II Guerra Mundial PCE

La guerrilla del PCE intenta desembarcar en Lastres en 1946: El testimonio de Miguel Marín García

El origen de la historia presente

Se han cumplido ya unos cuantos años del momento en que recibí un correo electrónico de una persona residente en Francia, a la que no conocía y que me pedía ayuda, al estar buscando información sobre el abuelo de su esposa, un español de nacimiento llamado Miguel Marín García, que a grandes rasgos había sido uno de los voluntarios comunistas que había participado en el intento de desembarco de un grupo de guerrilleros, procedentes de Francia, en las playas de Asturias en 1946. Petición a la cual respondí intentando darle algunas orientaciones al respecto.

Transcurridos casi cinco años, la misma persona me ha vuelto a escribir dándome las gracias, al haber conseguido localizar unos papeles que, según él, confirman toda la historia oral de Miguel Marín. Dicha documentación da más detalles de las peripecias sufridas en aquel fallido desembarco. Historia sobre la cual, sorprendentemente el propio Marín había dejado un breve relato con algunas lagunas, probable producto de la memoria selectiva o del inexorable paso del tiempo. O por el contrario, prueba evidente, de que tal vez a los participantes, su propio mando orgánico, no les dio en su momento los detalles precisos de la operación. Suposición que se ve confirmaba al no recordar Marín ni tan siquiera, por ejemplo, el nombre del puerto en el cual había intentado desembarcar aquella noche.

El desembarco vivido por Miguel Marín García, el nuevo testigo

El texto es (sic) textual, y sin añadidos al de Miguel Marín, salvo la negrita que es obra del presente autor: “ Yo estuve en un grupo de 40 camaradas para ir a España en un pequeño barco. Salimos de San Juan de Luz con dirección las costas de Galicia y lleguemos dos horas antes de amanecer el día a un pequeño puerto que no recuerdo el nombre. Bajaron del barco dos camaradas y el patrón del barco. Se quedo un responsable, pero la cuerda que había para atar el barco se lío en la hélice y como la marea bajaba, el barco fue recelando y el que se ocupaba de desenredar la cuerda tardó mucho para conseguirlo y se vio obligado a regresar a San Juan de Luz.1


Miguel Marín García, cortesía familia Pellen.

Papeles recobrados, que han permitido a mi reciente amigo francés, entre otras cosas conocer la suerte que corrió el patrón de la embarcación, que apresado por la guardia civil en Lastres (Asturias), se pasó siete años y cuatro meses en una cárcel española, de los 20 años a los que fue condenado. Historia que pudo conocer al tener la suerte de poder localizar y conocer al bisnieto del capitán del barco, en aquel tiempo gendarme de servicio en el túnel de Somport, que se asombró al tener noticias de su ancestro por una fuente ajena, pues algunos de los aspectos concretos de su vida los desconocía.

Cuestión última que llevó a mi amigo a la conclusión de que según su propia experiencia, la segunda generación acostumbramos a perder la memoria familiar colectiva, si alguien no se preocupa de dejar un oportuno rastro documentado sobre la misma. Y pensando en ello tomó la decisión, de traducir al francés todos los papeles recibidos desde España referidos a las aventuras del abuelo, para que sus hijos nunca olvidaran de dónde provenían por su rama española.

Y justamente por ello se había interesado en conocer lo qué había sucedido con el resto de los “pasajeros” del barco de San Juan de Luz, todos ellos veteranos de la guerra civil y de la resistencia en Francia, que al parecer habían sido seleccionados para la misión y por aquel motivo aceptaron. Teniendo en cuenta las pocas posibilidades que tenía de poder averiguar algo de aquella historia, dado que el propio Miguel en su día también lo había intentado, pero fracasando en el intento.

Gracias a la investigación de mi amigo hoy sabemos que en realidad no eran 40 los voluntarios, tal como afirmaba Miguel, sino 23, según otra fuente. Pero de creer a la propia guardia civil eran solo 15 los embarcados. Es de suponer que en aquellas cuentas la fuerza pública había descontado en su caso, un ahogado, un apresado, y dos abatidos, a los que nosotros sumamos, por conocimiento documental, un tripulante más Joseph Telletchea, un español, que a la vuelta hará de capitán, y un responsable del PCE, de nombre desconocido, que fue el que redactó el informe correspondiente. Lo que da un total de como mínimo 21 pasajeros que habían emprendido aquella aventura.

Las primeras noticias del desembarco

En multitud de ocasiones la historia está basada en lo que denomino, de forma coloquial, la “arqueología” temporal, como es el caso presente. Ya que tal como veremos hubo que esperar 67 años, para tener noticias del primer testimonio que participó en el desembarco de Lastres en 1946. Testimonio que en su caso corrió a cargo de Aquilino Gómez, que según su relato, fue uno de los principales implicados en dicha operación. Y también el primero en afirmar públicamente haber participado en aquel intento.2 Ahora, 80 años después del desembarco, ha llegado el tiempo de conocer a Miguel Marín García, el segundo testigo que ha prestado su testimonio.Aventura que a nuestro protagonista, de forma indirecta, le marcó para todo el resto de su vida, tal como veremos.

Pero de hecho, de ser justos, la primera vez que se mencionó la historia del desembarco de una partida de guerrilleros del PCE en Lastres (Asturias) fue en 1976. Al aparecer aquel año un libro titulado “El Partido Comunista, 37 años de clandestinidad”. Asunto que su autor, a todas luces partidario del régimen franquista, despachaba en menos de media página, despachando de igual modo y en la misma página, una segunda operación de la misma índole. 3

Historia última que por fortuna hoy en día se ha recuperado, al tratarse de una partida de 40 guerrilleros, de los cuales 34 fueron detenidos, cinco fueron abatidos y uno sólo consiguió huir. Operaciones ambas diseñadas por el PCE que concluyeron con el más aparatoso de los fracasos. Lo que no priva que de poco en poco se recuperen los testimonio de alguno de sus protagonistas.

