Biografías

Pierre BESNARD (1886-1947)

Pierre Besnard trabajó como ferroviario en Chinon (Maine-et-Loire) como agente auxiliar en 1909, antes de ser nombrado jefe en la estación de Auteuil-Boulogne. El 14 de mayo de 1920 fue despedido de los ferrocarriles por actividades huelguísticas. Por entonces ya era uno de los principales dirigentes sindicales de la región parisina. En mayo de 1921, Besnard sustituyó a Pierre Monatte como secretario general del CC de los Comités sindicalistas revolucionarios (CSR), principal fuerza de oposición en el seno de la CGT dirigida por Jouhaux. Cuando el 25 de junio de 1922 se abrió en Saint-Etienne el premier congreso de la CGTU, la escisión era una realidad, pero esta organización, que Besnard y sus amigos creían controlar desde su dirección, finalmente se les escapó. El congreso vio, pues, la derrota de los anarquistas y anarcosindicalistas que se habían colocado a su cabeza. Pierre Besnard se esforzó, desde entonces, en reagrupar a los oponentes a la CGTU en una Union fédérative des syndicats autonomes. A continuación, se convirtió en el más ardiente partidario de la creación, en 1926, de la CGT-SR que, pese a la reserva de muchos de sus líderes sindicales y libertarios, se adhirió a la AIT.

A partir de 1929, fue secretario de la CGT-SR que agrupaba a unos cuatro mil afiliados y disponía de un diario: Le Combat syndicaliste, fundado en 1928, que, en vísperas de la Segunda guerra mundial tuvo una tirada de 5300 ejemplares. Desde principios de 1929 Besnard fue responsable de Le Combat Syndicaliste, que incluso durante algunos números estuvo domiciliado en su propia casa. En ese momento estaba sindicado en los ferroviarios del Sena. En el Cuarto Congreso de la CGT-SR, reunido del 11 al 13 de noviembre de 1932 en París, fue nombrado delegado ante la AIT.

Durante los debates de reunificación sindical de 1935, Besnard fue partidario de mantener a la CGT.SR al margen de esas conversaciones.

En el Congreso de la AIT de agosto de 1935, reunido en París, fue elegido secretario de la AIT. En los primeros meses de la guerra civil española la CASDLPE (que agrupaba a la CGT-SR, la UA y la FAF) organizó la ayuda material a las columnas confederales. Cada una de esas tres organizaciones tenía cinco delegados en la CASDLPE. Tras la salida de la UA y la constitución de la CEL, la CGT-SR siguió animando, casi en solitario, la CASDPLE.

En noviembre de 1936 su dirección estaba formada por Besnard, como secretario; Toublet como secretario-adjunto y Víctor Giraud como tesorero.

El 2 de octubre Besnard, que estaba en Barcelona, acompañó a Durruti en un vuelo a Madrid para entrevistarse con Largo Caballero, presidente socialista del Gobierno de la República. El objetivo era obtener financiación para una compra masiva de armamento para las columnas confederales, que finalmente fracasó.

La entrada de militantes cenetistas en el gobierno de la Generalidad de Cataluña, en nombre de la unidad antifascista, inquietó vivamente a la CGT-SR por el avance que suponía de la contrarrevolución. En los números del 24 y 30 de octubre de 1936 de Le Combat Syndicaliste, se publicaron dos editoriales atribuidos a Pierre Besnard, titulados “Atención” y “Necesaria renovación” que advertían a la CNT-FAI de las funestas desviaciones en curso.

Las concepciones de Besnard sobre el CCMA y el Consejo de Economía expresaban un profundo desconocimiento de la realidad social y política del momento, y del carácter de organismos de colaboración de clases que les caracterizaba, así como al CC de Abastos, no mencionado por Besnard, quien también ignoraba qué eran y cómo funcionaban los comités revolucionarios de barrio. Los análisis de Besnard eran totalmente abstractos. Se basaban en prejuicios ideológicos y falsas impresiones, más que en un profundo análisis de las características reales de esos organismos, surgidos en julio de 1936. El razonamiento de Besnard partía del hecho de considerar al CCMA y al Consejo de Economía como órganos revolucionarios del proletariado, razón por la cual su desaparición suponía un retroceso revolucionario. En realidad, CCMA, CC de Abastos y Consejo de Economía, gracias a la participación en ellos de todas las organizaciones antifascistas y su creciente sumisión al gobierno de la Generalidad, habían facilitado la transición hacia la plena restauración del poder del Gobierno de la Generalidad. Su desaparición formaba parte de ese proceso de transición, y eran el precio a pagar por la aprobación del Decreto de Colectivizaciones y Control obrero, principal conquista elaborada por ese Consejo de Economía, y por la incapacidad demostrada por el CCMA en la gestión de las milicias. En realidad, la disolución del CCMA se había tomado ya en fecha tan temprana como el 17 de agosto. La crítica de Besnard era epidérmica y desinformada. Su mayor interés radicaba en ser la punta de lanza del surgimiento de una oposición internacional a la dejación de principios de la CNT.

