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Huelga en los valles. La CNT en la Revolución de Andorra de 1933 [Miguel G. Gómez]

En los años 30 numerosos obreros de origen español trabajaban en Andorra construyendo presas, en los montes cortando leña o de jornaleros, mozos y ayudantes de todo tipo. Constituían buena parte del proletariado andorrano. Era una sociedad muy pequeña, de alrededor de 3.500 habitantes para mediados de los años 20, que recibió de golpe unas 1.500 personas foráneas, proletarias y comerciantes.

Septiembre de 1933. Hormigueo de gendarmes y nativos. Los gendarmes se habían instalado a Ca l’Eduardo (edificio de la izquierda de la foto). Biblioteca Nacional de Andorra. Fondo Brangulí.

En los años 30 Andorra vivía un clima de cambios. La Segunda República española creaba un estado de ánimo que cuestionaba la legitimidad del copríncipe español para gobernar Andorra. El copríncipe español no era otro que el obispo de la Seu d’Urgell, Justino Guitart, mientras que el copríncipe francés era el presidente de la república gala. El país pirenaico no era ajeno para nada a la política española. En concreto tuvieron bastante impacto las ideas catalanistas1, y pronto empezaron a agruparse simpatizantes en pro de una república realmente soberana respecto de los copríncipes de España y Francia. En aquella época se había formado un grupo llamado Jóvenes Andorranos, que deseaba instaurar la soberanía total de Andorra, lejos de los intereses extranjeros, y establecer una república democrática con sufragio universal.

Podemos ver que en Andorra existía un conflicto político. La oligarquía contra la renovación. El 5 de abril, los Jóvenes Andorranos ocuparon la Casa de la Vall, que vendría a ser como el centro de gobierno, y establecieron un Consell General (un gobierno) de su postura. La Casa de la Vall era un parlamento de estilo estamental, muy propio de otras épocas. Como resultado de la acción, desde el bando de los copríncipes, la auténtica oligarquía, se calificaba este hecho de golpe de estado.

Sin embargo, en junio el Tribunal de Cortes (en manos de representantes de los copríncipes, llamados veguers) destituyó a dos miembros del Consell. A pesar de ello, el consejo se negó a cumplir con la sentencia, incurriendo en un desacato. Los representantes de los copríncipes recomendaron celebrar elecciones. Cediendo ante al bando de los Jóvenes Andorranos, por primera vez votaría toda la población masculina en sufragio universal (notemos la exclusión de las mujeres) y no sólo los cabezas de familia como se había hecho hasta entonces. Y para garantizar la seguridad, llegó una compañía de 50 gendarmes franceses. Esto fue interpretado por los Jóvenes Andorranos como una invasión intolerable. Las votaciones se celebraron el 31 de agosto en aquel clima crispado2. Contra todo pronóstico las elecciones resolvieron el problema de golpe, puesto que salió una mayoría de consejeros favorables a los copríncipes.3 El sistema electoral andorrano era complejo, dándose muchos casos de clientelismo o de caciquismo. En definitiva, triunfó la oligarquía.

Video de Valentí Claverol sobre la llegade de los gendarmes franceses a Andorra, 1933.

Hasta aquí el resumen del conflicto de poderes entre dos sectores de la sociedad andorrana. Esto es lo que se conoce como “La Revolución de 1933” en Andorra. Sin embargo, existía otro factor en juego: el movimiento obrero.

Como hemos dicho, el proletariado andorrano se componía por una mayoría de trabajadores de toda España (desde gallegos a andaluces) que iban y venían buscando trabajo por el Pirineo. No era raro que un trabajador hiciese una temporada en las minas del Alto Llobregat (Fígols, Cardona, Súria o Sallent), luego pasase a Francia a trabajar en las minas o en el campo, para volver a la Seu d’Urgell, Puigcerdà o Ripoll y acabar en Andorra. El movimiento era constante a través de la frontera. Y todo ello sin hablar de la actividad tradicional de Andorra, el contrabando. En 1936 este proletariado se situaría en el bando revolucionario, pero unos pocos años antes se estaba fraguando su conciencia social.