De creer el testimonio de Aquilino Gómez, que fue el primero en explicar las peripecias de aquel grupo , que tenía por nombre de guerra “Agrupación Pasionaria” y su misión personal era infiltrarse en Asturias junto a Casto García Roza, que lo acompañaba en el barco, y allí formar en la región un comité, junto con el histórico Celestino Uriarte que los esperaba en Gijón, que tendría como misión aglutinar a todo el movimiento comunista en Asturias e intentar mediante la lucha guerrillera, una sublevación local del pueblo (sic), con la intención de provocar la intervención aliada. Idea que rayaba el optimismo más delirante, dado que la guerra en Europa ya había concluido hacia casi 5 meses antes, el 2 de septiembre de 1945.

Muestra de aquel extraño optimismo del PCE, fue que no había pasado ni un mes después del fracasado desembarco de Lastres, cuando el PCE de nuevo decidió crear otra unidad. Cuyo nombre sospechosamente recordaba al del grupo fracasado. al denominarla “Brigada Pasionaria”, que no Agrupación, y casi con el mismo objetivo. Grupo que intento inútilmente infiltrarse en marzo de 1946, y el mismo grupo del que se hablaba en el libro de 1976. Prueba de la tozudez de la dirección del PCE, y grupo que concluyó mucho peor que el de Lastres. 4

Entre las cosas destacables, de la entrevista que en su día se hizo a Aquilino Gómez en 2013, cabe destacar la cantidad de nombres de los participantes que aportó, en una acción algo imprudente, y cuestión sobre la cual no habló nunca nuestro protagonista, Del mismo modo que Gómez también especificaba en qué lugar deberían haber desembarcado en 1946, apuntando en su caso a “La Isla” (Colunga) en Asturias.

Sin embargo tal como puede comprobarse en el Archivo del PCE, todo lo que se conserva sobre aquella operación marítima es un documento titulado: “Informe sobre el intento de desembarco en una playa de Santander.5 O sea, que el responsable de la operación, de nombre desconocido, escribe que la operación tuvo lugar en las costas de Santander y no en las de Asturias, De hecho muy poca geografía conocía el redactor del informe, dado que tal como podremos ver, todas las playas que cita en su informe están situadas en Asturias.

Y dentro del mismo, el anónimo redactor también reconoce que tras pasar por Llanes (Asturias) , y al no ser practicable el desembarco, intentaron hacerlo, en primer lugar, en la playa de Caravia (Asturias) donde tampoco no pudieron a causa de la mala mar, y tras esperar hora y media, optaron por buscar otras, siendo finalmente elegida la de Lastres, (Concejo de Colunga, Asturias) dado que según él, ésta no estaba muy lejos de la que debería haber sido “la base inicial del Puerto de Sueve”. Se desconoce si al hablar de “Puerto” habla de una playa o del pico Sueve, (como posible base para la guerrilla), situado en la Sierra del mismo nombre y con una altitud de algo más de 1000 metros. Historia que evidentemente no es la misma que Aquilino Gómez relató en su día al periodista.

La misma historia vista desde Asturias

Se han cumplido cinco años, momento en que el diario El Comercio de Gijón el día 31 de enero del 2021 recordaba a sus lectores, que 75 años antes y en la misma fecha, la noticia que apareció en su portada, provenía de mano del Gobierno Militar de la región. A la cual el redactor de turno le puso por título: «Importante servicio de la Guardia Civil»,6 pasando a relatarse en ella las peripecias de una expedición de “bandidos” (sic) que había intentado desembarcar en las playas de Asturias en 1946.

Así según la prensa franquista: “En la madrugada del 27 al 28 último, (de enero de 1946) “una lancha pesquera francesa se aproximó, con las luces apagadas, al puerto de Lastres, y de ella desembarcaron cuatro bandidos (sic) 7 en una pequeña chalupa que zozobró, resultando ahogado uno y consiguiendo poner pie en tierra otros tres. Y remataba la edición de 2021 que: “Hablando en términos actuales, fueron guerrilleros llegados desde el país vecino los que intentaron, sin éxito, penetrar en tierra asturiana.”

Continuaba la noticia: “La embarcación ‘Porquat’,(Textual. sic) de matrícula de Bayona, patronada por Ignacio Muguerza Mendizábal, español, con residencia en Francia desde hace muchos años, y de la que es motorista el también español, con residencia igualmente en Francia, José Tellería (sic), salió de aquel puerto francés para la pesca el 27 del pasado mes de enero, y a su regreso, embarcaron en ella veintitrés rojos españoles. No iban solos. Conformaban su botín, aprehendido después por la Guardia Civil, varias «pistolas cortas, pistolas ametralladoras y bombas de mano». Aquella vez, el golpe de la guerrilla no salió bien.

Capitan Ignacio Muguerza, cortesía familia Pellen.

Según la misma noticia, los viajeros de la ‘Porquat’ trataron de llegar a Lastres subidos en dos chalanas: «pero, como había marejada, una de estas chalanas volcó, ahogándose uno de sus pasajeros; y de los tres restantes, uno fue hecho prisionero y los otros dos se internaron», desapareciendo, en la mañana del 28, la embarcación. Nada se supo del resto de hombres. La historia se salda con el hallazgo de la lancha rumbo a Bayona, con una costa vigilada por setenta efectivos de la Guardia Civil y aquellos dos ‘fugados’ abatidos a tiros en el monte del Sueve. Estos últimos se dirigían hacia Infiesto, menciona el comunicado, emitido por la agencia Cifra, pero los frenó un enfrentamiento con la Benemérita «en el pueblo de Ablanedo, término de Carrandi, y fueron muertos sin que se registraran bajas en las fuerzas de la Guardia Civil».

El Comercio (Gijon) 31 Enero 1946

Sin embargo el texto publicado en 2021, no respetó en todo lo publicado en 1946, salvo el primer párrafo casi integro, ya que el texto era otro, al explicarse en la noticia original, el papel fundamental que había tenido la intervención de la guardia civil en aquel asunto, cuestión que no se citaba en la noticia.

