turín o Milán, tenían oficinas. Siendo allí sus enlaces, yugoslavos e italianos, Vittorio Brucceri y el coronel Pallars.19 Durante aquellos mismos días la policía portuguesa desarticuló una cédula comunista, apresando al entonces desconocido Álvaro Cunhal, acusándole de conexiones con la Unión Soviética por mediación de Tánger.
Siempre según Comín Colomer, meses más tarde los servicios de inteligencia españoles tuvieron noticia de la existencia de bases, de las supuestas y renovadas, Brigadas Internacionales, situadas en Francia, Italia o en los Balcanes. En Francia, así mismo, se detectaron la presencia de cinco brigadas más compuestas por españoles, franceses, polacos, yugoslavos, búlgaros y rusos. Dichas unidades tendrían como jefe político al comunista Luigi Longo y al general Primolet como jefe militar. Según el mismo autor, los servicios españoles habían detectado también, dentro de los Balcanes, bases en Albania y Yugoslavia. 20
Según algún conocido autor actual, toda aquella información obedecía a: “Uno de los más grotescos intentos de criminalización de las pujantes organizaciones comunistas de la Europa occidental en aquellos años fue el que tuvo que ver con la supuesta formación de unas Brigadas Internacionales de ayuda al Ejército Popular de Liberación Nacional (ELAS) en la guerra civil que asoló Grecia entre 1946 y 1950.”21
Sin embargo una Nota informativa de policía de La Junquera del 16 de junio de 1947, afirmaba en aquella fecha lo siguiente; “ Por confidencias dignas de crédito, pero que no lo han podido ser plenamente confirmadas, se sabe que últimamente han salido del departamento de los Pirineos Orientales 2.500 exiliados españoles hacia Grecia para engrosar las filas de guerrilleros comunista. Embarcados en Marsella en unión de otros refugiados franceses, polacos, checos, etc. Etc…”
Pero la más interesante es otra Nota informativa, emitida el 27 de agosto de 1947, no por el contenido mismo, sino por rosario de personas que la leerán, prueba de la enorme cantidad de cargos policiales, civiles y militares a los que se ponía al corriente de aquellas informaciones, y que se inicia con una seria advertencia:
“Nota informativa SECRETA”. “Destino: Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia. Plaza.” Policía Armada y de Tráfico, Frontera Pirenaica. Sector Oriental. Jefatura. Nº 59, Esta nota ha sido remitida al: Excmo. Sr. Director General de Seguridad; al: Excmo. Sr. Capitán General de la 4ª Región Militar; al: Excmo Sr. Gobernador Civil de la provincia; al: Ilmo. Sr, Inspector General de estas fuerzas; al: Ilmo. Sr. Teniente Coronel Jefe de la 4ª Circunscripción de la P. A. y de T; al: Ilmo Sr. Jefe de Información de la Dirección.General de Seguridad.; a los: Sres. Comandantes Jefes de los Sectores de Lérida , Huesca y Occidental.”
“ Asunto: Noticias recibidas aseguran que en los días pasados han desembarcado en el puerto de Sète (Francia), más de 700 españoles de los allí expatriados, los cuales fueron trasladados a Albania para formar parte de las Brigadas Internacionales que luchan contra Grecia. Asunto: Al mismo tiempo se dice que el Gobierno Republicano Español será trasladado a Yugoeslavia. Asunto: En los medios de los exiliados españoles en Francia, se asegura que la catástrofe de Cádiz fue un acto de sabotaje. Que será continuado por otros parecidos. 27/08/1947.
Prueba de ello es que se conserva un nuevo informe de 27 de abril de 1948, dirigido a la Dirección General de Seguridad española, en su caso por parte de la Comisaría de policía de la Frontera Zona Oriental, de Figueres, que no para de pasar constantes informes, que denomina Notas Informativas a Capitanía, (se supone que la de Barcelona), con copia al Jefe del Servicio de Información sobre la recogido en el sector de Figueres y Puigcerdà.

En uno de ellos se informa que: “Unos individuos que han entrado en Francia, con pasaportes belgas y holandeses, con el fin de estudiar en universidades francesas, pero que se dedican a reclutar personas de todas las nacionalidades perteneciente al Partido Comunista con el fin de formar Brigadas internacionales. Dichos individuos son enviados a Turín, pasando por la frontera clandestinamente y con la cooperación de los gendarmes franceses pertenecientes al PCF. Parece ser que allí se está instruyendo a dos Brigadas con el fin de emplearlas, si fuera necesario, en las elecciones italianas de abril. Los citados estudiantes han abandonado su documentación y la policía francesa trabaja para detenerlos.”
