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El Fuego del Ideal

Introducción

Recientemente se ha publicado en Granada el primer número de un periódico local dedicado a los movimientos sociales y a la gente de a pie: La Alquitara. En su portada se exclama «¡Vamos a quemar el Ideal!«, en referencia a un episodio histórico recurrente en el imaginario de la población granadina: el famoso incendio que sufrió el diario derechista Ideal durante el período republicano. En mis investigaciones topé varias veces con este episodio, y encontré algunos textos inéditos que quisiera difundir por medio de este artículo, e intentar dar un orden en un relato que no siempre ha podido tener en la historiografía, por una serie de circunstancias de aquellos momentos. Para dar contexto a lo que era Ideal, también aprovecho para hacer una pequeña historia de la prensa granadina.

Hoy, Ideal es el periódico granadino más veterano que se publica. No fue el decano de nuestra prensa local, ni mucho menos, pero a comienzos del golpe de Estado de 1936, y después de éste, durante el franquismo, el régimen pulverizó todos los medios de comunicación existentes en nuestra ciudad, a excepción de nuestro objeto de estudio, que se convirtió en el principal vocero franquista en el sureste español. Pero, en sus orígenes al menos, no fue una publicación fascista, sino católica y derechista, que sufrió varios ataques durante el período republicano por su apoyo a las élites y tradiciones. Estas élites recurrían a políticas violentas y abusivas, bajo la excusa del «orden social», que a veces necesitaba medios extralegales. De modo que no resultó extraño en la época las actitudes de las masas.

Tampoco fue extraño el apoyo de Ideal al golpe militar de José Sanjurjo en Agosto de 1932, cuando se intentó derrocar el régimen democrático de la República para implantar una nueva dictadura militar (otra). Tampoco fueron sorprendentes sus imposturas e invenciones de la actualidad granadina de entonces, en favor del discurso derechista y un victimismo que solo convencía a los ya convencidos. Pero servirá para que, ya con el golpe militar de Julio de 1936, se convirtiera en el único periódico legal en la Granada sublevada, mientras que otros diarios derechistas y liberales fueron suspendidos y prohibidos, como fue el caso del Noticiero Granadino o de La Publicidad. Ni qué decir de los izquierdistas, como El Defensor de Granada, entonces el gran decano granadino, y con un director pasado por las armas1.

A modo de historia breve y general, para que comprendamos lo que se entiende en Granada por este periódico para las personas más mayores y al tanto de nuestra historia,Ideal nace el 8 de Mayo de 1932 a impulso de Editorial Católica. Su fundador será Pedro Gómez Aparicio (1903-1983 Madrid), madrileño que se trasladó a Granada, discípulo de Ángel Herrera Oria (Santander 1886, Madrid 1968), abogado y militante católico, que terminará siendo obispo de Málaga. Una vez iniciada la sublevación militar de 1936, Aparicio marchará a Burgos, y después se hizo de corresponsal de guerra entre las tropas sublevadas. Durante el franquismo, se le recompensó bien, siendo director de la Agencia EFE, y dirigiendo escuelas y academias, entre ellas la Escuela Oficial de Periodismo, y una buena medalla de Mérito al Trabajo concebida por el propio Francisco Franco. Se ha llegado a afirmar que Ideal tuvo una tirada de 9.000 ejemplares durante el período republicano. Uno de sus mejores escritores fue Ramón Ruiz Alonso (Villaflores 1903, Las Vegas 1978), político de Acción Popular, que se pasará a Falange y será uno de los principales responsables de la detención y fusilamiento de Federico García Lorca2.