En la madrugada del 27 al 28 último, una lancha pesquera francesa se aproximó con las luces apagadas al puerto de Lastres, [….] resultando ahogado uno y consiguiendo poner pie en tierra los otros tres. …. (Párrafo idéntico)

Uno de ellos era el patrón de la lancha, Ignacio Muguruza Mendizábal, de 38 años, casado, vecino de San Juan de Luz, hijo de padres españoles, nacionalizado en Francia.

Inmediatamente, fuerzas de la Guardia Civil de Gijón y puestos inmediatos, bajo la dirección del coronel del Tercio, se trasladaron al lugar del desembarco, deteniendo a las pocas horas al patrón de la lancha pesquera y dando alcance en la mañana del 29, en Ablanedo, parroquia de Carrandi, a los dos fugitivos restantes, teniendo que ser muertos por la fuerza, sin bajas por nuestra parte, al oponerse tenazmente con las armas a su detención. Se les ocuparon dos metralletas, dos pistolas «Colt», abundante munición, bombas de mano y una brújula sencilla. Se ignora el nombre de aquéllos, así como el del ahogado, por carecer de documentación. Parece ser que pretendían unirse a una supuesta partida de bandoleros, engaño éste como otros análogos a que conduce la propaganda que tanto en prensa como en radio se hace desde el extranjero. Por la diligencia y celo con que fue prestado este servicio, S. E. el Gobernador Militar ha felicitado a cuantos tomaron parte, incluyendo a algunos vecinos que desde los primeros momentos colaboraron eficazmente en la captura de los malhechores. Oviedo, 30 de enero de 1946”

Breve biografía de Miguel Marín García

Llegados a este punto, se impone hacer un alto, para presentar como corresponde a Miguel Marín García, que tal como hemos visto participó en la aventura bélica de aquel barco, de nombre real “Le Pourquoi-Pas”.8 Miguel había nacido el 2 de noviembre de 1910 en La Pinilla, Fuente Álamo (Murcia),9 y falleció en Brest, Bretaña francesa, en 2002.

La sorpresa ha sido que Miguel que parecía encasillado en aquella aventura marítima, fue un hombre seleccionado por el PCE a causa de su trayectoria. Dado su trepidante currículo reconocido de acciones directas contra el nazismo, pero condenado después a sufrir la persecución policial francesa por su pertenencia al PCE, durante la operación Bolero Paprika, con destierro incluido, e incluso a la marginación hasta 1965.

Y su vida hasta llegar a Francia no había sido precisamente un camino de rosas, ya que al poco tiempo de nacer Miguel, su padre emigró solo a Argentina y cuando al final el matrimonio se pudo reunir en 1912, Miguel vio nacer a cinco hermanos más, cuatro varones y una niña, falleciendo al poco tiempo María la niña. En Argentina la familia después de trabajar muy duro, pudo hacerse con un pequeño bar, que con el tiempo se convertirá en un restaurante y un hotel. Años después la familia decidió regresar, y tras vender todo el negocio llegaron a España en 1921. Pero quedando en Argentina , en casa de su tío, dos de sus hermanos Al poco de regresar murió Francisco Javier otro de los hermanos

En España, la familia se instaló primero en Totana, para dos años después regresar a La Pinilla, su lugar natal. Donde el padre se dedicó a la compra y venta de ganado. En el mismo tiempo, Miguel entró a trabajar como pocero, utilizando por vez primera dinamita, Para poco tiempo después pasar a trabajar en una cantera de pórfido, que tenían en la granja, tallando adoquines, que su padre después vendía. Casado en 1933, Miguel, según su esposa Sebastiana, fue muy activo políticamente durante los años de la República.

Al iniciarse la guerra civil española en julio de 1936, Miguel tenía decidido unirse al bando republicano, pero sin tenerse noticias fidedignas sobre el cuándo o el dónde o en que unidad militar en concreto se alistó. Y lo único conocido es que fue movilizado en octubre de 1937, marchando destinado a Albacete, o que participó en la batalla de Teruel o en la del Ebro, pero sin más detalles.10 Al partir, quedaron atrás en el pueblo su esposa y sus tres hijos. Y la niña que estaba por nacer, con el tiempo sería la suegra de mi amigo francés, con cuya hija se casará en 1987.

Familia a la que Marín no volvería a ver hasta 1949, cuando todos ellos se reencontraron al cruzar su familia la frontera española por Andorra, después de una trepidante aventura de guías y carabineros, que devino en la detención temporal de la familia, que después de diversas gestiones, pudo finalmente traspasar la frontera y juntarse con Miguel.

A la conclusión de la guerra civil española y a su llegada a Francia, Miguel ingresó obligado como muchos otros combatientes españoles, en el campo de concentración de Argelès, para pasar luego al de Saint Cyprien. Y de allí tal como relató en una entrevista concedida a un periodista de L’Humanité en 1953, pasó al de Septfonts.

Pero al final fue asignado a un Centro de Formación de Trabajadores Extranjeros, (CTE)) situado en Grand -Combe, en la región de Languedoc-Rosellón, A su llegada a La Grand-Combe en tren el día 11 de diciembre de 1939, procedente del campo de Judes en Septfonds, pasó a trabajar en unas minas de carbón Minas en las que permanecerá sin descanso desde el 11 de diciembre de 1939 al 13 de abril de 1943.

Según testimonios, en aquellas minas, por consenso, no se trata de trabajar con exceso de celo, sino que había que trabajar un poco, pero no demasiado, intentado así no alimentar la maquinaria de guerra alemana. Aunque sí lo suficiente y necesario como para poder validar los veinte días de trabajo mensuales necesarios, para obtener la cartilla de racionamiento. O sea, se trabajaba por pura supervivencia.

