La verdad está en el asombroso secreto

Hijos de Matrix es el título traducido de David Icke “Children of the Matrix. How an Interdimensional Race has Controlled the World for Thousands of Years-and Still Does”, donde se defiende la existencia de una raza de reptiles extraterrestres cuyos miembros están infiltrados en las esferas de poder que dominan nuestro planeta, en la que no faltan procesos de hibridación con mujeres humanas. De esta forma se explican múltiples acontecimientos históricos o actuales, bajo unas lógicas reivindicativas (libertad frente a control mental o manipulación), pero sobre todo atractivas e, incluso, cómodas, al dar unos relatos comprensibles y moralizantes. Eso sí, bajo una moral que aceptamos todos, pero también con prejuicios muy extendidos, que también compartimos los miembros de las sociedades actuales. Inevitablemente, se aportan una serie de datos escandalosos, pero fascinantes, que bajo su aparente absurdo, se encuentra una explicación lógica y comprensible para nuestras experiencias y esquemas. Así, por ejemplo, la Reina de Inglaterra es una reptiliana o híbrida reptiliana (su hijo Carlos, sin embargo, es reptiliano puro)1; su antecesora, la Reina Isabel, Elizabeth en inglés, se explica su nombre porque viene de “El-lizard-birth” (el Nacimiento del Lagarto); el descubrimiento de la auténtica naturaleza de la familia real británica por parte de la Princesa de Gales, Diana, fue lo que le costó la vida en París. Todo esto se relata en El Mayor Secreto, quizás el libro más delirante de Icke. Se presenta los males de la humanidad como propios de una fuerza externa corruptora de las virtudes mamíferas de nuestra especie, en una serie de maniobras impulsadas por estructuras secretas cuya revelación da un sentido coherente para los parámetros que tradicionalmente manejamos. Inflando, en definitiva, nuestros prejuicios e imaginarios que tenemos sobre lo que conocemos.

Hijos de Matrix

Los reptilianos sería uno de los ejemplos más absurdos y descarados de ese tipo de relatos, que se difunden en sus múltiples formatos de transmisión entre las sociedades contemporáneas. Como este, hay otros casos que hablan de illuminatis, annunakis, ovnis, extraterrestres que crearon la raza humana (teorías de Sitchin) y otros grupos o especies de seres más o menos horribles y secretos. Pero, aparte, existen otras teorías conspirativas que siguen las mismas pautas, lógicas y métodos que nos llevan a abrirnos los ojos ante una Verdad terrible, impresionante e impactante. Tal es el caso de las teorías que defienden la inexistencia del viaje a la luna, la conspiración secreta de farmacéuticas, el 11-S, atentados de falsa banderas, etc. Una serie de casos que son tergiversados y presentados, sistemáticamente -y jamás contrastadamente-, como verdaderos casos de auto-atentados, en una dialéctica donde la posición que se tome es descalificada, desde un principio y sin permitir ningún beneficio de la duda, en que no se exige el mismo rigor a las diferentes partes o versiones de información. Es obvio que no es comparable una plausible teoría que habla de una farmacéutica que hace la guerra sucia contra la población con la de los annunakis que vienen de un planeta oculto de nuestro sistema solar, que nos creó hace miles de años con una tecnología2 Si a esto le sumamos que cada “Icke” suele cobrar 60 euros a cada asistente de sus conferencias3, podemos entender aún más la “humanidad” que hay detrás4.

Tras relatar los macro planes de los iluminatis para alzar a los comunistas en Rusia, acabar con el zarismo, implantar el sionismo en Israel, Icke nos previene de nuestro futuro inmediato:

La Tercera Guerra Mundial debería fomentarse sobre la base de las diferencias ahondadas, una vez más, por los agentes de los Illuminati entre sionistas políticos y líderes del mundo islámico. (…) La idea es dejar que los nihilistas y los ateos provoquen un cataclismo social dramático que enseñe a las naciones la consecuencia del ateísmo absoluto, origen del salvajismo y el desorden sangriento. Después, en todas partes, los ciudadanos se verán obligados a defenderse contra una minoría global de revolucionarios y exterminarán a estos destructores de la civilización y, desilusionados del cristianismo, recibirán la luz verdadera a través de la manifestación universal de la pura doctrina de Lucifer. Esta manifestación será el resultado del movimiento reaccionario general que seguiría a la destrucción mutua tanto del ateísmo como del cristianismo.5