Esta crítica al colaboracionismo se renovó en el Pleno de la AIT reunido en París del 16 al 17 de noviembre de 1936, pocos días después del ingreso de cuatro ministros anarquistas en el Gobierno de la República, al mismo tiempo que ese gobierno abandonaba Madrid, en peligro de ser tomada por los franquistas. A partir de entonces, Besnard y la CGT-SR, aun acordando un soporte económico y material a la CNT-FAI, no dejaron de lanzar sus constantes y aceradas críticas al ministerialismo de los comités superiores.

El enfrentamiento entre Besnard y la CGT-SR, por un parte, y los comités superiores españoles, de otra, culminó en el Pleno Extraordinario de la AIT de junio de 1937 reunido en París. El informe de Besnard, publicado en Le Combat Syndicaliste del 11 de junio de 1937, que atacaba despiadadamente a la CNT española, había sido aprobado por casi todas las secciones de la AIT. Una CNT furiosa, pero a la vez temerosa de una confluencia entre los críticos extranjeros y la oposición revolucionaria interna, se propuso obtener en el verano de 1937 la destitución de Pierre Besnard, señalando su “incapacidad mental” en el desempeño de sus funciones en el secretariado internacional de la AIT.

Se abría paso una gravísima crisis en la AIT y en cada una de sus secciones.

El 23 de julio de 1937, Pierre Besnard publicó una nota en Le Combat Syndicaliste en la que se comunicaba la decisión, tomada conjuntamente por la CGT-SR y la FAF, “organizaciones fundadoras del Comité Anarcosindicalista” para transformar a este último en “Comité de Ayuda y socorro a las víctimas de la contrarrevolución española, sin distinción de nacionalidad”.

La labor de este comité consistía “en ayudar a aquellos que se ven obligados a emigrar para huir de la represión de la contrarrevolución, a los milicianos que lleguen heridos, enfermos sin recursos, a las familias de los milicianos que no cobren subsidios, a todos los compañeros extranjeros que han dado todo por la revolución y que se ven obligados hoy, a causa de la represión, a huir de España”.

Se indicaba que los fondos recaudados a favor de este comité se dirigiesen a. Ganin, “después de haber satisfecho sus necesidades locales”.

Las labores de tal comité, su mera existencia, eran consideradas por los comités superiores de la CNT como una amenaza y un insulto, ya que negaban la existencia de contrarrevolución alguna, en España.

El 4 de agosto el CN de la CNT elaboró un informe, firmado por Vázquez, en el que se proponía el orden del día a tratar en el próximo Congreso Extraordinario de la AIT:

  1. Informe de la CNT sobre su acción y posición desde el 19 de julio de 1936
  2. Parcialidad antiespañola del actual secretario general de la AIT, Pierre Besnard. Se insulta y agrede públicamente a la CNT con total impunidad. Besnard ha enviado la circular número 13 de la AIT, fechada el 13 de julio de 1937, “en la que plantea cinco preguntas. La tercera y la cuarta insinúan que convendría que la AIT interviniese para impulsar a la oposición existente en el seno de la CNT, a fin de obtener un cambio en su dirección”. El secretario general de la AIT no puede actuar contra una de sus secciones. Por otra parte, Besnard no envió esa circular al CN de la CNT. Circular que es obra personal de Besnard, ya que no está firmada por ninguno de los otros dos secretarios: ni por Galve ni por Rüdiger, ni tenían conocimiento de su contenido.
  3. Son motivos suficientes para exigir responsabilidades a Besnard.
  4. La AIT, en el Congreso Extraordinario, debe adoptar una posición clara y firme hacia la táctica de la CNT y la guerra revolucionaria en España.
  5. Debe decidirse la sede más adecuada para la AIT, así como la estructura y funciones que debe asumir. La AIT debe colaborar estrechamente con la CNT.
  6. Pierre Besnard no responde a las necesidades actuales de la AIT. Debe elegirse un nuevo secretario, alejado del sectarismo e incapacidad demostradas por Besnard.