Guerrillero con la Resistencia

Y fue precisamente trabajando en aquellas minas, y a principios de aquel mismo año 1943, fue cuando Miguel tomó la decisión de unirse voluntario a una brigada local del maquis francés, apoyando así su lucha contra los invasores nazis alemanes. Y la casualidad fue el conocer a un antiguo oficial del ejército republicano español, llamado Cristino García Granda, que había estado reuniendo a hombres de su confianza, con los que crear un primer grupo de resistentes, que con el tiempo se convirtió en la 21.ª brigada, con base en La Grand-Combe.

Personaje que unos años más tarde también ganó fama en España, al ser apresado por la policía franquista en Madrid, al haber sido enviado a España por el PCE con la misión de acabar con un disidente, Gabriel León Trilla.11 Lugar donde fue juzgado y ejecutado el 21 de febrero de 1946, lo que ocasiono el cierre temporal de la frontera francesa, al ser para Francia un héroe de la Resistencia.

Miguel Marín tras presentarse, fue admitido en la 21 ª brigada en enero de 1943. Es decir, apenas un mes después de la ocupación por los alemanes de la Zona Sur. Formando así parte de los primeros reclutados del grupo de Cristino García. Mientras tanto los guerrilleros continúan mal viviendo y trabajando en La Grand-Combe, y de vez en cuando, algunos de ellos desaparecían durante uno o dos días, con el objetivo de ir a volar líneas de alta tensión, transformadores u otros objetivos que pudieran ralentizar la producción de carbón. En aquel tiempo, los grupos guerrilleros “medían” el éxito de una operación de sabotaje, según el daño infringido al enemigo, pero siempre en función del número de horas o de días necesarios a que el enemigo invertía en su reposición o reparación.

En abril de 1943, Miguel pasó a ser objeto de búsqueda por parte de los gendarmes, lo que le obligo a tener que huir antes de ser arrestado por la policía o la Milicia de Pétain. Ante la persecución decidió entonces huir camino de Ariège, vecino del departamento del Alto Garona. Asentado allí, logró ingresar como voluntario en la 3ª Brigada de Ariège, unidad en la que permaneció hasta 1944, después estuvo en Toulouse en la 35ª, según José García Acevedo, y luego en la 2ª Brigada del Haute-Garonne, según Sixto Agudo,. De ahí que luchará codo con codo con gente de la famosa 35ª Brigada FTP-MOI Marcel Langer. 12 Hasta tal punto fue así, que el coronel Acevedo escribió años más tarde a su amigo Miguel, diciéndole que podía sentirse muy orgulloso de haber formado parte de la 35ª Brigada Marcel Langer. Lo que demuestra la gran flexibilidad que tenían aquellas unidades guerrilleras.

La famosa 35.ª Brigada, en aquel tiempo primero estaba bajo el mando de Marcel Langer, un judío natural de Polonia, que había sido antiguo brigadista internacional en la guerra de España, y cuya unidad operaba en Toulouse. Personaje que apresado por los alemanes, y dadas sus actividades, lo condenaron a morir guillotinado, en la prisión de Saint-Michel en Toulouse. Sentencia que se cumplió el 23 de julio de 1943.13 Por aquel motivo su brigada pasó entonces a denominarse 35ª Brigada FTP-MOI Marcel Langer.

De misión en misión

Militando en aquella unidad, Miguel participará en septiembre de 1943, entre otras acciones en el asalto ocupación y saqueo de un edificio de la intendencia alemana, situado en la calle Bellegarde de Toulouse, junto con 12 guerrilleros más, vestidos todos ellos con uniformes alemanes, con la intención de engañar al centinela apostado ante la puerta de la calle antes de que pudiera dar la alarma. Una vez neutralizado el centinela, deberían derribar la puerta y capturar a todos los ocupantes, a poder ser en sus camas, unos 30 entre soldados y oficiales, pues era de madrugada,

Cumplida con éxito la primera parte de la operación, después se dedicaron a cargar dos camiones con ropa, calzado y víveres y escaparon sin sufrir bajas, con dirección a una de sus bases secretas. Aquel ataque fue un buen ejemplo de la cooperación que existía entonces entre la 2ª Brigada de Guerrilleros Españoles y la 35ª Brigada FTP-MOI, vinculación que se alargará hasta febrero de 1944.

Otras de las misiones sonadas en las que participó Miguel, fue en el atentado del 1 de abril de 1944,14 con dos maletas de explosivos, contra un tranvía que cubría la línea Toulouse Colomiers, aprovechando que dicho tranvía de normal acostumbraba a estar repleto de pilotos alemanes, basados en el aeropuerto próximo de Blagnac. Causando la pérdida definitiva de 55 pilotos e hiriendo gravemente a 35 más. Un tiempo más tarde también participará en los combates de la liberación de Toulouse. Acciones anteriores que unidas a otras muchas más, que se le incluirán en su expediente personal a la hora de concederle la Croix de Guerre con Estrella de Plata.

Prueba de versatilidad de Miguel fue que algunos momentos intermedios, consiguió entrar a trabajar en una mina de pirita en los alrededores de Foix y, como allí tenían dinamita, le faltó el tiempo para robarla y sabotear con ella una línea de alta tensión, que los alemanes tardaron cuatro días en reparar. Acción que motivo el arresto de un amigo suyo, informándole otra gente, que si quería liberarlo tendría que ir Foix a contactar con un tipo. Pero al llegar a Foix. los gendarmes lo detuvieron. Y después de ser interrogado lo enviaron al campo de Vernet, y de allí a otro campo más, del cual al fin pudo fugarse y regresar a su base, donde no tardará en ser avisado.

Mirando hacia España

Durante aquellos mismos meses de febrero y marzo de 1944, los españoles estaban en periodo de reorganización, pero en medio de discusiones, al existir entre la tropa española dos corrientes divergentes y con objetivos estratégicos muy distintos, al pasar uno por recuperar el control de España, mientras que el otro quería primero acabar de derrotar a los alemanes.

Mientras tanto Marín participa el 18 de agosto de 1944, en un ataque con bombas de mano y ametralladoras a un convoy alemán, consiguiendo inutilizar 2 camiones y capturando a numerosos prisioneros. Al día siguiente le tocará participar activamente en los combates de la liberación de Toulouse. Lucha que se alargara hasta el día 21 del mismo mes de agosto.

En agosto de 1944, y concluida la liberación de Toulouse, los alemanes abandonaron el suroeste de Francia. Y fue entonces cuando un grupo mayoritario de guerrilleros españoles decidieron que era el momento de pasar la frontera y luchar contra Franco invadiendo España. Para preparar la operación, se trasladaron de Toulouse a Montréjeau, una pequeña localidad a orillas del Garona, entre Toulouse y los Pirineos, donde se constituyó por aquel motivo en el Cuartel General de la Agrupación de Guerrilleros Españoles (AGE)

Tras producirse la liberación de Toulouse, Marín aparecerá en diversas publicaciones fotografiado junto con el Estado Mayor de la AGE, en Montréjeau en compañía, entre otros, de su amigo José García Acevedo, segundo jefe de estado mayor, Miguel Ángel Sanz, jefe del Estado Mayor, Luis Fernández (general Luis), quienes estaban en pleno proceso de preparación de la que después sería la operación Reconquista de España, y más en concreto en la operación que sería la invasión de la Vall de Arán, operación militar que tendría lugar en octubre de 1944.

En el cuartel General

La presencia de los principales jefes de la AGE en Montrejéau en agosto del 44, obedeció a que los guerrilleros eran la fuerza principal de las FFI francesas en el suroeste francés; y por tanto, con la autoridad necesaria para poder requisar la mansión de Castel Joly en Montréjeau y situar en ella su cuartel general. Momento en que se nombró a Miguel capitán y jefe de seguridad del Cuartel General.

Castel Joly era entonces una propiedad familiar a orillas del Garona, y la familia que habitaba el lugar no ocultó su descontento, pero se vio obligada a tener que cooperar con los ocupantes. Al principio, la convivencia pareció transcurrir correctamente, pero muy pronto los guerrilleros empezaron a tomarse todo tipo de libertades, tanto con la propiedad como con su mobiliario. Y lógicamente la familia protestó, lo que obligó a los guerrilleros a tener que solucionar el problema; fue entonces cuando Miguel fue nombrado responsable del buen mantenimiento del lugar y del respeto a la propiedad.15

Al concluir la guerra en Europa, y cuando Francia reconoce finalmente los méritos de Miguel Marín durante la contienda, lo será por haber alcanzado el grado de Capitán de las F.F.I. adscrito al Estado Mayor del Cuartel General de los Guerrilleros Españoles. Y por haber formado parte de la Resistencia desde el mes de enero de 1943 y hasta el 31 de marzo de 1945, fecha última de su desmovilización.

De lo que no se tiene información alguna es de su participación o no en la operación del Valle de Arán, dado que nunca comentó nada al respecto, ni tan siquiera a su propia familia. Y aún menos los motivos que tuvo, cuando decidió apuntarse como voluntario a una operación de desembarco en España en 1946.

Un problema sin solución

De hecho si la familia llegó a tener noticias de su participación en el desembarco de Latres en 1946, fue gracias a la existencia de una carta fechada en 1988. Carta que Marín remitió a un tal Rafael, personaje que la familia supone que se trataba de Rafael Gandía, y que en aquellos días era presidente del Amical de Guerrilleros.

En la misma, Marín le pedía que intercediera a su favor, ante Miguel Ángel Sanz, un antiguo jefe del Estado Mayor de la AGE, y ya por entonces conocido escritor sobre temas de la guerrilla en Francia.16 Con la intención de conseguir que Miguel Ángel Sanz corrigiera un texto suyo, en el cual Miguel interpretaba, que Sanz le reprochaba a él haber abandonado la lucha. Texto impreso que ni su familia, ni el presente autor hemos sido capaces de localizar.

En dicha carta Martín le remitía copia de unos papeles suyos que quería hacer llegar a Miguel Ángel Sanz, y a la par para que sus amigos supieran de qué se trataba, o explicándoles cosas que él suponía que ellos no conocían. Y fue entonces cuando Miguel puso por escrito su aventura marítima del desembarco en Lastres. Pero será en el párrafo siguiente dónde se adivina el dilema que se le planteó a su vuelta de España, al regresar a la base se su unidad, situada al parecer en las cercanías de San Juan de Luz . y fue allí donde se le planteó el dilema.

Los días que estuvimos allí hable poco, pensaba en mi mujer y mis hijos. Sabía que si continuaba era abandonarlos, y me avergonzaba abandonar mi puesto de combate, pero

elegí lo más justo: mi mujer y mis tres hijos. Mi hija Juanita nació el 8 de abril de 1934. Macario nació el 23 enero del 1936 y Sebastiana el 30 de abril 1938, antes de terminar la guerra de España.”

Párrafo donde de forma transparente se aprecia el dilema moral que tiene Miguel a su regreso de España, ya que si continuaba alistado en la nueva operación, que ya estaba en marcha, volvería a abandonar a propia su familia, y si abandonada “ su puesto de combate”, seguro que también tendrían repercusiones. Lo que le debió llevar a otra reflexión muy simple. “Tenía un hermano que estaba en la republica de Argentina y vino voluntario, se incorporó en las fuerzas francesas del general Leclerc. Por lo mismo, no comprendo que el señor Miguel Ángel Sanz no viera mi acción justa, que recogiera mis hijos. Qué derecho tiene ese señor a escribir en sus libros críticas de una persona que jamar le ofendió y la prueba, son los documentos que podéis ver. (se está refiriendo a todo su expediente militar en la Resistencia).

