Traducción al castellano de las ideas principales de la conferencia: “Seguí, Companys i Layret. Sindicalisme i republicanisme federal a la Catalunya i en el Sabadell de principis del segle XX», 14 de marzo de 2023. Organizada por el Memorial Lluís Companys de Sabadell.

Breve resumen y principales ideas del republicanismo federal de Pi i Maragall
¿Qué es? ¿A qué otros movimientos influye?
El federalismo es un pacto entre iguales de distintas regiones o de un determinado estado o territorio. Proudhon también hace referencia al federalismo en «El Principio Federativo» (1863), pero anteriormente, Pi y Maragall ya hablará de ello en «La reacción y la revolución» (1854). El federalismo de Proudhon es de carácter cosmopolita a diferencia del de Pi y Maragall y Bakunin, este último hablaba de una federación de pueblos eslavos. Pi y Maragall influyó a los movimientos populares del país, como el anarcosindicalismo, los republicanos federales de todo el estado y el republicanismo de izquierdas federal y catalanista. Con la guerra cubana y el desastre de 1898 defendió la libre autodeterminación de los pueblos. Es en “Las nacionalidades” (1877) donde profundiza en el funcionamiento del federalismo en España y lo defiende como única forma de organización política para evitar la independencia o separación de algunas partes del estado.

La I República no logra conectar con el movimiento obrero socialista. Los liberales en esta época se pronunciaban más por un estado unitario, en cambio, los tradicionalistas carlistas defendían el foralismo (conservación de los antiguos fueros o leyes antiguas de un determinado territorio, en territorios como por ejemplo Navarra donde el carlismo tenía una fuerte presencia). La I República tuvo un tiempo muy corto de duración (11 de febrero de 1873 – 29 de diciembre de 1874) y se encontró con una gran inestabilidad política: la guerra de los Diez Años cubana, la tercera guerra carlista y los pronunciamientos cantonales. Hay quien dice que era un régimen demasiado avanzado para la época y le faltaban defensores. El 3 de enero de 1874 el golpe de estado del general Pavía puso fin a la primera experiencia republicana en España. Del 3 al 5 de enero de 1874, durante tres días Sabadell se declaró cantón federal, es decir entidad autónoma e independiente de todo gobierno.
El federalismo de Pi y Maragall era un pacto entre iguales de abajo arriba, del municipio a la federación de éstos en diferentes regiones y a la unión de todas ellas (estado). El anarcosindicalismo también se organiza de forma federal desde las unidades más pequeñas a las más grandes: sindicato, federación local de sindicatos, federación comarcal, federación regional y confederación. Será la forma de organizarse del primer sindicalismo de raíz anarquista como la «Federación de Trabajadores de la Región Española» (FTRE), la CGT francesa y la CNT. En estos últimos la primera sigla hace referencia a la Confederación (unión de todas las federaciones de sindicatos).
En Sabadell, en el «Círculo Republicano Federal» llamado “la catedral del republicanismo del Vallès”, es donde se forman muchos de los militantes republicanos de izquierdas, anarcosindicalistas y socialistas de la ciudad.
El Seguí autodidacta
Se formó en las tertulias de los cafés (muy importantes como centros de debate, intercambio de ideas y formación política), sobre todo en el «Café Español», en el Paralelo; en las conferencias y debates del «Ateneo Enciclopédico Popular». Y también durante el tiempo que estaba encarcelado, donde aprovechaba para leer. Fue uno de los creadores del «Ateneo Sindicalista» de la calle Poniente de Barcelona donde organizaba la biblioteca. Impulsó la creación del sindicato «Solidaridad Obrera», formando parte del consejo directivo como vocal.