Precedentes de la prensa granadina

Granada ha disfrutado de una gran variedad de periódicos a lo largo de su historia. Existen algunos libros que repasan sus publicaciones, pero quizás el gran clásico es el del director de Patria, un diario falangista de difusión nacional pero con sede en Granada: Eduardo Pons Prades y su Historia de los periódicos granadinos (siglos XVIII y XIX), del cual manejamos una edición de la Diputación Provincial de Granada del año 1979. Molina Fajardo dio uso, para su trabajo, de la magnífica hemeroteca de la Casa de los Tiros, con más de 130 colecciones por entonces, a los que hay que añadir otros que estaban o están en la Biblioteca Universitaria de Granada, entonces con 62 periódicos, y la Facultad de Filosofía y Letras, con 53, algunos entregados a la hemeroteca ya citada, y otros no, al menos no entonces. Pero también usó la Hemeroteca Municipal de Madrid donde recoge 25 títulos, el Archivo Diocesano con 5, el Centro Artístico de Granada con 3, el Ayuntamiento de Guadix con 1, la Academia de Bellas Artes con 1, la hemeroteca particular de algunas publicaciones como las de El Liceo, y su archivo personal con 10 títulos (la mayoría ya presente en las sedes anteriores) o el de Emilio Orozco Díaz, con dos. Todos estos datos y cifras son del siglo XIX y anteriores, no tocando nada del siglo XX, pues el trabajo de Molina Fajardo empieza en el siglo XVIII, cuando aparece el primer periódico (más bien un boletín) que intentaba responder a las inquietudes de las familias de los combatientes de la Guerra de Sucesión por el trono español, y a las preocupaciones de la población, súbdita de esa Corona. Molina Fajardo no entra en los periódicos del siglo XX, consciente que aún no se estaba en condiciones para escribir su historia, quizás considerando que no terminada.

En cualquier caso, vamos a relatar sumariamente una historia de la prensa granadina por medio principalmente de esta obra de Molina Fajardo

Noticias venidas de Levante fue ese periódico, fundado en 1706, que respondía a la necesidad de tener noticias de la Guerra de Sucesión. Ese mismo año sale la Gazeta de Granada, que quiso dar también nuevas de la guerra, pero también de la Corte establecida en Madrid. Tras la contienda, desaparecen, y solo queda, en el país, la Gaceta de Madrid, que como sabemos, se convertirá en el boletín del gobierno, donde se anuncia, de modo a pregón escrito, las leyes, decretos y órdenes. En 1764 sale lo que podemos considerar como el primer periódico granadino como tal, la Gazetilla Curiosa o Semanero Granadino, que se imprime en el convento de la Santísima Trinidad, por fray Antonio de la Chica Benavides. Tenía diferentes secciones, aunque todo con un tono religioso y local. Tuvo una amplia aceptación entre el público de la época.

Siguieron otros títulos: Paseos por Granada, Gazeta Histórica, Gazetilla o Semanero Granadino, Papel periódico, Semanero Histórico, Criterio de la Verdad… En 1766 comenzaron una serie de acuerdos de la Chancillería de Granada para prohibir los periódicos, dados el aumento de sátiras y críticas, que consideraron «perjudiciales», pero después, en los noventa, vemos más publicaciones. No hemos citado Llantos de Granada por semanas, quizás nuestro primer periódico censurado: no era un periódico en sí, pero sí una publicación periódica, o así lo pretendía, pues fue cerrado. Tenía ocho páginas y solo salieron dos números, ambos de 1765. Continuamente hablaba de las tristezas y del llorar; describía Granada en varios de sus puntos, señalando sus penas y los lamentos de su población. El padre Echevarría, contemporáneo a este título, en sus Paseos por Granada, asegura que llegó a hacer una especie de asamblea o mitin en el río Darro, con gente toda afligida, quizás demasiada, y ante lo que pudiera convertirse, poco después un juez ordenó la suspensión de la publicación. Su autor era un médico, algo acostumbrado a los duelos.