Y seguía argumentando: “Por otra parte, no fui yo el único de mi familia que expuso su vida contra el fascismo. No olvides esto señor Ángel Sanz, no creo que te sientas ofendido. Ya que la razón solo tiene un camino. Repasa tu memoria. Amigo Rafael te ruego mandes esta carta al Miguel Ángel Sanz. Recuerdos a todos los amigos. Te ruego mandar estos papeles donde tú sabes que le llegaran a sus manos. Te doy las gracias, querido amigo Rafael. Marin

Posible explicación del asunto

Dicha carta de 1988, escrita 46 años después de que Miguel renunciara a seguir en la guerrilla, a su regreso del fallido desembarco de 1946, es sin duda conmovedora, puesto que en ella se ponía de relieve la dolorosa disyuntiva que había tenido, al plantearse el continuar en la brecha, después de casi 6 años de luchas y dos guerras, o dedicarse en cuerpo y alma a cuidar de su familia, a la que había abandonado en 1937, y que además continuaban asentada en España, lugar del que no saldrá hasta 1949.

Pero la carta Miguel también decía que le sorprendía mucho que Miguel Ángel Sanz, en aquel tiempo antiguo jefe del Estado Mayor de la AGE, se hubiera atrevido a pensar que Marín se había comportado como un desertor?? Mientras que su mujer siempre creyó que nunca se mencionó el nombre de Miguel bajo aquel aspecto. Cuestión que al final a Miguel le recomerá por dentro durante muchos años.

Historia que se puede presumir que pudo haber sucedido al organizar el PCE después de la vuelta de la expedición a España en barco en enero de 1946, otra una nueva operación que tendría que realizar un nuevo grupo, probablemente reconstruido con la propia gente de la operación de Lastres, reforzado con más guerrilleros hasta alcanzar los 40 miembros. Rebautizado como Brigada Pasionaria, y con la misión de infiltrarse al mes siguiente de nuevo en Asturias. . Oferta que Miguel debió rechazar a la vista de la improvisación que había vivido durante la expedición anterior, y tras pensar sosegadamente en el futuro de su familia. De ahí pudo surgir aquella supuesta acusación de “desertor”, ante la negativa de Miguel a alistarse en aquella unidad.

Pero con el tiempo aquella cuestión se fue olvidando. La prueba fue que Miguel continúo militando activamente en el PCE, o trabajando incluso en la sede del partido hasta su ilegalización en Francia en 1950, a causa de la llamada Operación Bolero Paprika, organizada por las autoridades francesas preocupadas por la creciente influencia de la URSS, y hartas de los constantes conflictos que existían entre los exiliados españoles, incluso con resultado de muertes, 17

Operación de la policía francesa que propició en Francia la detención y deportación de numerosos militantes del PCE. Prueba de ello fue que todavía en 1953, la policía francesa no había olvidado la pertenencia del propio Miguel al PCE, dado que él y toda su familia fueron expulsados ​​de París, y puestos bajo arresto domiciliario en Brest, en la Bretaña, donde tuvieron que empezar una nueva vida, y donde finalmente falleció en 2002.

A modo de resumen de una vida

Cuando De Gaulle ordenó la desmovilización de la resistencia en marzo de 1945; los guerrilleros españoles entregaron sus armas y a cambio recibieron un papel que acreditaba su presencia en la resistencia. Era un documento importante, ya que hay que tener en cuenta que mucha gente se hizo resistente al ver marchar a los alemanes, pero en 1943 eran muy pocos los resistentes.

Y el papel que Miguel conservaba, pegado con celo por todos lados; lo que denota con claridad que Miguel hizo todo lo posible por conservarlo. Porque en dicho documento se resumía su historial militar durante la Resistencia : “ • Janvier 1943 – avril 1943 : 21ième brigade La Grand-Combe • Avril 1943 – Février 1944 : 3ieme Brigade d’Ariège • Février 1944 – Libération : Etat Major Toulouse • Libération – 31 mars : groupement de sécurité secteur E (?)”

Miguel por tanto formó parte, de los primeros combatientes españoles de la zona sur. Que en enero de 1943 no eran más que 986 según Sixto Agudo,18 mientras que en el momento de la liberación serían más de 10.000.

Miguel Marín García y su esposa Sebastiana, cortesía familia Pellen.

La terrible historia de Ignacio Muguerza Mendizabal, patrón del Le Pourquoi-Pas,

Dado que una de las victimas conocidas, de aquella desgraciada operación de desembarco fue el capitán de la embarcación, al caer prisionero en manos de la policía franquista, es de recibo conocer su peripecia personal, puesto que se sigue desconociendo los nombres de los dos guerrilleros abatidos por la guardia civil, en el curso de aquella operación, al igual que sucede en el caso concreto del ahogado en el puerto.

Ignacio Muguerza Mendizabal, capitán del barco “Le Pourquoi-Pas”, había nacido el 10 de diciembre de 1908 en Ciboure, Pirineos Atlánticos, (Francia) y falleció en San Juan de Luz, el 2 de febrero de 1988, y estaba casado.

Al producirse la debacle del armisticio en junio de 1940, Muguerza que había sido movilizado por el ejército francés, cayó prisionero de los alemanes. Pero poco después pudo escaparse pasándose a España en 1941. Donde se embarcó como marino en el vapor español «Cementos Razola nº 2”, y con contrato de embarque en España, que firmó el 1 de Julio 1941 en San Sebastián. En octubre o noviembre de 1942 regresó de nuevo a Francia, desconociéndose todo lo referente a su actuación política durante la ocupación alemana. Tras la liberación de Francia pasó a ser Consejero en el Ayuntamiento de San Juan de Luz por el Partido Comunista Francés (P.C.F.) .

Según informes posteriores de todos los pescadores del P.C.F. de San Juan de Luz, él era el mejor, “sin ser un bolchevique” (sic). Lo que no privaba de que hubiera rumores que desde el 1942, cuando regreso de España y hasta la liberación de Francia estuvo metido en un grupo de contrabandistas Pero se ignoraba en qué clase de contrabando estaba mezclado, o si dicho trabajo había estado supervisado por el P.C.F. Pero desde el momento que entró como consejero en el Ayuntamiento, su partido le prohibió que hiciera contrabando, lo manifestó el mismo, cumpliendo aquella orden a la perfección. Muguerza tenía en aquellos años una gran popularidad en San Juan, principalmente entre los pescadores, y parece ser que era un tipo muy valiente.