Contrario al Lerrouxismo
Seguí compartía con Companys y Layret la animadversión contra el Lerrouxismo. Alejandro Lerroux, con su republicanismo populista y españolista, había intentado captar y dominar a la clase obrera catalana, pero al ser rechazado por la mayoría anarcosindicalista y socialista dentro de «Solidaridad Obrera», reaccionó acusando desde su diario «El Progreso» a Salvador Seguí, de colaborar con los sangrientos atentados indiscriminados, que el confidente Joan Rull, junto con su banda, habían realizado entre 1906 y 1907 en Barcelona. Joan Rull se había hecho confidente del gobernador civil de Barcelona cobrando dinero pero cuando dejaron de pagarle empezó a colocar bombas para justificar que eran necesarios sus servicios y cobrar más. Seguí y sus compañeros anarquistas entraron en un mitin lerrouxista el 12 de agosto de 1907 para protestar contra aquellas infamias, provocando una pelea y un tiroteo en el que murió el lerrouxista Jaume Soteras. Seguí estuvo por eso 9 meses en prisión. Desde entonces Seguí fue ya para siempre un declarado enemigo del lerrouxismo. Por eso se perdió el primer año del desarrollo de «Solidaridad Obrera» entre 1907 y parte de 1908, ya que a los pocos días después de fundarse sería encarcelado durante 9 meses por este enfrentamiento.
Unidad CNT y UGT. La huelga de 1916 y la huelga revolucionaria de 1917
En 1916 inicia las negociaciones para un pacto de unidad conjunta de acción entre la CNT y la UGT como frente único del movimiento obrero, estas dieron como fruto una Huelga General de 24 horas el 18 de diciembre como protesta por el aumento de precio de los comestibles. Momento en el que se exportaban productos por la I Guerra Mundial y hubo un aumento de la inflación que ahogaba a las clases despojadas.
En 1917 continúa la alianza entre CNT y UGT. Huelga General para el verano de 1917, que se desarrolló entre el 13 y el 18 de agosto: huelga indefinida y revolucionaria para la CNT; y huelga general política para el PSOE y UGT. En Febrero del mismo año, se inicia la revolución rusa que ejercerá una gran influencia sobre el movimiento obrero mundial.
Sabadell sería la segunda ciudad de todo el estado y de Catalunya (después de Barcelona) con más muertes. Durante la Huelga General revolucionaria del 13 al 15 de agosto de 1917, después de luchar con los obreros que defendían «la Obrera», formando barricadas en las calles Sant Cugat y Calderón, la fuerza de la Guardia Civil comandada por Manuel Tegido, pidió el asistencia de la artillería. El miércoles 15 de agosto a las 9 de la mañana, una pieza de artillería del Regimiento de Vergara, disparó contra la Obrera, (aunque los obreros ya la habían abandonado) dañando el balcón y el tejado. El teniente Agustín Muñoz Grandes es quien dió la orden de disparar, más adelante comandaría la División Azul, su General era Martínez Anido que aplicaba la ley de fugas. Antes de disparar a la Obrera el Regimiento de Vergara atacó el Café «El Diluvio».

Su pensamiento: El sindicato como herramienta de formación y organización de los trabajadores/as
La virtud del sindicalismo, al tener ideas propias, es relevar y sustituir los factores del capitalismo y de la burguesía. La organización profesional del Sindicalismo, orientado en un sentido revolucionario y libertario, se acerca al anarquismo. Sindicalismo es la agrupación natural de los elementos de una misma profesión. Éste no sólo sustituirá a los valores burgueses y capitalistas de los que he hablado antes, sino que dará garantías de moralidad y personalidad no dadas, hasta ahora, por ningún régimen burgués. El Sindicalismo, digámoslo ya, es la avanzada del anarquismo. Los anarquistas en los Sindicatos. Tarea a realizar… Si las instituciones educativas y la experiencia cotidiana facultan para ejercer una profesión determinada, el sindicalismo otorga la formación al conjunto de los trabajadores para el oficio de autogobernarse
Conferencia de Salvador Seguí “anarquismo y sindicalismo” en el Penal de la Mola, 31 de diciembre de 1919
El sindicalismo libertario debía ser la escuela de formación y organización de los obreros, creando una sociedad y una cultura obrera paralela a la capitalista que acabaría sustituyéndola. Partidario de una revolución gradual, ésta no podía hacerse si los obreros no estaban preparados todavía para tomar el control de las industrias y el transporte, para organizar toda la sociedad. Por eso se mostró contrario a continuar con la Huelga de «la Canadiense» porque los trabajadores organizados en la CNT a pesar de ser muchos, todavía no eran mayoría ni estaban preparados para la brutal represión que había llevado a cabo el gobierno.