Del 6 al 17 de diciembre de 1937 se reunió en París el Congreso extraordinario de la AIT. La CNT puso todo su peso en juego, amenazó con la fundación de una nueva internacional, al margen de la AIT, negó representatividad a italianos y alemanes y despreció el extremo minoritarismo de todas las secciones de la AIT, a excepción de la sueca.

La delegación española impuso unos debates broncos y un clima de terror, impropios de un congreso anarcosindicalista y más propio de un congreso estalinista. Horacio Martínez Prieto habló de “nosotros los de la CNT y vosotros los de la AIT”, como si estuviese anticipando la salida de la CNT de la AIT.

La delegación española (David Antona, Horacio Martínez Prieto, Mariano Rodríguez Vázquez y Josep Xena) obtuvo la dimisión de Pierre Besnard, gravemente insultado por Antona.

El congreso terminó con la sustitución de Besnard por Mascarell como secretario general de la AIT (dada la renuncia de Horacio Martínez Prieto). Besnard fue tildado de incapaz e incompetente. Aun así, fue nombrado secretario adjunto de la AIT, junto a Roca, Rüdiger y Das Neves.

En el congreso ordinario de la AIT de 1938, Besnard sólo pudo asistir como observador, sin voz ni voto, para contemplar cómo se aprobaba la nota adicional, redactada por Horacio M Prieto, que autorizaba a la CNT a aplicar la táctica que le viniese en gana, fuese ajena o contraria a los principios y estatutos de la AIT.

Durante la Segunda guerra mundial se refugió en el sur de Francia. Tras la Liberación fue nombrado vicepresidente de la Confédération générale pacifiste, creada en diciembre de 1945, y de la que Louis Louvet era secretario general. En marzo de 1945 contribuyó a la fundación, en el seno de la CGT, de la Federación Sindicalista Francesa (FSF) y Besnard escribió en su órgano: L´Action Syndicaliste. También participó en los comités de defensa sindicalista (CDS), creados para agrupar a las diversas minorías revolucionarias existentes en la CGT, y escribió en su órgano: La Bataille syndicaliste. En el plano político se mantuvo apartado de la FA y de Le Libértaire, pero sí que colaboró en el periódico de Simone Larcher y Louis Louvet: Ce qu’il faut dire. También aceptó la vicepresidencia de la pequeña Confederación General pacifista, creada por Louvet en diciembre de 1945.

En mayo de 1946, Besnard participó en la asamblea de la FSF que decidió la ruptura con la CGT y el lanzamiento de un nuevo sindicato, fundado en diciembre de 1946, con el nombre de Confédération Nationale du travail (CNT). Falleció tres meses después y fue incinerado el 24 febrero de 1947 en el Père-Lachaise. Calificado por quienes le conocieron y trataron como demasiado doctrinario e inflexible, soñó siempre con conseguir un amplio movimiento revolucionario, creado a su imagen y semejanza.

Fuentes:

Noticias extraídas esencialmente del artículo: BESNARD Pierre par Jean Maitron, Guillaume Davranche, puesto en línea el 7-3-2014 en https://maitron.fr/spip.php?article157323, última modificación del 2-6-2019. También en Fragments d’Histoire de la gauche radicale (https://archivesautonomies.org/).

Biografía ampliada de la publicada en el Glosario del libro de Agustín Guillamón: CNT versus AIT, Los comités superiores cenetistas contra la oposición revolucionaria interna e internacional. Descontrol, 2022.

Agustín Guillamón

Barcelona, enero 2023

Siglas:

AIT: Asociación Internacional del Trabajo

CASDPLE: Comité anarcho-syndicaliste pour la défense et la libération du prolétariat espagnol

CCMA: Comité Central de Milicias Antifascistas

CDS: Comités de defensa sindicalista

CEL : Comité pour l´Espagne Libre

CGT: Confédération General du Travail

CGT-SR: Confédération General du Travail-Syndicaliste Révolutionnaire

CGTU: Confédération General du Travail Unitaire

CNT: Confederación Nacional del Trabajo

CSR: Comités sindicalistas revolucionarios

FAF: Fédération Anarchiste

FAI. Federación Anarquista Ibérica

FSF: Federación Sinidcalista Francesa

UA: Union Anarchiste

2 comentarios

  1. Importante en España y poco conocida hoy su obra Les syndicats ouvriers et la révolution sociale, publicada en 1930. Un año después la CNT editó la versión española del libro, con traducción de Felipe Alaiz y prólogo de Joan Peiró. Los compañeros de anarquismo en pdf la digitalizaron y puede leerse en el siguiente enlace: https://anarquismoenpdf.tumblr.com/post/653069270290481152/pierre-besnard-los-sindicatos-obreros-y-la

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: