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«No hubo una conquista musulmana ni islámica en la Península Ibérica» – Entrevista a Emilio González Ferrín

En su entrada de Wikipedia se presenta a Emilio González Ferrín como un islamólogo español, profesor de pensamiento árabe e islámico en la Universidad de Sevilla. Más información en la web de la Universidad de Sevilla. Hemos decidido entrevistarle para Ser Histórico siendo plenamente conscientes de lo polémico de sus tesis.

Empezamos yendo directamente al grano: ¿qué pasó en la península ibérica en 711? ¿Es obligatorio contextualizarla en un Mediterráneo que, si he entendido bien tus tesis, estaba viviendo un proceso de orientalización desde el siglo IV de raíz cristiana y después islámica?
No ocurrió nada en el 711 que no viniese ocurriendo desde mucho tiempo atrás y siguiera ocurriendo después. Desde el 710 se fracturó el reino central de la península ibérica, el visigodo. El Levante pertenecía a la Roma oriental, a Bizancio. El norte y noroeste campaba por sus respetos. Se ha localizado en un solo punto, 711, un largo proceso de orientalización de la península ibérica. Griegos, fenicios, romanos, cristianismo, judaísmo, islam… Todo llegó de oriente y en la misma medida. Con el golpe de efecto de Carlomagno en el 800, el cristianismo mediterráneo hispano comenzó a ser algo atípico por comparación con el resto de Europa. Primero se produjo una arabización cultural: los cristianos peninsulares comenzaron a celebrar misas en árabe –atestiguado por los llamados “mártires de Córdoba”- y luego se empezó a condensar una nueva forma religiosa, conectada con el resto del Mediterráneo. Se trataba de una próspera ruta comercial que emitía monedas en árabe sin que poderes árabes orientales tuviesen influencia alguna en el lado occidental. Simultáneamente, la gente del norte de África iba y venía a través del Estrecho. Pero no eran los portadores de aquellas novedades orientales sino otros receptores.

¿Cómo ha tratado el tiempo La Revolución islámica en Occidente -también titulada y conocida como Los árabes no invadieron jamás España de Ignacio Olagüe? ¿Qué coincidencias y diferencias hay con tus trabajos?
Ignacio Olagüe (1903-1074) y yo coincidimos en un punto: no hubo una conquista musulmana –por la religión- ni islámica –por la cultura- de la península ibérica. Pero su obra es mucho más visionaria que la mía: Olagüe dedicó cientos de páginas a los movimientos poblacionales por causas climáticas, o a la emergencia del islam a partir de herejías judeocristianas, o incluso a la historia a través del arte. El tiempo lo ha tratado bien, pero no así los canceladores culturales. Desde un malvado historiador francés que lo destrozó publicándolo a medias –ese “los árabes no invadieron…”, cuando él no hablaba de árabes- hasta los actuales inquisidores. Estos se sorprenderán el día en que se pongan a leerlo, en lugar de cancelarlo en un tuit. Aparte de ese libro, Olagüe escribió una monumental obra, La decadencia española, en cuatro volúmenes y profusamente citada por los historiadores europeos de su tiempo. Es un imprescindible. Los neo-beatos de la cosa académica, por evitar leer su obra, lo rechazan de un plumazo resaltando su juventud falangista, por el tiempo que le tocó vivir. Imagino que no han oído hablar de coetáneos suyos como Adolfo Suárez en la política, o Antonio Tovar en el mundo de los estudios clásicos, todos ellos igualmente falangistas en su juventud, como la mayor parte de esa generación. Ser falangista hoy me parece algo incomprensible, pero serlo en aquellos tiempos me resulta fácilmente entendible. Destacar, de un intelectual de aquellos años, solo que era falangista, me parece muy poco sofisticado, como el resto de la obra de quienes lo hacen.

¿Se produjo una invasión musulmana, árabe, ninguna de las dos conceptualizaciones sería correcta?
Musulmana no. El islam como religión no tiene posibilidad alguna de expresión antes del año 800. Árabe podría ser, si atendemos a alguna acepción de lo árabe que tenga que ver con “poblaciones nómadas, aisladas, en todo el Mediterráneo abandonado por Bizancio”. Sería más ajustado hablar en plural de “invasiones norteafricanas”, por el componente genético de nuestra población peninsular. Pero, desde luego, fue un proceso repartido a lo largo de siglos, como mínimo desde el IV hasta el XII. Jamás debería aplicarse el término invasión a un solo año en concreto, 711.

¿Hay otros casos de supuestas invasiones árabes o musulmanas que no lo fueron o este caso es único en lo que a relato y bibliografía se refiere?
El islam no se expandió por el mundo mediante invasión. Es un mito histórico con graves repercusiones contemporáneas. Si el judaísmo es por transmisión genética, el cristianismo por evangelización y el islam por la fuerza de las armas, el mundo pensará que las tres palabras que representan a esos tres sistemas religiosos son, respectivamente, genética, convencimiento y violencia. Es una especie de comedia beata sorprendentemente implantada.

¿Sigue siendo Alandalus un cuerpo extraño en la bibliografía de la Academia española?
Así es. Ocho siglos de historia se despachan con pocas páginas en los libros de Enseñanza Secundaria. Toda España piensa que hay una idea previa de lo español asociada al norte asturiano y a la religión católica. Menudo absurdo, pensar que del norte no latinizado ni cristianizado podía provenir algo civilizado. Todo llegó siempre por el sur mediterráneo, hasta el siglo IX en que el mundo carolingio entró por el corredor del norte –románico, cristianismo de Cluny…-, contrastando así con el sur mediterráneo y provocando el precipitado cultural tan interesante que nos caracteriza. En gran parte de España se piensa que Alandalus es solo una rareza andaluza. Se ve que nunca han ido a Barcelona, Toledo, Zaragoza, o a Portugal. España es el único Estado occidental cuya capital es una palabra árabe, Mayrit (Madrid), pero seguimos viendo esa parte de nuestra historia como si se tratase de un tiempo de confinamiento. Alandalus se lee como el covid del Medievo.

«El islam no se expandió por el mundo mediante invasión». ¿Y el resto de religiones? ¿Hemos tenido, por tanto, una visión simplista de guerras cuyos motivos últimos eran otros distintos a los religiosos? Te pongo encima de la mesa las Cruzadas. ¿No fueron esas guerras religiosas?
Las tres religiones, y todas las corrientes intermedias y heréticas de cada una, se expandieron en una misma forma: forjando una ortodoxia sobre la marcha, lo que les hacía diferenciarse de las otras. Tenemos, evidentemente, una visión simplista de guerras cuyos motivos eran otros. Las Cruzadas, por ejemplo, son el primer brote de colonialismo europeo dirigido hacia un Oriente que era plenamente cristiano por la parte de Bizancio y grandes zonas de la Gran Siria. La Edad Media ocultó la cristiandad oriental –árabe y bizantina- para forjar los pares contrapuestos de una misma invención especular: yihad frente a cruzada. No hay guerra santa en el Evangelio ni en el Corán. Todo se va forjando sobre la marcha.

Me gustaría que caracterizaras la Reconquista, algo que sí que está siendo mucho más matizado y cuestionado que la invasión de los pueblos norteafricanos de la Península.
La Reconquista es un término forjado en el siglo XIX, coincidiendo con la invasión del norte de Marruecos. Fue aceptada como tal en la Real Academia de la Lengua Española en el año –interesante- de 1936. Ninguno de los grandes conquistadores medievales –Ramiro II y Alfonso VI de Castilla, Jaime I de Aragón- pretendieron “reconquistar” sino conquistar. Este último pasó precisamente a la historia como “El conquistador”, no el reconquistador. La raquítica definición de España como esencialmente reconquistadora, pelayista y nacionalcatólica es un invento del XIX, y responde a un trauma de corte machista-discursivo por haber perdido las últimas colonias americanas y flipinas.

¿Qué se puede decir de la población prerromana? ¿En qué situación se encontraba antes de 711 y cómo evoluciona después? El concepto de Reconquista se ha depurado en la historiografía pero sus implicaciones en nuestra sociedad y presente aún tiene un notable impacto en muchos discursos.
Las poblaciones prerromanas se nos alejan mucho del objeto en conversación. Evidentemente formaban un mosaico de pueblos soportándose mutuamente y en permanente interacción con el norte de África, igualmente mosaico. Roma homogeneizó culturalmente ambos lados del Estrecho, viviéndose tal profusión de traslado poblacional que, evidentemente, los pueblos hispanos tendrían siempre componente genético norteafricano. Pensar que esa circunstancia proviene de un solo acontecimiento en en año 711 solo puede responder a dos cosas: infantilismo o bien necesidad de justificar la ideología de Reconquista con una necesaria –psicológicamente- conquista previa.

Para acabar… recientemente te entrevistaron en El País al hilo de un galardón que recibiste del Círculo Intercultural Hispano Árabe. ¿Te sientes solo en la Academia, al menos a nivel nacional? ¿O piensas que tus planteamientos están permeando en nuevos estudios?
Me siendo completamente solo, a la vez que pienso que mis planteamientos están permeando en nuevos estudios. El enorme problema de la Academia es la soberbia y la falta de formación intelectual más allá de la hiper-especialización de cada uno. Me llevo las manos a la cabeza cada vez que algún medievalista califica de “islámico” o “musulmán” a acontecimientos anteriores al año 800, momento en que lo islámico empieza a crearse como tal en torno a Bagdad. La ignorancia activa que demuestran quienes no se hacen preguntas y solo se expresan mediante la cancelación de lo ajeno es una lacra que tendremos que soportar aún algunos años.

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