La mayor empresa andorrana era Forces Hidroelèctriques d’Andorra, la FHASA, empresa de capital franco-español. En 1929 el estado pirenaico le hizo una concesión a los empresarios Boussac (francés) y Lorenzo Gómez (español). Al frente de la empresa colocaron a Miquel Dalmau Pla, hijo del fundador de los coches Hispano-Suiza, y futuro jerarca del régimen franquista. Las obras de la FHASA (saltos de agua, presas, carreteras, desmonte y tala de arbolado) supusieron la entrada del país pirenaico en la Revolución Industrial.

Central hidroeléctrica. Fondo: FEDA

Desde 1929 existía un serio malestar entre los trabajadores. El mercado laboral andorrano no estaba regulado en absoluto y dependía de la arbitrariedad de los empresarios. Jornadas laborales largas y sometidas a aumento de horario a capricho de los encargados, malas condiciones higiénicas, accidentes laborales, eran una constante en las obras. El 22 de julio de 1931 tuvo lugar la primera huelga de la historia andorrana, relacionada con los saltos de agua de la compañía hidroeléctrica. La Vanguardia reproduce la noticia, incluyendo un apuñalamiento entre obreros huelguistas. Se achacaba toda acción de sabotaje a los agitadores foráneos, que fueron expulsados de Andorra por la milicia ciudadana, siguiendo órdenes de unas autoridades que actuaban bajo el dictado de la empresa.

De hecho, las protestas obreras fueron una distracción para las autoridades, que el grupo Jóvenes Andorranos supo aprovechar para hacerse con el control del Consell General el 5 de abril. En concreto, a primeros de abril estalló otra huelga en la FHASA a la que además se adhirieron los trabajadores de las obras de la carretera. Participaron unos 500 obreros y la huelga duró 9 días. Los trabajadores lograron la promesa de que se aplicaría la jornada de 8 horas4.

Esta huelga conformó un ambiente de resistencia y de organización obrera. Y por tanto la situación no quedó aquí. En agosto de 1933 la FHASA, la empresa encargada de construir saltos de agua para producir energía, volvía a la huelga.

En Solidaridad Obrera5 se puede leer el artículo: “La CNT triunfa en Andorra”. En este artículo se resume la huelga. La huelga duró 26 días, desde finales de agosto hasta finales de septiembre. Desde la primavera anterior, la CNT se había organizado entre la plantilla. En septiembre llegó a haber unos 800 trabajadores en huelga, a los que se unieron 100 más de la empresa Firmes y Construcciones que querían lograr las mismas reivindicaciones que los anteriores. Hubo algunas detenciones de militantes destacados, y eso hizo que la CNT de la zona se volcara en actos de solidaridad que ayudaron a cohesionar la plantilla en huelga en lugar de caer en el desánimo. El mitin de solidaridad fue masivo, uno de los actos más multitudinarios de la historia andorrana hasta entonces. Allí se recogieron 200 pesetas para la caja de resistencia contra la represión y a favor de los presos sociales.

El sindicato de la empresa, adherido a su vez a la CNT, logró ser reconocido como sindicato con legitimidad para operar en Andorra, con lo que se convirtió en el primer sindicato de aquel pequeño estado. Con el triunfo de la huelga, la empresa aceptó unas bases de trabajo (es decir, un convenio colectivo) que incluían un aumento de salario, la abolición del trabajo a destajo, la jornada de 8 horas y además edificar unas escuelas para los hijos e hijas de los trabajadores. Podemos entender que la empresa era estratégica y que ni Francia ni España estaban dispuestas a enquistar un problema que se podría resolver fácilmente con dinero.