Seguí, Companys y Layret
La familia de la madre de Seguí era de Tornabous, sus padres se casaron allí, Seguí nació en Lleida pero la familia estaba muy arraigada en Tornabous, donde conoció a Companys (que tenía casa en El Tarròs) en los primeros juegos de infancia, las casas de las dos familias se encontraban a 2 Km. de distancia. El padre de Seguí era panadero y había trabajado de jornalero para la familia de Companys, propietarios de tierras del Urgell. Recordemos que Companys sería uno de los principales impulsores de la Unión de Rabassaires, ya que en el campo catalán tenía menos peso la CNT que en las zonas industriales. Seguramente debido a que el campo catalán a diferencia del andaluz estaba principalmente formado por pequeños propietarios de tierras.
Layret provenía de una familia de comerciantes del Eixample de Barcelona. Con Seguí coincidió en el «Ateneo Enciclopédico Popular», allí Layret en las sesiones informales podía enseñar su pensamiento y experiencias al joven Seguí. Y posteriormente en las luchas sociales de Barcelona, donde Layret ejercería de abogado defensor de sindicalistas.
Layret y Companys habían coincidido en el «Liceo Poliglota», más adelante en la Facultad de Derecho y en la participación en la «Asociación Escolar Republicana» (Layret era uno de sus fundadores), pero donde establecieron más sus relaciones políticas y de amistad sería en la participación y fundación de partidos republicanos, desde donde querían arrebatar la hegemonía del catalanismo a la conservadora Liga Regionalista: Unión Federal Nacionalista Republicana (UFNR), Bloc Republicà Autonomista (BRA) y Partit Republicà (PRC) y en las publicaciones de estos partidos. Companys y Layret utilizaban la prensa como herramienta política de las ideas republicanas, de izquierdas y catalanistas.

Seguí se reencontraría con su antiguo amigo de juegos de infancia, Companys, en las luchas de la clase obrera de Barcelona de principios del siglo XX. Companys desde el parlamento denunciaba a menudo la represión contra los cenetistas y defendía las demandas obreras, lo mismo hacía Layret. También establecería relaciones con otros políticos y periodistas republicanos, en la lucha común en defensa de los trabajadores y contra las oligarquías económicas y políticas del país. Seguí optaba por la vía sindical revolucionaria y no la parlamentaria, pero eso no impedía que fuera amigo de Companys y Layret.


El asesinato de Layret
El asesinato de Layret y después el de Seguí, fueron golpes muy duros para la organización de los trabajadores. Layret era un intelectual y articulador del republicanismo de izquierdas. Seguí tenía una gran capacidad de oratoria, organizador del sindicalismo revolucionario, pero también era un pragmático (como Peiró, ambos secretarios generales de la CNT que acabarían asesinados), por ejemplo con su intervención en el mitin de las Arenas que ponía fin a la Huelga de «la Canadiense». La CNT perdió fuerza durante la dictadura de Primo de Rivera. El 30 de noviembre de 1920, a las 18 horas, Layret sería asesinado en el portal de su casa cuando iba con la esposa de Companys, Mercè Micó, a dirigirse a la Modelo para evitar que éste, Seguí y los otros 36 sindicalistas arrestados fueran enviados al penal de la Mola de Maó. Las últimas 20 horas de Layret antes de ser asesinado las había pasado en Sabadell, dando una conferencia sobre Pi y Maragall en el «Círcol Republicà Federal» y durmiendo en el «Hotel España». Companys fue escogido para ser el candidato por el distrito de Sabadell, en sustitución de Layret. La «Candidatura d’Esquerres» venció a la del «Bloc Nacionalista», lista de fuerzas conservadoras creada por la Liga y encabezada por el industrial Manuel Folguera. La derecha se presentaba dividida porque los monárquicos también presentaban lista, la «Unión Monárquica» encabezada por el industrial Enric Turull.