De hecho las mismas fuentes y la misma Comisaria de La Junquera, elabora otra nueva Nota informativa: sobre las “Actividades de la Kominforn:22 “En Francia no obstante haber fracasado la intentona comunista de Noviembre y Diciembre últimos, no están desanimados y esperan el momento oportuno, contando con el apoyo eficaz de los comités de defensa instalados en las fábricas, comités de defensa republicanos creados en pueblos y ciudades con la red de células comunistas y sus tropas de choque armadas. Tómese, que como continuación de la incorporación de Checoslovaquia a Rusia, y la alineación de Finlandia al sistema soviético, se originasen disturbios graves en Trieste y en el Norte de Italia con repercusión en Francia…”
Y así hasta la saciedad, informes y más informes o “Notas Informativas”, que en los archivos de la policía española se alargan durante casi tres años. Lo que parece indicar, que la suposición de algún especialista actual de que todas aquellas noticias eran una Fake new montada con la intención de crear un “mito” se tambalea. De hecho y si se piensa, no parece creíble que diferentes organismos o departamentos franquistas se intercambien notas y más notas informativas, con el único afán de “engañar” a quien, a sí mismos.
De hecho es de suponer que muchas de aquellas informaciones, que se acumularon a largo tiempo en los Servicios de Información franquistas debieron salir de confidentes a sueldo, y no de un único emisor. De ahí que se haga también muy difícil creer que el PCE o la Unión Nacional se dedicara a “intoxicar” al enemigo, con una historia fabulosa sobre Brigadas Internacionales, cuando menos nadie de aquellos sectores ha hablado nunca del asunto.
Y algo de ello habría, cuando en un informe reservado y redactado por militares españoles en una fecha aproximada al 1946, que apareció en el Archivo Militar de Avila, se dice que: “No hace tres semanas Beltrán ha sido nombrado por la URSS jefe Supremo de las Brigadas Internacionales, que se cree tienen el propósito de organizar en Francia, para luchar en favor de Rusia en caso de una guerra. Dichas brigadas estarán integradas en su mayoría, por españoles, exiliados, italianos, griegos, yugoeslavos y alemanes, hoy en día en campos de concentración franceses, y comunistas franceses esperando poder reunir a un número aproximado de 400.000 (hombres) dispuesto a luchar en Francia por la idea comunista.”
Otra cuestión es la extraña actitud que también adoptó el PCE un tiempo más tarde, que ante los escasos resultados obtenidos, tanto políticos como militares, por la guerrilla antifranquista, el PCE decidió probar otro tipo de acciones militares mucho más atrevidas y radicales. Así que ante los fracasos del intento de infiltración por vía marítima en Lastres (Santander) o la práctica desaparición de la Brigada Pasionaria en Asturias en 1946.
en febrero de 1948, Santiago Carrillo, acompañado de Enrique Líster, cambiando de táctica e influenciados ambos sin duda alguna por los espectaculares desembarcos aliados en Sicilia o en Francia, durante la guerra contra los alemanes, viajan a Yugoslavia aquel año con la intención de solicitar del mariscal Tito que les proporcione unos aviones, con los cuales tienen pensado lanzar guerrilleros en paracaídas sobre las zonas del Levante español.
Olvidando así el PCE la historia de los desembarcos de camaradas en las costas de Andalucia en 1942, durante la denominada operación Banana, que concluyó con el fusilamiento de los espías, básicamente miembros del PCE, el desmantelamiento de las estructuras del partido en norte de Africa, o el apartamiento los camaradas que habían partido en la operación. Operaciones de “limpieza“ preventiva que corrieron a cargo de Santiago Carrillo, con la excusa de que el PCE no podía colaborar con los americanos, que estaban planeando el asalto a Europa. 23Gran visión la de Carillo.
En el caso de Yugoeslavia, fue Tito el que les dio largas a tan descabellada empresa de los aviones, alegando que para una operación de semejante envergadura, se necesitaba el visto bueno de la URSS, a la cual previamente el PCE no había informado. De ahí que Tito les hiciera ver que una intervención de Yugoslavia en España podría traer complicaciones internacionales, ya que sería interpretada, por Estados Unidos e Inglaterra, como una injerencia militar del bloque soviético en el área occidental, al vulnerarse con ella el reparto del mundo establecido, con las potencias aliadas, en Yalta y Potsdam, y que por lo tanto no les podía ayudar ni por aire, ni por mar.24 Eso sí, Tito tuvo un detalle de consolación con la delegación española, de la que también formaba parte Santiago Carrillo, al entregarles30.000 dólares.

En junio de aquel mismo año estalló el conflicto entre Yugoslavia y la URSS, es decir, entre Tito y Stalin. De hecho la herejía titista será la gran excusa para desatar una feroz purga en los países del Este y en propio PCE. Y esta misma herejía es de la que se sirve el PCE para lanzar la segunda acusación contra Beltrán, la de “titista”, en el informe elaborado, en 1949, y en Moscú, como justificación de su tardía expulsión del partido.
Conclusión
En fin, es de lamentar no tener más elementos de juicio, sobre la supuesta participación de Beltrán en aquella supuesta conspiración, que los proporcionados por su primo Lázaro, que a la vista parecen encajan, en cierta forma, con los escritos interesados de Comín Colomer. Cuestión diferente es que de existir aquella conspiración, y de haberse puesto en marcha la operación, hipotéticamente esta hubiera fracasado ante la mera presencia de los ejércitos inglés y norteamericano en el continente europeo, y por la escasa coherencia potencial de cualquier minoría al margen de los poderosos partidos comunistas europeos de aquel tiempo.
