Pocos personajes en nuestra contemporaneidad han gozado de análisis tan contrapuestos como Francisco Ferrer y Guardia, un luchador, político y pedagogo autodidacta nacido en 1859 en Alella, cerca de Barcelona. Casi nadie ha apostado por un punto medio al referirse a él, quien murió asesinado el 13 de octubre de 1909, siendo acusado de ser inductor de la Semana Trágica.

images.jpeg
Imagen de la “Calle de Ferrer y Guardia” en Valladolid [1909]
Los primeros años en la vida de Ferrer fueron plácidos, puesto que formaba parte de una extensa familia (fue el tercero de catorce hermanos) propietaria de tierras, acomodada y profundamente católica. Sin embargo, pese a que tenía posibilidades de poder tener formación superior, abandonó los estudios rápidamente y se trasladó a vivir a Barcelona, en donde ejerció diferentes y variados oficios.

En la década de 1880 es cuando empieza a ser conocido en los ambientes ligados al republicanismo zorrillista, es decir, pese a ser contrario al sistema de la Restauración entonces vigente, formaba parte de un republicanismo que había adquirido ese posicionamiento casi de manera forzada, puesto que el líder de dicha corriente, Manuel Ruiz Zorrilla, durante el Sexenio Democrático (1868-1874) viró del progresismo monárquico al republicanismo ante el devenir histórico de ese periodo: el fin del Sexenio y el retorno de los Borbones, junto a su exilio, fueron las bases del republicanismo progresista zorrillista de corte insurreccional, pero partidario de que el rol directivo de la conspiración y revuelta fuese jerárquico y en manos, básicamente, de militares afines.

En ese contexto Ferrer participó en las conspiraciones zorrillistas fracasadas de 1886, lo que provocó que él, junto a su primera esposa, Teresa Sanmartí, e hijas, se exiliaran en París. Allí colaboró estrechamente con Ruiz Zorrilla, siendo un secretario personal de él. Sin embargo pasó penurias económicas, puesto que ese cargo era voluntario.

En esos años de exilio sus planteamientos vida cambió profundamente; por un lado empezó a ganarse la vida como profesor de castellano, lo que le reportó interés y entrar en contacto con la pedagogía más racionalista, renovadora y librepensadora. En el año 1893 se separó de su mujer, y a los pocos años empezó una relación con la maestra librepensadora  Leopoldina Bonnard. En ese contexto relacional nos es extraño que contactase con el mundo de la Masonería, ingresando en la logia La Verdad de Barcelona.

Tras recibir una herencia en 1901, la utilizó para impulsar ideas que tenía en mente ligadas al progreso humano. Pese a ser aún posiblemente republicano, el contacto con el mundo del librepensamiento educativo, especialmente por figuras como el pedagogo anarquista Paul Robin, o por sus contactos en Barcelona con viejas y nuevas figuras del obrerismo anarquista, como Anselmo Lorenzo o Mateu Morral, le decantó por favorecer proyectos de tendencia anarquista.

Contribuyó económicamente en periódicos como La Huelga General, cuyos integrantes propugnaban un sindicalismo de corte libertario y una defensa de la huelga general revolucionaria como herramienta de lucha. También, en ese contexto, fundó en 1901 en Barcelona la llamada “Escuela Moderna”, su propio proyecto educativo de corte racionalista, anticlerical y con fuertes tintes ideológicos socialistas y revolucionarios, lo que le forjó el odio eterno de la Iglesia Católica, hasta entonces la institución hegemónica en el ámbito educativo. Ese odio se incrementó aún más cuando parte del proyecto educativo de Ferrer pasaba por tener su propia editorial, con la que abastecerse y abastecer a otros centros de materiales afines con los planteamientos de sus sistema educacional.

foto_624.jpg

Sobre la Escuela Moderna y tras el centenario en 2009 de la Semana Trágica, también sobre estos hechos o la misma figura de Ferrer, hay infinidad de investigaciones interesantes. Cómo sabemos, la Semana Trágica de 1909 se puede considerar como una de las últimas manifestaciones de la cultura política insurreccional del siglo XIX, siendo Ferrer, en cierta manera, aún entonces parte de dicha cultura, puesto que nunca desestimó el uso de la insurrección y la violencia política como herramientas válidas del progreso humano.