El asesinato de Seguí
El 10 de marzo de 1923, Seguí quedó en el «Café Tostadero» de la Plaza Universidad, donde se reunió con Companys, entre otros. Después de despedirse, se dirigió en dirección al Raval acompañado del también anarcosindicalista Francesc Comas “Peronas”, tres pistoleros les siguieron hasta el «Bar la Trona» (calle de la cadena -actualmente San Rafael con Rambla del Raval) donde los asesinaron. Seguí murió el mismo día y Peronas dos días después. Seguí fue enterrado en una ceremonia sólo por familiares, ya que las autoridades tenían miedo a un entierro multitudinario que podía terminar en disturbios. El entierro de “Peronas” sí fue público, reuniendo a unas 200.000 personas.
¿Quiénes fueron los organizadores y ejecutores del asesinato?
La exmujer de Seguí en una entrevista en “El Maresme”, en enero de 1978 afirmó:
Algunos los liquidaron, los otros fueron a América y después volvieron…pero el que casi seguro que participó fue Feced.
Entrevista a Teresa Muntaner. Teresa Carreras “El Maresme”, enero de 1978
El propio Inocencio Feced se vanagloriaba ante las autoridades franquistas de haber matado a Seguí. Según Ángel Pestaña en una reunión en el domicilio de un expresidente de Fomento del Trabajo (seguramente Josep de Caralt), se habría recaudado el dinero para pagar a los pistoleros, en esta también habría asistido Cambó, líder de la Lliga.
Hubo varios organizadores y financiadores del pistolerismo patronal: Pere Màrtir Homs, ex abogado de anarcosindicalistas que formó una banda encabezada por su mujer. La «Banda Negra» del jefe de policía de Barcelona Bravo Portillo, que una vez asesinado fue sustituido por el Barón de König. Así como los pistoleros del «Sindicato Libre», formado por militantes tradicionalistas carlistas pero financiado por la patronal.


Polémicas entorno a la figura de Seguí
A menudo, desde diferentes posiciones políticas, sindicatos, partidos o campañas determinadas de éstos, se muestra el relato de un Salvador Seguí que si no hubiera sido asesinado seguramente habría optado por la vía política parlamentaria en algún partido republicano de izquierdas y catalanista. No hay prueba documental que lo corrobore y si de sus discursos anarcosindicalistas. Debemos tener en cuenta el contexto de cada época, a principios del siglo XX, la CNT era la principal organización obrera (y organización) de Catalunya, en los años 30 lo seguiría siendo junto con Esquerra Republicana.
Existe una polémica sobre un discurso suyo en el Ateneo de Madrid el 4 de octubre de 1919, que en realidad tuvo lugar en el «Teatro de la Casa del Pueblo» y seguramente no dijo “la independencia de nuestra tierra no nos da miedo ”, como escribió Pere Foix en “Apóstoles y mercaderes” (1949). El discurso taquigrafiado donde crítica el catalanismo (refiriéndose al de la Lliga Regionalista, mayoritaria en aquella época) es éste:
…Que se dé, no ya la autonomía, que ésta después de todo es aceptable: que se dé incluso la independencia a Cataluña, y ¿sabéis quiénes serían los primeros en no aceptar la independencia de Cataluña? Nosotros, no; de ninguna manera; nosotros nos entenderíamos muy bien y pronto con la burguesía catalana. “¿Sabéis, repito, quienes serían los primeros en no aceptar la independencia de Cataluña? Los mercaderes de la Liga regionalista; la misma burguesía catalana, que está dentro de la Liga regionalista, sería la que no aceptaría de ninguna manera la independencia de Cataluña”.