Tras la prohibición de 1766, el primer periódico en editarse fue El Mensagero Económico y Erudito de Granada, en 1795, el cual ya ofrece, más o menos, la primera estructura de los periódicos modernos, al estilo europeo. Estaba dirigido por Francisco Dalmau. Le acompañaron otras publicaciones hasta la Guerra de Independencia de España contra Francia. Así, y con el apoyo de los franceses, salió la Gazeta del Gobierno de Granada en Marzo de 1810. En contraposición, cuando abandonaron las tropas galas, apareció La Verdad Libre, en Octubre de 1812. La lucha entre tendencias liberales y absolutistas en la España de Fernando VII se expresó en Granada con el periódico revolucionario, anticlerical y liberal El Demagogo(1812), que luego cambió su nombre a El Publicista (al ver que eso de interpretarse de modo malicioso el anterior título), contra la Gazeta de las Californias, colonial, católico y patriótico. Se les unieron otras publicaciones semejantes: Diario Crítico y Erudito, absolutista y católico, hostil a la disolución de la Inquisición y dado a dar noticias de los ataques contra los independentistas americanos; o La Vigarra (por víbora y cigarra). También en 1813 apareció el Noticiero Granadino, con muy pocos comentarios políticos, recogiendo las noticias nacionales e internacionales de un modo bastante informativo, aunque con mucho retraso.

El éxito de la prensa liberal y anticlerical obligó a la prohibición de imprenta de 1815 de Fernando VII. Pero esta represión solo generó más ganas, pues con la reacción liberal de 1820 surgió una avalancha de periódicos liberales. El Duende fue un baluarte de esta nueva corriente, dada a los artículos anónimos y a una especial reivindicación de la clandestinidad, lo oculto y secreto. Otros fueron El Lince del Pueblo Español, el Mata-Duendes (ya imaginamos por qué), El Zahorí Granadino, El Exorcista, El Plutón… Especialmente importante, aunque dedicado a temas artísticos y culturales, será La Alhambra (1839, con distintas épocas, a veces con guiños al tradicionalismo, sin renunciar al exotismo). Serán frecuentes las publicaciones caracterizadas por estilos, generalmente satíricos, como El Diablo (1851), La Pulga (1853), El Petróleo (1882), Mefistófeles (1889), El Manicomio (1891), Granada Cómica (1897), Granada en Cueros (1897), La Fusta (1900). Pedro Antonio de Alarcón sacó, en 1854, La Redención, del cual tenemos pocas noticias. Asimismo hubo para mujeres, aunque desde una perspectiva católica y paternalista, como El Protector del Bello Sexo (1860). Muchos títulos, en todas las épocas, son repeticiones, pues en muchos casos ocurre que un proyecto deja de publicarse, para retomarse años después, a menudo con equipos completamente nuevos.

Hemeroteca Casa de los Tiros. Cabecea de Mefistófeles, semanario satírico ilustrado.

Con la aparición de la I Internacional en España y en Granada se inicia un movimiento obrero que se asocia y, por supuesto, publica periódicos con posturas marcadamente librepensadoras y materialistas, surgiendo los primeros expresamente republicanos como el diario La Idea (1868), hasta los directamente bakuninistas, como El Obrero de Granada (1873), con el sombrerero Mariano Rodríguez en su dirección (y buena parte de su redacción), que fue semanal, pero de corta duración, por lo que sabemos. En 1880 surge El Defensor de Granada, con Luis Seco de Lucena como director, que será el de mayor éxito en la historia de la prensa granadina. En 1891 sale otro periódico democrático republicano, El Pueblo. Los católicos intentaron contrarrestar con su propia prensa, llamando la atención un título que intentaba acercarse a los trabajadores: El Amigo del Obrero (1896), que se relacionó con el carlismo, que, aparte, tuvieron luego una publicación propia: La Verdad, de 1899. En 1901 sale Avante, que impulsará la reorganización obrera desde posturas socialistas republicanas. Los católicos publican La Gaceta del Sur en 1908. En 1915 sale una preciosa revista, Granada Gráfica, seguramente inspirada en Mundo Gráfico, de tirada nacional y enorme éxito. También veremos en 1915 El Campeón, católico y reaccionario. En 1919 está El Demócrata, católico pero con tendencias izquierdistas y anticaciquiles. Ya vimos que Ideal aparece en 1932, mientras que los anarquistas granadinos son censurados cuando sacan Anarquíapor las mismas fechas, que no podrá durar por las denuncias judiciales. Los falangistas sí logran editar Patria en 1935, que continuará durante el franquismo hasta 1983. Durante la guerra los anarquistas sí conseguirán publicar el semanario Hombres Libres en Guadix y la revista Nervio!, de la Columna Maroto, mientras los comunistas imprimen El Faro Rojo en Motril.