Como es de esperar la huelga no triunfó sin sufrimiento. Inicialmente FHASA cerró los dormitorios y los comedores dejando desamparados a centenares de trabajadores. Pagaron los salarios que les debían y les recomendaron que se marcharan a otro lugar. Unos 250 de ellos siguieron estos pasos. Se vivieron peleas entre huelguistas y obreros que no querían seguir las consignas del comité de huelga, cosa habitual en aquella época. Los huelguistas intentaron cortar la luz de la central eléctrica, sin conseguirlo. Y esto provocó que llegaran otros 20 gendarmes franceses a reforzar su contingente policial, mientras que en la Seu d’Urgell la Guardia Civil suspendió un mitin de solidaridad con la huelga.

Afortunadamente hemos podido acceder a un informe realizado por uno de los organizadores de aquella huelga. Se trata de Jesús Torres Martínez, militante procedente de Cardona (Barcelona). Fue presidente del Sindicato Único de Mineros de aquella localidad desde 1931 hasta que tuvo que marcharse del pueblo a raíz de la insurrección de enero de 1932 y la consiguiente represión que siguieron en la primavera. En concreto dice que:

“Tuve una intervención directa en los sucesos desarrollados en Andorra en 1932 [en realidad es en 1933], ya que todo lo que sucedió en la pequeña República de los Valles fue debido a las negociaciones que se tuvieron que seguir al discutir unas bases de trabajo presentadas por un grupo de compañeros anarquistas del que fui el iniciador y orientador, estando al frente del conflicto hasta que fui detenido en San Julián de Lóriga [se refiere a Sant Julià de Lòria] y encarcelado en la Seo de Urgel, de donde marché a Francia cuando fui puesto en libertad lo que hice por considerarlo conveniente los compañeros de grupo de Seo de Urgel y Puigcerdá los que me facilitaron medios para pasar la Frontera”.

Torres Martínez, Jesús. Informe de Actuación. Al secretariado de la FAI. Comité Regional de Levante. 19386

Torres pertenecía a la CNT y a la FAI (en concreto al grupo Justicia y Libertad de Cardona). Como vemos, destaca que existía un grupo de militantes libertarios dentro de la FHASA que estaban en contacto con sus afines de la Seu d’Urgell y Puigcerdà. Suponemos que llegó a Andorra en el verano de 1932 y que pronto organizó un grupo de afinidad.

En marzo de 1933 la Seu d’Urgell cotizó en el Pleno Regional de Sindicatos de la CNT por 100 afiliados. No parece una cifra demasiado elevada. Aunque hay que entender la volatibilidad de la época, donde en un momento se creaba un sindicato y dependiendo de las huelgas podía disparar su afiliación o disolverse en la nada. En el caso andorrano, en un año, pasaron de ser un grupo de activistas sindicales a tener el apoyo de casi 1.000 obreros: en la práctica un 20% de la población andorrana!

Pero los cenetistas no se quedaron dormidos con la victoria de la huelga. La policía francesa abandonó Andorra el 9 de octubre. Sin embargo, las autoridades andorranas tenían miedo de aquellos trabajadores que acababan de ganar una huelga. El 15 de octubre fue suspendido un mitin anarquista que iba a tener lugar en Escaldas. Los ánimos se van calentando. A primeros de noviembre hay noticias de una huelga en las obras del museo y de un hotel en Ordino7. Y el 25 de noviembre se proclama una nueva huelga general. Esta vez duró solo 5 días.

Según la gendarmería francesa, los anarquistas españoles preparaban un “golpe de estado” en aquel invierno con el objetivo de “proclamar la República andorrana”. No sabemos si los mismos anarquistas hablaban de una república confluyendo con los Jóvenes Andorranos, o si pretendían proclamar el comunismo libertario sin ambages, como pretendía el movimiento del 8 de diciembre de 1933, que fue una insurrección en toda España propiciada por la FAI. Se suponía que los insurrectos preparaban la entrada en Andorra desde Francia. Por supuesto, también es muy posible que todo esto fuese una exageración de la comisaría de fronteras de la gendarmería.