Discurso de Salvador Seguí taquigrafiado y publicado en la «Nueva España», 4 de octubre de 1919
Otros anarcosindicalistas sí que optarían posteriormente por la vía política. En Sabadell tenemos varios ejemplos, como Magí Marcé, que sería segundo alcalde de la República por la Coalición de Izquierdas (Círculo Republicano Federal, Esquerra Republicana de Catalunya – donde se afiliaría – y Unió Socialista de Catalunya) o el ceramista Marian Burgès que de anarquista pasaría al republicanismo de izquierdas catalanista. Pero también hubo conocidos militantes republicanos federales que con la ruptura trentista optaron por la CNT-FAI y el anarquismo más insurreccional. Balbina Pi, madre de la cantautora y militante del POUM Teresa Rebull, feminista republicana federal, y una de las principales organizadoras de la Huelga de las subsistencias de 1916. O Bru Lladó, republicano federal que en 1907 pedía el voto para «Solidaritat Catalana» y con la ruptura trentista optó por la CNT-FAI. Las relaciones, la doble militancia, o pasar del anarquismo al republicanismo federal de izquierdas y catalanista (o al revés) eran comunes en la época y en Sabadell probablemente más por la fuerza del republicanismo.
Abelló, Teresa. ‘Líders sindicalistes i advocats obreristes: Seguí, Layret, Companys’. Barcelona quaderns d’història, 2020, Núm. 26, pàg. 149-164, https://raco.cat/index.php/BCNQuadernsHistoria/article/view/375577
Abelló, Teresa (2023) El noi del Sucre. 100 anys de l’assassinat de Salvador Seguí, el gran líder del sindicalisme català. Sàpiens, núm. 252, 32-45
Díez, Xavier. El pensament polític de Salvador Seguí. Virus Editorial i Distribuïdora SCCL, Octubre de 2016
A. Carreras, Josep. ‘SALVADOR SEGUÍ, BREU BIOGRAFIA I CIRCUMSTÀNCIES DEL SEU ASSASSINAT’. A Cops, 17 de abril de 2017 https://ja-acops.blogspot.com/2017/04/lassassinat-salvador-segui-i-les-seves.html
Salvador Seguí. Su vida, su obra. Ediciones Solidaridad Obrera. Paris, 1960


«Seguramente debido a que el campo catalán a diferencia del andaluz estaba principalmente formado por pequeños propietarios de tierras.» Recupero este párrafo del autor para decir que, efectivamente, los contribuyentes por rústica en la provincia de Gerona eran unos 74.000 en 1934. La propiedad de estos pequeños propietarios era minúscula y no les permitía vivir de ella. Los que tenían como actividad principal el cultivo de la tierra, se veían obligados a alquilar tierra en calidad de arrendatarios o aparceros. La tierra que cultivaba la inmensa mayoría de los payeses no era de su propiedad, era de los terratenientes, que la explotaban mediante las dos modalidades citadas. El hecho de que los terratenientes andaluces explotasen sus propiedades mediante jornaleros marca las diferencias en la extracción de renta de la tierra por parte de los propietarios, sí, pero la concentración de la propiedad en Cataluña era similar a la de Córdoba o Sevilla, por poner dos provincias clásicas, desde el medievo. El 1936 en Gerona, el 75% de los contribuyentes por rústica lo hacía sólo por el 15% de la tierra. En el Penedés, también estudiado, el 78,8% lo hacía por el 17,1%, aunque en ambos casos hay que tener en cuenta la complementariedad parcelaria entre términos municipales, vecinos o lejanos, antes de sacar conclusiones. Cuando con motivo de la reforma agraria republicana se realizó el Censo de Campesinos, 16.000 payeses de Gerona tenían derecho a inscribirse en él censo para recibir tierra de cultivo, y de éstos, el 28,7% eran jornaleros sin un palmo de tierra. En Lérida lo eran un 23% y en Tarragona el 25% del censo. En la industrial Barcelona, no hubo censo.
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Pienso también, que el párrafo de Seguí, se entiende mejor contextualizado con las palabras que lo precedieron.
«Ciudadanos, compañeros y amigos. Antes de todo cumple en mí, tengo la misión de saludaros en nombre de todos los trabajadores de Cataluña, a los cuales, juntos con todos los demás compañeros, representamos en este acto.