Hay muchos más periódicos, pero con estos que hemos mencionados creemos exponer correctamente las posiciones políticas que se respiraban en Granada.

Nace Ideal

Como hemos señalado, el 8 de Mayo de 1932 aparece el diario Ideal. Sustituye a La Gaceta del Sur, el anterior diario derechista granadino, el cual desapareció en 1931. En Mayo de 1931 se da en toda España un fenómeno de incendios de edificios derechistas en toda España, a causa de unos incidentes durante un acto político en Madrid, donde se apalea a un taxista republicano por unos monárquicos durante la inauguración del Círculo Monárquico Independiente. La Iglesia se posicionó a favor de los derechistas y sus edificios también serán objetivo de las quemas. En Granada se atacará la sede de La Gaceta del Sur, también en la calle San Jerónimo: sus máquinas y muebles son sacadas a la calle y allí destrozadas3. Sin duda es la causa de su cierre.

Desde sus orígenes Ideal asume una postura católica, elitista y antirrepublicana, ostentando discursos clasistas y algo prepotentes. Tendrán los mejores presupuestos y recursos técnicos, siendo el diario granadino que más usará las fotografías y dibujos. Recurrirá a las viñetas de Miranda (José María Miranda Serrano, 1905-1971, Guadix) y a las fotografías de Manuel Torres Molina (Granada, 1883-1967).

Visita. Ideal 3 de Junio de 1932, pág. 12.

Durante el golpe de Estado del general José Sanjurjo, en Agosto de 1932, se dieron planes para levantar Granada contra la República, pero la decidida reacción de la población granadina, que ya daba por hecho que se iba a dar -como así ocurrió en otras provincias- impidió que triunfase el levantamiento, aunque se produjeron varios enfrentamientos con muertos. El Gobierno Civil de Granada ya había decretado la suspensión de Idealya en las primeras horas de conocerse la sublevación, pues ya sospechaban del apoyo al levantamiento militar por parte del diario católico. En Granada los incidentes comenzaron el 10 de Agosto de 1932, cuando los operarios del Ideal intentaron hacer funcionar las máquinas para publicar un número clandestino. Fracasado el Golpe, y tras varias semanas, se levantó la clausura el 13 de Septiembre de 19324.

Posteriormente, El Defensor de Granada recuerda que uno de los fugados de la cárcel de Granada en Abril de 1934, Juan Antonio Martín Mateos alias «El Campesino», intentó poner una bomba durante estos ataques iniciales al Ideal, que suponemos que se frustró por la guardia privada del diario o por los agentes de policía enviados por el Gobierno Civil para hacer cumplir la clausura. Quizás desistió de la intentona al ver que finalmente no publicarían ningún número durante los días de la Sanjurjada, pero solo es nuestra suposición, porque el hecho es que no explotó ningún artefacto en el diario derechista ni se denunció nada semejante5.

A la izquierda, Juan Antonio Martín Mateos, el Campesino. Ahora, 7 abril 1934.

Ya en el gobierno, desde finales de 1933, las derechas se dedicaron a derrocar los ayuntamientos gobernados por las izquierdas, estableciendo comisiones gestoras. Al mismo tiempo, clausuraron, sin motivos, casi todos los sindicatos del país a nivel local, repitiendo las políticas fascistas en Europa. Ello despertó numerosas alarmas, que se recrudecieron con numerosas detenciones, encarcelamientos y persecuciones que se produjeron ante nuevas leyes y herramientas represivas, como la Ley de Vagos y Maleantes, que las propias izquierdas gubernamentales ya habían iniciado. Existiendo entre los socialistas ánimos de comenzar una nueva huelga general para responder a la represión, se levantaron en Asturias con un notable apoyo popular, y ante el temor de extenderse en todo el país, las derechas granadinas realizaron una serie de montajes para asegurar que se preparaba un levantamiento armado en la provincia. Todo ello sirvió para prohibir, a dedo, todas las asociaciones que no siguieran sus políticas, sin tocar el sistema electoral. Ante el acercamiento de las nuevas elecciones por 1936, y temiendo un masivo voto popular en contra, suavizaron estas medidas represivas, pero ya poco podían hacer ante la campaña por la Amnistía y el descubrimiento de lo que realmente pasó en Asturias, por lo que fue evidente, y así lo vieron los derechistas, que perderían las elecciones de Febrero de 1936 de un modo claro.