Y por supuesto, no podría faltar la teoría de los nanochips para controlarnos, no ya como un futuro plan, sino como algo que ya está ocurriendo: Ya se está proponiendo la implantación de microchips en la población y, en muchos casos, se ha conseguido.6 Icke también asegura que los reptilianos están cerca de mostrarse públicamente y para ello están creando una opinión favorable en la población humana, con dibujos animados, literatura infantil y obras cinematográficas donde los reptiles asombran y son vistos como héroes o seres poderosos: las Tortugas Ninja, Jurassick Park, Dinotopía, Dinosaurios (los Sinclair)… “Los dibujos animados como Dinoplativolos, Mutant League, G. I. Joe y Dino Power también tratan de reptiles inteligentes. ¿Una coincidencia? Por supuesto que no.7

Los reptilianos son solo un género dentro de la literatura político-fantástica de alienígenas que han venido a nuestro mundo y en lugar de interactuar con nosotros se niegan a ello hasta que consigamos superar fases primitivas de nuestro estado social actual (hambre, guerras, pobreza…), lo cual equivale a decir que los seres humanos nos negamos a estudiar los leones hasta que estos controlen su agresividad, su instinto de territorialidad, posesión de hembras y esa manía de matar cachorros ajenos. Cosa que no pasa, y lo estudiamos igualmente. Pero estos absurdos y supuestas lógicas quedan eclipsada ante tanta imaginación y fantasía:

Aproximadamente se han reportado entre 60 y 70 las razas que visitan o han visitado la Tierra hasta la actualidad. La mayoría de ellas son pacificas y tienen como misión el estudio de los seres humanos y su civilización. Lo vienen haciendo desde hace miles de años, algunas de ellas ven con preocupación cómo los seres humanos maltratamos a nuestro planeta, contaminando allá donde vamos o bien como nos destruimos a nosotros mismos en guerras fraticidas. Muchas de esas civilizaciones extraterrestres estarían de acuerdo en ayudarnos, siempre y cuando, nuestra perspectiva sobre un planeta siendo como una unidad funcionase y de paso acabar con lacras como el hambre y las desigualdades entre los seres humanos. Yo personalmente, en las ocasiones que he podido ver naves extraterrestres, solo puedo decir que se han comportado de un modo pacifico y ello corrobora lo anteriormente dicho: La mayoría de esas civilizaciones son pacificas.8

Puede parecer absurdo que nos quieran ayudar justo cuando superemos nuestros problemas. ¿Para qué queremos su ayuda? ¿Para que nos den sus super naves espaciales molonas? Lo interesante de estas palabras es la uniformidad de esas 70 razas y que todo se reduce a conductas pacíficas/violentas. Llama la atención que el principal interés suele ser la investigación científica, como suele ocurrirnos a nosotros. Curiosamente se preocupan sobre cómo maltratamos nuestro planeta, gesto que no solemos reproducir los humanos cuando pensamos en el medio ambiente donde viven los animales de nuestro mundo, salvo cuando lo que hacen pueda suponer un peligro para ese mismo medio ambiente que necesitamos para sobrevivir. Incluso se preocupan por nosotros cuando nos matamos en nuestras guerras, cuando nosotros nos limitamos a ponerle nombre a aquellos animales que mantienen una dieta “caníbal”, como pueden ser las distintas serpientes “reales”. En fin, los aliens se parecen al pensamiento bienintencionado de una parte de la población que sanamente critica las guerras y la pobreza pero no analiza sus causas objetivas. Creen que tanto odio y destrucción es propio de la naturaleza humana o de un supuesto atraso social, cuando en realidad ocurre por intereses sociales, económicos y políticos. Debemos notar lo humano, y “presentista”, que es toda esta visión. Y lo extremadamente ridículo que entre esas setenta razas, no haya ninguna de ellas que tenga algún tipo de interés en presentarse públicamente ante nosotros, o directamente invadirnos o explotarnos. Precisamente en el resto del texto que citamos se habla de razas conquistadoras y militarizadas, algunas con simples intenciones de dominación, pero en una contradictoria actitud, parece que no tienen voluntad de invadirnos. Impresiona también la naturalidad con la que relata sus avistamientos personales de extraterrestres, que lo manifiesta como si fuera cualquier cosa, y que le permite juzgar las actitudes pacíficas de estos visitantes de nuestro planeta.