Después, debo deciros también que yo espero que seáis benévolos, al menos conmigo. Yo no soy un profesional de la tribuna, y, aparte de esto, catalán de nacimiento. Todas aquellas dificultades de expresión durante mi breve peroración, espero que vuestra benevolencia, a la que me remito, como he dicho antes, me las sabrá perdonar.
Como os decía nuestro compañero Pestaña, nuestra situación, la situación actual de la organización obrera de Cataluña, es hoy más fuerte, mas capacitada, más tenaz que lo era antes.
Esto nos ha venido a crear una responsabilidad, que es, precisamente, la que justifica el que tengamos necesidad de ir por todas partes, por todos los rincones de España, a decir a nuestros compañeros todo lo que hacemos en Cataluña y lo que pretendemos realizar.
De poco nos serviría que esta fuerza inmensa, que se sostiene por su tenacidad y la convicción del proletariado catalán, quedara encerrada en los muros muros de lo que se dice o se llama Cataluña solamente, por eso tenemos necesidad de ponernos en comunicación con todos los obreros españoles y tenemos necesidad de ponernos en contacto con todos los de fuera de España. Ahora vamos a decir ante vosotros, como lo haremos mañana ante los demás trabajadores, lo que pensamos y lo que queremos realizar.
Se habla, con demasiada frecuencia por cierto, de los problemas de Cataluña. ¿Qué problemas de Cataluña? En Cataluña no hay ningún problema, el único problema que pudiera haber planteado en Cataluña está planteado por nosotros, pero el problema que está planteado por nosotros no es un problema de Cataluña, es un problema universal.
Cuando han venido aquí las representaciones organizadas de la burguesía catalana a hablar de problemas de Cataluña, no han hecho más que desviar la opinión y decir cosas que no se ajustaban a la realidad de los hechos.
En Cataluña, hay necesidad de decirlo así, existe otro problema que es el nuestro, y éste he dicho ya anteriormente, que no es un problema de Cataluña, que es de España y es universal. En Cataluña no hay problema porque allí solamente siente ese problema la burguesía organizada, que está bajo los auspicios de la Liga Regionalista.
Allí no hay problema catalán, porque de haberlo, a estas horas Cambó no hubiera sido ministro ni sería tampoco ministrable.
En Cataluña no hay otro problema palpitante que un problema perfecta mente humano, el cual personificamos nosotros, nosotros somos el portaestandarte de esta expresión humana de este problema humano.
Los trabajadores de Cataluña no admiten un problema de independencia nacional.
La Liga regionalista ha pretendido, y en parte ha logrado, dar a entender a toda España que en Cataluña no había otro problema que el suyo; el regionalista. Esta es una falsedad; en Cataluña no existe otro problema que existe en todos los pueblos libres del mundo, en toda Europa, un problema de descentralización administrativa que todos los hombres liberales del mundo aceptamos, pero un problema de autonomía que esté lindante con la independencia, ese no existe en Cataluña, porque los trabajadores de allí no queremos, no sentimos ese problema, no solucionamos ese problema bajo esas condiciones. [aplausos.]
Que se dé, no ya la autonomía, que ésta después de todo es aceptable, que se dé incluso la independencia a Cataluña, y ¿sabéis quiénes serían los primeros en no aceptar la independencia de Cataluña? Nosotros, no; de ninguna manera; nosotros nos entenderíamos muy bien y pronto con la burguesía catalana. ¿Sabéis, repito, quiénes serían los primeros en no aceptar la independencia de Cataluña? Los mercaderes de la Liga regionalista, la misma burguesía catalana, que está dentro de la Liga regionalista, sería la que no aceptaría de ninguna manera la independencia de Cataluña.
Por eso se plantea el problema falso, más que nada por la ineptitud, por la miopía mental de los políticos de España, que han dado una cierta importancia a un problema que realmente era nada más que una [e]lucubración mental, una aspiración política de algo inconfesable de los líderes de la Liga…»
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Interesant l’exposició del Noi de Sucre al Palau Robert, fins el 3 de setembre.
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