Por ello, en Granada, los caciques lo intentaron evitar, y así fue que se vieron en las elecciones del 16 de Febrero de 1936 (que duraron hasta el 4 de Marzo) situaciones únicas, pues habiendo grupos de republicanos de izquierdas o socialistas, no lograban más de un voto, o en algún caso, ninguno, habiendo candidatos6. El escándalo fue claro, y se acordó repetir las elecciones en Granada, estableciéndose el 3 de Mayo como la nueva fecha (el 16, la segunda vuelta). Frustradas, y teniendo claro su derrota, las derechas granadinas anunciaron que no se presentarían, fomentando una campaña, ya no contra las candidaturas de izquierdas, sino contra el propio sistema parlamentario.

Arde Ideal

El 10 de Marzo de 1936 se produce un terrible tiroteo contra varios participantes en un mitin republicano socialista en el Campillo. Hay catorce heridos, entre ellos dos mujeres y dos niños. Los autores, al parecer, son miembros de Falange Española. Los sindicatos UGT y CNT se reúnen y declaran una huelga general de 24 horas. El Gobierno Civil clausura los centros derechistas así como el diario Ideal. Pero el periódico católico desobedece e intenta publicar un número: pero son sorprendidos por la muchedumbre, en huelga, y esta vez no hay fuerza pública que los proteja. El asalto destrozó toda su maquinaria, y su sede en calle San Jerónimo ardió en un colosal incendio. Todo fue casi a la par a una manifestación, muy enfurecida, que termina asaltando el local de Falange y justo después el Teatro Isabel la Católica, incendiándolos.

Vicente Castillo, anarquista granadino que en estos años republicanos era solo un militante de base, nos dejó unas interesantes memorias, en la que relata a un compañero, conocido como El Campesino, como alguien que destacó en aquel incendio:

«un chico de 28 ó 30 años de un metro setenta o setenta y cinco centímetros, podríapesar unos 65 kilos, de pelo color castaño tirando a rojizo, de cara colorada como dehaberle pegado el sol recientemente, serio, siempre de gestos preocupados, soñador… apesar de los años pasados parece que lo estoy viendo cuando un día íbamos él, yo yotros más por la calle de San Jerónimo, fechas antes del movimiento fascista, cuandohubo una huelga en la que el periódico fascista Ideal fue purificado por las llamas.

(…)

De aquellos días es la imagen que recuerdo de este chico. No se su nombre o mejordicho no lo recuerdo, ya que siempre lo llamábamos y lo conocíamos por el apodo del‘Campesino’. Era de Maracena y de profesión del campo, de ahí su apodo. Fue uno delos primeros en caer asesinados.«7

Se trataba del ya citado Juan José Martín Mateos, anarquista natural de Belicena pero que militó en Granada y Maracena, acusado de intentar colocar una bomba al Ideal. De él, hay que contar que durante el golpe militar de 1936, mientras se intentaba conseguir armas para defenderse del levantamiento, y no obtenerlas, este mismo militante (según Vicente Castillo) quiso tirar por el balcón al gobernador civil desde su sede de la calle Duquesa, pero sus compañeros cenetistas le tranquilizaron. Para Castillo, si lo hubiera logrado quizás hubiera cambiado la actitud del pueblo granadino ya movilizado, y asaltar los cuarteles para tomar las armas por sí mismos, como ocurrió en otras ciudades.