Reina Madre Isabel reptiliana

Este mundo de super-extraterrestres nos llevan a fabulosas teorías sobre la creación del ser humano por tecnología genética, e incluso que la construcción de las pirámides se debe gracias a estos seres. Porque “obviamente”, unos negros de hace miles de años no podrían conseguirlo, y tampoco amerindios al otro lado del charco9. Pero lo cierto es que, más allá de las muestras de ignorancias y confusiones de ciertos documentales que pululan por internet, e incluso la televisión (época “dorada” de History Channel, encabezado por el excéntrico Tsoukalos), para los arqueólogos existe la pirámide de Neferefra, que quedó a medio acabar (¡estos ovnis que siempre se dejan las cosas a medias!), o el papiro de Merer, reciente, pero que confirma algunas de las intuiciones que barajaban ya los investigadores. En dichas obras podemos ver cómo se construían las pirámides, y lo cierto es que eran de una forma muy humana. Con muchos trabajadores, con técnicas sobre maderas y piedras, y tener tiempo en la vida para elaborar estrategias de construcción. Y finalmente, expertos que dedicaban su vida a pulir y precisar las piedras o lo que hiciera falta, no digamos ya los artistas en sí, que, como se da por hecho en la Antigua Grecia, podían llegar a una precisión exacta. Pero los griegos eran “gringos”, blanquitos, por lo que el escepticismo contra su forma de obrar no es tan alto. Finalmente, el argumento de que las pirámides se han repetido en varias civilizaciones humanas distintas y que el único nexo para conectar unas obras tan características debieron ser los extraterrestres, solo puede fundamentarse ante la ignorancia de que los humanos reproducen con frecuencia modelos geométricos, como son las espirales, cuadrados y pirámides, y que no tiene nada de sorprendente la coincidencia, teniendo en cuenta, además, que los modelos de construcción no son precisamente infinitos. Si queremos ver coincidencias imposibles porque los humanos utilizamos ropa o elaboramos bebidas más complejas que el agua solo muestra que han reducido las opciones y han forzado una que les agrada especialmente.

Más en general, se defienden teorías completas de cómo fue en realidad la Historia, normalmente en referencia a su período clave: entre el Neolítico y la Antigüedad. Es un clásico el libro de Erich von Däniken El Oro de los Dioses, Recuerdos del Futuro y La Historia Miente. Básicamente, es el principal representante de la hipótesis del creacionismo alienígena y de la influencia extraterrestre en la historia humana. Habla sobre los objetos arqueológicos de una manera que denota bastante desconocimiento, especulando al respecto de una forma muy gratuita e incoherente. Remitiéndose a otros autores o expertos, así como supuestas experiencias, estos le han contradicho en numerosas ocasiones, y en otras Von Däniken ha tenido que reconocer algunas de sus invenciones y mentiras.

Y es que nos maravillamos demasiado. Intentamos exponer algo que sea impactante, fantástico y, sobre todo, especial. Y para que sea especial tiene que ser algo no comprensible. Y confundiendo escepticismo con ignorancia, se quiere creer que las dudas no son resultado de una exposición defectuosa sobre algo que afirmamos, sino de la limitación cognitiva del otro a comprender una verdad incómoda, o que su educación los limita. El caso es que sea responsable siempre el otro, y no autoanalizarse y autocriticarse, vaya a ser que sea el problema, y el ego quede lastimado. La esperanza es tan fuerte, y sobre todo tan caprichosa, que el colmo del infantilismo se presenta como una verdad respetable y basada en experiencias (subjetivas, por supuesto, y quien no lo comparta, es por algún defecto en su aplicación), y así lo vemos en un libro titulado Tus deseos te están esperando, escrito por Alicia Sánchez Pérez y prologado, atentos, por Mercedes Milá… La idea del libro no es original, en su bibliografía se remite a sus homónimos extranjeros (Gregg Braden, Gawain, Joseph Murphy, Rhonda Byrne…) y lo que se explica es que para alcanzar tus deseos solo es necesario desearlo y “visualizarlo”, esto es, pensar, soñar y mentalizarse en ese deseo como si estuviera ocurriendo, y como el obstáculo solo es imaginario, y de la mente a lo material solo hay un trecho, este se cumplirá. Si no se cumple, es por alguna mala aplicación o interpretación. Veamos un ejemplo sobre cómo quedarse embarazada:

Busca y mira un video sobre cómo se fecunda un óvulo y cómo es el proceso de gestación de un embrión. Visualiza el proceso de fecundación y gestación dentro de ti, mira cómo el embrión va creciendo semana a semana, mes a mes. Visualiza que te crece la barriga, que llevas ropa de embarazada, que estás preparándole la habitación y comprando o recibiendo (según tu ideal) todas las cosas materiales que necesitas: cochecito, cuna, ropita… Tienes que sentirte tal y como te sentirás cuando lo experimentes en tu vida. Visualízate con tu pareja, feliz por el embarazo, con tantos detalles como quieras, ¡cuantos más mejor! Y ponle mucho sentimiento, tienes que conectar intensamente con los sentimientos10

O para pagar las deudas:

Visualízate pagando las deudas que tienes, entregándoles a las personas el dinero en mano y dándoles las gracias por haber confiado en ti. O yendo al banco para pagar la deuda y sintiéndote ligero después de hacerlo. Tienes que conectar al máximo con la liberación que supone sacarte las deudas de encima.