Asimismo, en otro informe se hablaba de que su tripulación en su barco estaba formada por de 3 personas: el patrón Ignacio Muguerza (PCF), un marinero, hermano de Muguerza, y miembro también del (PCF), y un mecánico, Joseph Telletchea, también del PCF.

Ignacio, al salir de la cárcel española, regresó a Francia hacia 1953 y volvió a ser pescador en el “Pourquoi-Pas 2”. y con el cual iba de normal a marchaba a pescar atún a Senegal, como muchos otros pescadores de San Juan de Luz, al haber desaparecido las sardinas de las costas francesas. Muguerza continuó navegando cuando menos hasta el 25 de enero de 1960, fecha en la que su barco se hundió en el puerto de Dakar.

Gracias al bisnieto de Ignacio Muguerza se sabe que su bisabuelo tuvo dos hijas y cuatro nietos, o que de mayor le gustaba hacer maquetas de barcos. Del modo que durante su estancia en la cárcel española, estuvo haciendo de electricista. Por recuerdos familiares, también se tiene noticia de que su salida de la misma fue debida, entre otras cosas, a la presión ejercida por las autoridades locales de San Juan de Luz, empeñadas en liberar a su amigo y vecino.

Lo que también es evidente es la repercusión local que tuvo aquel fracasado desembarco en España. Prueba de ello es que la noticia corrió como la pólvora entre los diferentes medios de la prensa francesa, gracias a lo cual ahora sabemos que “el mecánico” tantas veces citado, era natural de San Juan de Luz, o que Telletchea, “era entre otras cosas copropietario del barco”, o que en el mismo se embarcaron durante la operación, “un desconocido, y 17 guerrilleros españoles”,19

Entre las noticias recogidas sobre Ignacio, destaca lo declarado por él durante su juicio en España: El acusado añade que, en San Juan de Luz, después de haber declarado 1.000 kg de sardinas, él y otro se preparaban para lavar y amarrar el barco, cuando 60 obreros le encañonaron con armas y le obligaron a hacerse a la mar, tomando ellos el mando del barco y trayéndolo hasta aquí. Y pudo escapar de los 60 obreros, logrando llegar a la costa, y se detuvo a descansar en una casa donde la Guardia Civil lo detuvo en la cama. Los 60 obreros se marcharon con el barco, excepto 3 que murieron: 2 ahogados y el otro fusilado por los Guardias Civiles…”

Declaración a la que se acogió su abogado a la hora de su defensa, o las propias autoridades francesas a la hora de pedir su libertad a las autoridades españolas, alegando que el “pobre” hombre y “buen” ciudadano” francés se había visto obligado a la fuerza a tener que llevar a aquella gente a España, amenazado como estaba con las armas.

Mar de fondo en el PCE

Una cuestión colateral y muy subterránea, fueron las reuniones y reproches que hubo entre el PCF y el PCE a cuenta del evidente “abandono” del camarada Muguerza, o de su familia, por parte del PCE. Cuestiones que se iniciaron durante la época de su juicio y continuaron a posteriori, con la intervención en las mismas de personajes tan conocidos como Lister o Carrillo, o de Lucien Lagarde, jefe del PCF en San Juan de Luz, y un diputado francés por San Juan de Luz, con carta incluida a Dolores Ibarruri, La Pasionaria.

Todo se inició en enero de 1947, con una reunión entre F. Ortuño por el PCE de Toulouse, y Lucien Lagarde de San Juan de L., más Joseph Telletchea (mecánico), por el PCF, en la cual se trataron las pérdidas sufridas por la tripulación, a causa de la operación de 1946, o sobre lo que pedían los afectados, y si necesitaban o no ayuda económica, y algún que otro problema más.

Contestando el francés Lagarde que la tripulación del barco estaba muy enfadada, ya que hacía más de dos años que el camarada Lister, acompañado de del camarada Albert Mora, diputado de los Bajos Pirineos, vino a San Juan de Luz para preparar la expedición que tenía como objetivo desembarcar en las costas asturianas. Y porque no se les había pagado nada en absoluto de las pérdidas que habían tenido, en su caso por parte del PCE de Toulouse, que todavía hasta entonces noseles había dado nada de lo prometido.

Recordando a los españoles que durante los principios de la preparación de la operación, Lister y Carrillo acordaron con ellos los compañeros de san Juan de Luz que, caso de cualquier desgracia, todos los gastos les serían apagados íntegramente por el PCE. Quejándose por ello la parte francesa de que para poder seguir trabajando en aquel momento, se habían visto obligados a tener que comprar una barca grande, para substituir la que había quedado en España, más las dos pequeñas que también se perdieron. Perdidas que Tellechea valoraba grosso modo: Las tres barcas perdidas en 48,000 francos y por los días que se perdieron de pesca 50,000 francos más, y el Total era 98,000 francos.

Tellechea el copropietario de la barca , por su parte también se quejó de que su situación económica no era nada buena, ya que había tenido que comprar la barca grande, pagándola de su bolsillo, y además tenía en un futuro próximo que pagar las otras dos. Y además su hija se iba a casar. Y no diciendo con claridad que necesitaba ayuda, les dio a entender con todo lo expuesto que sí la necesitaba. De nuevo los franceses pasaron a recordar al español que su camarada Muguerza, fue hecho prisionero y está ingresado en la prisión de Oviedo.

Y desde aquel momento, de acuerdo con los camaradas españoles de Toulouse, lo que habían conseguido era que les dieran en dos veces 20.000 pesetas, con el fin de intentar lograr la evasión de su camarada. Pero por razones que ignoraban, no se había conseguido. Pero el dinero entregado por Toulouse había servido para alimentar (sic) y “hacer reparar la boca”20 de su camarada. Y en aquellos días hacía ya dos meses que la esposa de Muguerza le habían notificado oficialmente desde España que su marido había sido condenado a 20 años de prisión.