Local de Ideal incendiado «por la chusma roja», Marzo 1936. Biblioteca Digital Hispanica.

Volviendo a los incidentes de Marzo de 1936, debemos señalar que Ideal, Falange y el teatro de Isabel la Católica no fueron las únicas sedes atacadas, pues también se provocó un fenomenal incendio de la fábrica de chocolate de San Antonio, propiedad de un dirigente de la CEDA, o el local de Acción Popular en la calle Recogidas. Muchos fascistas realizarán disparos desde los balcones, lo que hará que muchos no puedan acudir a comprar comida en el centro, por no querer salir a la calle, o bien porque los negocios permanecieron cerrados. Esto hará que algunos grupos asalten algunas tiendas para tomar alimentos, eso sí, respetando el dinero de las cajas8. El 14 de Marzo se da la noticia del fallecimiento de los dos heridos, José Peregrina y Domingo Fernández, el día anterior. Acudieron 40.000 personas al entierro9. El escándalo fue enorme, y toda la población recordará aquellos días. Para los derechistas fue un ultraje aquella reacción popular, que actuó con impunidad. Para los izquierdistas el tiroteo con muertos les resultó una prueba clara del instinto asesino de sus rivales.

El local de Falange también fue quemado por «la chusma roja», Marzo 1936 Biblioteca Digital Hispanica.

Ideal ardió el 10 de Marzo de 1936. No volverá a aparecer hasta el 1 de Julio de ese mismo año, con una editorial que decía:

«Ya cuatro meses que IDEAL, víctima de una bárbara agresión, se vió forzado a sufrir la tortura del silencio precisamente cuando acudir al terreno de la lucha era más urgente y necesario. Queda hoy cerrado el paréntesis de la forzada inhibición que ha durado el tiempo imprescindible para reponer lo que la laboriosidad y el patriotismo edificaron y redujo a cenizas en breves momentos la barbarie ante la mirada atónita y ruborosa de la ciudadanía.

(…)

Todavía es tiempo de unirnos a quienes luchan para salvar los principios tradicionales de España y volver a una organización donde el espíritu ocupe el cenit de la Jerarquía.«10

El franquismo

Durante la Guerra Civil Ideal se convirtió en el principal instrumento de propaganda del bando sublevado, que logró enfocar todas las fuerzas derechistas y aglutinarla en un proyecto político fascista y militarista. En los primeros días de la sublevación vemos los habituales elementos de propaganda propios de una guerra, la colaboración en la represión y en la proliferación de acusaciones de todo tipo. No fue difícil en que se convirtiera en el vocero del nuevo régimen acabada la guerra, junto a Patria, falangista. Por cierto, Falange obligó al periódico La Publicidad (1881-1936, de larga duración y ligeros sentires progresistas) a venderles su maquinaria, dado que se iba a cerrar por decreto de los golpistas.

Fue en el franquismo cuando Ideal vivió sus mejores años, pues durante los años republicanos nunca pudo superar al Defensor de Granada, pese a los menores recursos técnicos y económicos del diario republicano izquierdista. El 23 de Abril de 1939 aparece un Ideal propio de la provincia de Jaén. Mucho más tarde, en 1973, se expandirá en Almería. También por Málaga pero no prosperó.

Durante todos estos años Ideal llamó bandidos a los guerrilleros, hizo una incesante «memoria histórica» por los caídos de su bando, denunció las infraviviendas y cuevas para que fueran eliminadas (en lo cual fue teniendo éxito, pero no en mejorar las vidas de sus habitantes), daba notas de Falange y denunciaban a la Masonería.

Campaña contra las cuevas, insalubres para el franquismo. Ideal, 7 de Julio de 1937. Hemos corregido parcialmente la imagen, borrosa en su original.