Antonio Beltráno, fuera ya del PCE y libre de sus ocupaciones clandestinas, tal como le había comentado a su primo Lázaro, ha empezado a trabajar de manera formal, el 5 de diciembre de 1947. Pero como simple picador en una cantera de Bordes Sur Lez, en Ariège. Tal como consta en un certificado patronal que le expide “L’Entreprise Industrielle”, y donde también figura que finaliza su tarea en aquel duro tajo el 2 de febrero de 1948, el mismo mes que se abre la frontera española.25 Durante aquel mismo tiempo tres dioses menores lo agitan a placer. Sus nombres son Indignación, Amargura y Desesperanza, que tiran a su antojo de los hilos de su destino que finalmente lo llevara a morir en México en 1960 .26
1 Michele D´Angelo, El partido comunista español en Francia…, Revista de Historia Contemporánea, 2016, pp. 177-211.
2 David Capuchinos Santos, El exilio de los comunistas españoles en la República democrática de. Alemania (1950-1975). Un estado de la cuestión. pp. 127-142. Simposio. Anuario de Estudios Humanísticos, n 1, 2021.
3 E. Lister, Así destruyó Carrillo el PCE, Madrid, 1983.
4 Caso similar, en su acusación al de Antonio Beltrán, ver A. Gascón, El Esquinazau, de jefe de aparato de pasos del Pirineo central de la guerrilla del PCE, a traidor “titista”. ser histórico.net 6/08/2020.
5 J. Estruch, Historia oculta…, pp. 174-175.
6 Ultima intervención de Antonio Beltrán en el PCE, Archivo Histórico del PCE. Sección Movimiento Guerrillero, Aparato de Pasos. Ver A. Gascón, Beltrán El Esquinazau, Jaca, 2002, pp. 351-355.
7 Citado por J. Estruch, El PCE en la clandestinidad 1939-1945, pp. 86-87, notas 43 y 44.
8En BEPI, núm. 99, diciembre de 1953; núm. 100, diciembre de 1953; núm. 102, diciembre-enero de 1954, y núm. 103, enero de 1954.
9 Marcial Andrieu, Les crims du fascisme rouge dans la Haute-Vallèe de l´Aude, Música y patrimonio de Carcassone, Diciembre de 2018.
10André Balent, La Casace (Cassace), masacre de españoles del movimiento anarquista y niños a manos de “guerrilleros” (15 de julio de 1944), maitron.fr, última modificación 20/02/2025. : https: https://maitron.fr/castelnau-durban-ariege-la-casace-casasse-massacre-despagnols-adultes-de-la-mouvance-anarchiste-et-denfants-par-des-guerilleros-15-juillet-1944/, entrada (Ariège), La masacre de españoles adultos del movimiento julio de 1944) por André Balent, versión puesta en línea el 30 de enero de 2021, última modificación el 20 de febrero de 2025.
11 Manuel Carbonell, Histórico reconocimiento a las víctimas de la “Operación Bolero” contra el exilio español, Cuarto Poder, 2 de abril de 2015, Averroes blog
12 Testimonio de E. Lister al autor en 1983.
13 “Vasta operación de la policía contra las quintas columnas establecidas en Francia por los comunistas extranjeros”, Le Figaro, 8 de septiembre de 1950, p. 1 y 8. “Cerca de 300 antifranquistas españoles y demócratas son detenidos”, L’Humanité, 8 de septiembre de 1950, p. 6.
14 Testimonio de Ricardo Sánchez.
15 Testimonio de E. Lister.
16 León Jouhaux, fue premiado en 1951con el Premio Nobel de la Paz
17 Le Monde, 10-6-67. Citado de Andrè Barjonet, La C.G.T.
18 Eduardo Comín Colomer, La República en el exilio, Barcelona, 1957, p. 413.
19 Pallars, era director de los refugiados yugoeslavos en Francia, y cuando la guerra había sido comisario político de la XII brigada Internacional, Carlos Fernández Rodríguez, Los otros camaradas. El PCE en los orígenes del franquismo, Zaragoza, 2020. P.665.
20 Noticias que se conservan, en el Archivo Histórico de Gerona, AHG fondo del Gobierno Civil de Gerona, FGCG Expedientes de Frontera e información.
21 Fernando Hernández Sánchez, “Fake news’ de antaño: el mito de las brigadas internacionales para Grecia, El Salto, 8/10/2018
22 Kominforn(acrónimo en ruso de la Oficina de Información de los Partidos Comunistas y Obreros).
23 Lola Torrent, Historia de un desembarco frustrado, Diario las Provincias, 16/11/2016.
24 Joan Estruch, Historia oculta del PCE, Barcelona, 2000, p.172.
25 Archivo familia Beltrán.
26 Para más detalles de Beltrán ver: Las leyendas ce “El Esquinazau”, supuesto agente del KGB y de la CIA, http://www.sbhcc.net