El Consell se preparó para responder a esta posible invasión. Convocaron una tropa ciudadana de 300 voluntarios. Además, contaron con la ayuda de Francia, que envió una nueva tropa de gendarmes. Se permitió que la Guardia Civil entrase a Andorra para detener huelguistas. Comenzó una etapa de violencia física. Hubo palizas contra los obreros de la FHASA, que desde las instituciones andorranas llamaron “expediciones punitivas”, al estilo fascista mussoliniano. La FHASA tuvo que improvisar un hospital para curar a los heridos por los tiroteos al cruzar la frontera. Y, por supuesto, en Andorra se hicieron listas negras de anarquistas, que no eran autorizados para quedarse en el país o que se les denegaba la entrada. A finales de noviembre fueron deportados 35 militantes anarquistas, considerados peligrosos, entre ellos el mencionado Jesús Torres. Esta vez todas las fuerzas vivas andorranas estuvieron a favor de la represión8.

En diciembre hubo unas nuevas elecciones que volvieron a ganar los partidarios de los copríncipes. Y a primeros de 1934 se formó un pequeño ejército para mantener el orden, pagado por la empresa FHASA. Con ello quedaba conjurada toda posible revolución social en el país.

Sin embargo, con la nueva entrada de los gendarmes franceses los andorranos más soberanistas consideraron que Francia estaba invadiéndolos, extendiéndose un clima de crispación y enfrentamiento entre republicanos y grises (los partidarios del status quo) que duró los años siguientes hasta la guerra mundial. Hubo diversos tiroteos entre los dos bandos.

No podemos dejar de mencionar una anécdota curiosa. A mediados de 1934 apareció un desconocido millonario americano de origen ruso que decía pertenecer a la casa de Orange. Este personaje logró convencer al Consell General para que lo nombraran rey de Andorra. Para su desgracia, los copríncipes vieron peligrar su dominio sobre el estado pirenaico e intervinieron para expulsarlo. La monarquía duró 13 días. Dicen que el rey Boris I introdujo el tabaco en Andorra.

Desde nuestros días se puede intuir que a los revolucionarios les faltó un mayor arraigo en aquella sociedad andorrana, muy pequeña y anclada en el pasado, y quizás alguna alianza entre anarquistas, sindicalistas y la juventud andorrana.

Por último, añadir que la siguiente huelga de la historia de Andorra no tuvo lugar hasta 2018. [link: https://es.euronews.com/2018/03/16/los-funcionarios-protagonizan-la-primera-huelga-en-andorra-desde-1933]

Fuentes:

González Vilalta, Arnau (2009). La cruïlla andorrana de 1933. La revolución de la modernitat. Cossetània edicions.

Luengo, A. (2018). Una vaga cada cent anys. Bondia.ad, 02/02/218, extraído de: https://www.bondia.ad/cultura/una-vaga-cada-cent-anys

Soriano, Amparo (2005). Andorra durant la guerra civil espanyola. Consell General, ed

Resumen de vikipèdia: https://ca.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3_del_1933_(Andorra)

Fotos: La Vanguardia, hemeroteca, 23/08/1933, http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1933/08/23/pagina-4/33188845/pdf.html?search=andorra

Notas:

1 Había numerosos emigrantes andorranos en Barcelona, donde algunos se habían integrado en el ambiente republicano catalanista.

2 La Vanguardia, 25/081933, p. 5 Para las elecciones Jóvenes Andorranos se organizaron bajo el partido Unión Andorrana.

3 L’Opinió, 01-09-1933, p. 13

4 Solidaridad Obrera, 13/04/1933, p4. Al día siguiente (p. 6) aparece la nota de la victoria de la huelga.

5 Solidaridad Obrera, 24/09/1933, p6.

6 CDMH de Salamanca – PS-Madrid – Leg. 461, 27

7 La Vanguardia, 5/11/33 p.30

8 La Vanguardia, 2/12/33 p.17

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