Y sabiendo que nada se podría hacer por la vía legal, los del PCF se habían puesto de acuerdo con uno de los amigos de Muguerza, que residía en Santurce, con el fin de hacer algo por la vía ilegal. Y al mismo tiempo avisando a los camaradas de Toulouse para darles indicaciones y, decirles de paso que para la futura operación de evasión se necesitaban 40.000 pesetas. Quedando bien entendido que, en caso de fracaso, la suma les sería devuelta. Sin embargo, los días estaban pasado y no se había hecho nada.

Y justo la aquella mañana habían sabido por su amigo de España que era necesario aquel dinero de forma inmediata. De lo contrario, el asunto no podría realizarse y el camarada correría el riesgo de no poder salir en mucho tiempo. Rematando que través del mismo intermediario, Muguerza se quejaba, al no comprender que por una cuestión de simple dinero se le retenga aún en prisión, cuando durante la preparación de la operación se acordó que en caso de cualquier desgracia, todos los gastos se pagarían sin más problemas.

Y pasando cuentas, y aparte de las 20.000 pesetas pasadas a su camarada, el PCF de su bolsillo habían entregado a la esposa 5.000 francos más, ya que hasta entonces nada se ha hecho por parte del PCE por ayudar a la familia del camarada, a pesar de las promesas.Teniendo en cuenta que ya se había avisado, de que la mujer acababa de someterse a dos operaciones, y que por lo mismo se había ha visto obligada a tener que dejar el bar-restaurante que tenía.

A pesar de aquella reunión, el problema fue a peor. La prueba es en una carta que dirigió Lucien Lagarde del PCF de St. Juan de Luz a Albert Moradiputado del PCF Pirineos Atlánticos, el 14 de abril de 1948. En ella Lagarde le recordaba a su camarada que tal como habían hablado, le enviaba una carta destinada a los “amigos” del Buró Político o la Secretaria del PCE de Toulouse, relacionada con Muguerza. Dada la importancia del tema, el asunto era, en sí mismo, una carrera contra reloj. Ya que según las últimas noticias recibidas aquella mañana, le pedía que hiciera llegar aquella carta de inmediato, dejando de lado cualquier otro asunto.

Ya que: “Lo más grave es que, a pesar de toda su valentía hasta el día de hoy, su esposa, al ver que no se hace nada, amenaza con revelarlo todo, lo cual evidentemente sería un asunto muy complicado. Por supuesto, todavía estoy intentando que entre en razón porque confío en que el llamamiento hecho al P.C.E. será escuchado, ¿pero después? Espero, querido Albert, que comprendas la importancia de esta situación y que hagas todo lo necesario para que esta carta sea entregada, de ser necesario y preferiblemente, a Dolores Ibarrurí, “la Pasionaria”, ya que tengo la impresión de que a los camaradas de Toulouse (del PCE) les importa un bledo

Se desconoce como concluyó la historia con el PCE. Y lo cierto fue que Muguerza todavía permaneció en prisión hasta 1953, momento en que salió de la cárcel con la ayuda de los franceses, luego la conclusión resulta obvia.

1 Testimonio personal de Miguel Martín. Archivo familia Pellen, a la que agradecemos su ayuda y comprensión.

2 Daniel Rivas Pacheco, El tesón antifranquista de Aquilino, El Periódico de Catalunya, en su suplementoMás periódico, el 23 de junio de 2013.

3 Ángel Ruiz Ayucar, “El Partido Comunista, 37 años de clandestinidad”, Madrid, 1976, p. 233.

4 Valentín Andrés Gómez, Caída de la Brigada Pasionaria (marzo 1946), La Gavilla Verde.org

5 Equipo de pasos, Informe sobre viajes, AHPCE.

6 Operación desembarco. Una partida de guerrilleros fracasó en su intento de entrar en España a través del puerto de Lastres.

7 Bandolero, calificativo que daban las autoridades franquistas a los guerrilleros procedentes de Francia.

8 “Le Pourquoi-Pas”, “El por qué no”

9 Al respecto la fecha su nacimiento dentro de la propia familia hay discrepancias, ya que otros dicen que fue en 1909.

10 De seguir la pista de la quinta de Miguel, la de 1931, dicha quinta fue llamada a filas en junio de 1937, y en octubre de aquel mismo año se llamaron a filas a todas las exenciones de dicha quinta. Fecha que coincide al parecer con la que según él fue reclutado. Se ignora el motivo de la anomalía.

11 Enrique Lister Forjan, Así destruyó Carrillo el PCE, Barcelona, 1983. “El caso Trilla”, pp. 84-87.

12 Siglas MOI, Mano de Obra Inmigrante. Reconociendo los franceses la pertenencia de españoles en los Batallones de Trabajo. Siglas FTP Francs-tireurs et partisans, Por lo tanto FTPMOI, correspondía a Francotiradores Partisanos, de Mano de Obra inmigrante.

13 Para más detalles sobre dicha unidad ver Los hijos de la libertad, de Marc Levy.

14 El atentado tuvo lugar el día 1 de abril de 1944 ,según consta en La Dépéche y Le Midi Socialiste, pero por un error en la mención de la Cruz de Guera de Miguel, alguien se equivocó de fecha, otros autores sitúan el atentado, de forma errónea, el día 8 de abril.

15 Información suministrada por Sebastiana, la esposa de Miguel.

16 Miguel Ángel Sanz, Los guerrilleros españoles en Francia 1940-1945, La Habana, 1977; M. Ángel Sanz y Jean Cassou, Luchando en tierras de Francia. La participación de los españoles en la resistencia, Madrid, 1981

17 Antonio Gascón Ricao, Los entresijos de la operación Bolelo-Paprika, ser histórico. net, 15/02/2026.

18 Sixto Agudo, Los españoles en la resistencia francesa y su aportación a la lucha antifranquista, Zaragoza, 2003.

19 Le Courrier de Bayonne, 2/2/1946. Noticias muy similares fueron apareciendo en el Journal de Biarritz, el 4/2/46, o en Le Republicaín du Sud-Ouest 4/2/46.

20 Detenido y “reparar la boca” en la cárcel, suena fatal.

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