Su juicio fue una farsa, en apenas tres días se puso delante de los militares que le juzgaron y el pelotón que lo fusiló, pero su elección como candidato a cabeza de turco tenía cierta lógica. Ferrer y Guardia en los últimos años había sido una figura molesta, puesto que impulsaba la organización obrera bajo postulados libertarios, introducía un sistema educativo capaz de contrarrestar, aunque fuese levemente, el adoctrinamiento escolar bajo el yugo de la cruz, y gran parte del alumnado que salía de escuelas como las de Ferrer, pensaban  que la paz era el ideal soñado y deseado, pero que frente a las injusticias, era también necesaria la violencia política. Sumemos que el “terrorista” Morral había trabajado para él, entre otras cuestiones, para comprender la lógica tras su condena.

ferrer.jpeg

Ferrer y Guardia fue odiado profundamente por los poderes establecidos, se sospechó siempre que estuvo tras el atentado de Mateu Morral contra el rey, lo que le supuso una detención y el cierre de la Escuela Moderna en 1906. Que fuese nuevamente sospechoso en 1909, no era nada ajeno al pensamiento de muchos, de hecho a día de hoy, algún que otro investigador afín al catolicismo, tras consultar archivos secretos del Vaticano, sostiene que Ferrer y Guardia era un conspirador y estaba detrás de la revuelta de 1909 u otros episodios como el atentado al monarca en su boda.

Su condena a muerte el 13 de octubre de 1909, tras un juicio infame que recordaba a otros pasados como el efectuado contra los anarquistas de Chicago entre 1886 y 1887, desató una campaña internacional solidaria, con manifestaciones multitudinarias alrededor del mundo. A su favor jugaba su papel como pedagogo y librepensador, pero incluso entre muchos de sus defensores, tampoco les resultaba un problema que profesase y difundiese planteamientos revolucionarios que no renegaban del uso de la fuerza.

En síntesis, en el mejor de los casos Ferrer fue inocente y condenado junto a otras 4 personas más a muerte por los sucesos de la revuelta de 1909 en Cataluña, y como mínimo y con total seguridad fue juzgado sin ninguna garantía de recibir un juicio justo. Así pues, más allá de este binarismo de o blanco o negro, considero que Ferrer y Guardia fue condenado injustamente, pero no descartaría su participación en revueltas y conspiraciones, porque su propia evolución como militante, desde el zorrillismo republicano al obrerismo revolucionario, se fundamentó en la defensa de la insurrección como herramienta revolucionaria y la promoción de proyectos, especialmente tras 1901, que tuviesen claros objetivos revolucionarios. Por lo tanto, me resulta difícil creer que él sólo fuese el culpable de la revuelta de 1909, pero si pensamos en el alcance de su obra política, con escuelas implantadas en el territorio que seguían su modelo educativo, o un movimiento obrero que, después del descalabro de la Huelga General de 1902, se encontraba en 1909 más fuerte y compacto, especialmente por el sindicalismo revolucionario y anarcosindicalista que surgía de Solidaridad Obrera, nacida en 1907, lo que representaba una implantación real en el territorio de los planteamientos obreristas que Ferrer había favorecido en los últimos años, si pensamos en todo esto, podemos comprender que si bien fue una “cabeza de turco”, lo cierto es que había molestado a muchas personas e instituciones con poder.

Seguramente fue inocente en cuanto autoría material, pero culpable en cuanto a ideas.

000745302.jpg

Escrito por Fran Fernández

Francisco Fernández Gómez. Doctor en Historia, investigador y docente. Apasionado de la historia social, los estudios sobre nacionalización, las nuevas tecnologías y la confrontación de pareceres.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s