Con la muerte del dictador en Noviembre de 1975 desaparecieron una gran cantidad de diarios y periódicos del régimen, pero falto de otra referencia en Granada, Ideal sobrevivió con sus sucursales, soportando bien el surgimiento de la prensa izquierdista, que necesitó un tiempo que aprovecharon muchas editoriales para hacer valer sus recursos y su influencia ya consolidada. Pero fue inevitable que, ante los nuevos tiempos, y el cambio drástico de la demanda de los lectores, tuvo que cambiar su tradicional perfil franquista y católico. Pese a identificarse como un título derechista, no es menos cierto que usó columnistas locales de izquierda y supo administrar mejor los equilibrios que la competencia. Patria, que se mantuvo en sus posiciones, desaparece en 1983. En Granada no se pudo consolidar un resurgimiento de El Defensor de Granada. El Diario de Granada y su continuación con El Día de Granada duró pocos años en la década de los ochenta. La Opinión de Granada y Granada Hoy, teóricamente más izquierdistas por liberales, se mostraron con frecuencia aún más derechistas que el propio Ideal en varios acontecimientos que se dieron en Granada en su historia reciente. La Opinión de Granada duró desde 2003 a 2009; Granada Hoy también nacido en 2003, se mantiene hasta hoy.

Durante esa década hubo un sentir generalizado de periódicos granadinos de derechas o simpatizantes con las élites que da poco margen a las reivindicaciones, no ya de los movimientos sociales, sino de las populares, cuando éstas son molestas para empresas o grupos de poder. Pero ya por entonces se sabía de la decadencia de la prensa impresa en favor de los medios digitales, en un entorno de sobresaturación informativa con las ventajas y desventajas que conlleva. La proliferación de portales y medios digitales de actualidad ha sido enorme, y los periódicos tradicionales se han apresurado a construir sus versiones digitales para estar presente en los nuevos medios que sigue el público. El panorama supone tantos retos como posibilidades: el incendio digital ha sido mucho más poderoso que el de 1936.

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Quisiera dedicar este artículo a Ángela Cañadas Pérez, quien falleció demasiado pronto. Mi primera visita a la hemeroteca física del Ideal fue gracias a ella, cuando trabajó durante un tiempo por allí. Siempre en el recuerdo y en la inspiración.

1Ideal, 21 de Julio de 1936, nº 1.178, págs. 1-2. Sobre el fusilamiento de Constantino Ruiz Carnero: Gibson, Ian, El asesinato de García Lorca, Crítica, 1980, pág. 129.

2Gibson, Ian, El hombre que delató a García Lorca, Debolsillo, Barcelona, 2016.

3El Defensor de Granada, 13 de Mayo de 1931, nº 27.491, pág. 1.

4El Defensor de Granada, 13 de Septiembre de 1932, nº 28.254, pág. 1. / El Defensor de Granada, 11 de Agosto de 1932, nº 28.254, págs. 3 y 4. / «Contra la reacción», Solidaridad Obrera, 12 de Agosto de 1932, nº 486 (6ª Época), pág. 3. / Montseny, Federica, «En Granada, a través del fuego y de la noche», Solidaridad Obrera, 17 de Agosto de 1932, nº 489 (6ª Época), pág. 1. / Ideal, 11 de Septiembre de 1932, nº 81, pág. 9. / Archivo de la Real Chancillería de Granada, Juzgado nº 3 del Campillo, Sumario nº 390 de 1932. / Montseny, Federica, Federica Montseny en Andalucía, Universidad de Huelva, Huelva, 2000, págs. 98-107.

5El Defensor de Granada, 3 de Abril de 1934, nº 29.207, pág. 5.

6Ideal, 3 de Abril de 1934, nº 561, pág. 5.

7Castillo, Vicente, Recuerdos y vivencias, tomo I, Edición del autor, Barcelona, 1979, págs. 99-101.

8La Tierra (Huesca), 11 de Marzo de 1936, nº 5.534, pág. 4. / Morales Guzmán, «Los Sucesos de Granada», Fructidor, 28 de Marzo de 1936, nº 49, pág. 4.

9Noticiero Granadino, 14 de Marzo de 1936, nº 10.376, pág. 1. / El Defensor de Granada, 14 de Marzo de 1936, nº 30.481, pág. 1.

10Ideal, 1 de Julio de 1936, nº 1.161, pág. 3.

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