Seguidamente se da un poco de baño de realismo, si bien parece ignorar que la gente no gana dinero simplemente porque así lo quieran, en una actitud infantil que cree que éste sale de los árboles para que lo podamos recoger tranquilamente:

Mi experiencia es que a la gente que tiene deudas le cuesta más aumentar sus ingresos, porque, inconscientemente, saben que gran parte del dinero que ganarán será para pagar las deudas, y eso les da rabia11.

En otras páginas reconoce que en asuntos de amor, a la hora de intentar recuperar a alguien, es necesario un poco de realismo y disposición12… obviamente la autora intuye que el grueso de sus lectores estarán preocupados por ese tema y ante la previsible avalancha de fracasos, se intenta proteger. Pero, en realidad, todo cae por su propio peso, ya que no faltan casos de personas que diariamente, y en sus esperanzas, sueñan con recuperaciones milagrosas de alguna enfermedad terminal, o que su reacción al trauma es ignorarlo y actuar como si no existiera… muchos casos son así y por supuesto tales métodos para cumplir esos deseos no funcionan. Pero la literatura new age horoscopal de espectadores de media tarde siempre tendrá nuevos clientes, porque la testarudez en no distinguir lo probable con la estafa se retroalimenta en ese ambiente.

Pero si mencionamos el New Age, no debemos olvidar la responsabilidad de las religiones. El hecho de que estas se hayan presentado como verdades durante siglos, relatando unos acontecimientos imposibles y milagrosos, con todo tipo de seres sobrenaturales, ha facilitado la creencia en absurdos donde la realidad está obligada a reñirse con lo fantástico. No vamos a entrar en críticas a los relatos del origen del mundo y de lo sobrenatural de las religiones, pero sí nos resulta curioso, por la repetición en falacias, errores y modos de las creencias conspirativas, el relato mormón sobre su religión. El Movimiento de los Santos de los Últimos Días es una especie de versión americana del cristianismo, que sitúa varios pasajes bíblicos en el actual territorio de los Estados Unidos, y que hubo una Segunda Venida de Jesucristo poco después de su muerte, como prometió, pero en América. El final de los tiempos habrá una nueva vuelta y será naturalmente en suelo yanki. Relatan que una de las Doce Tribus de Israel se perdió y llegó al nuevo continente por el Estrecho de Beiring, continuando su legado. Los indios atacaron a los judíos y por ello Dios los castigó marcándoles la piel con el color “rojo”. En una película producida por esta Iglesia, Los Testamentos de un Rebaño y un Pastor, se relata cómo ya existían cristianos en un antiguo imperio amerindio (semejante al azteca) incluso justo antes de morir Jesucristo en el año 33. El relato del profeta Joseph Smith y cómo escribe el Libro Mormón puede seguirse en un episodio de South Park13 con un extraordinario y sorprendente rigor (teniendo en cuenta la naturaleza de la serie) dejando aparte los elementos de mofa que presenta. En resumen, se aparece un ángel a Smith y le encarga la traducción de unos antiguos textos sagrados que están enterrados cerca de una granja de su familia. Los encuentra, son de oro, y escritos en una especie de egipcio reformado. Lo traduce con la ayuda de dos piedras especiales y dos amigos. Esta primera traducción sospechosamente se pierde, y tras la correspondiente “bronca” del ángel, realiza una segunda versión, distinta de la primera. En el relato se habla de la presencia en América de animales como elefantes, caballos y cerdos que no existían y que solo algunos de ellos fueron introducidos posteriormente por los europeos, confirmando la arqueología que no existen restos fósiles de estos antes de la llegada de los españoles14.

Testamento rebaño pastor pelicula

Para quienes solemos ser escépticos con todo (escépticos, no negadores; dudamos, no rechazamos por sistema), podemos comprender la fascinación de muchas de estas teorías. De hecho, no somos pocos los que vemos, por diversión, programas de misterios, normalmente a altas horas de la noche, en un ambiente muy atractivo y mágico, acompañados, y viviendo una maravillosa fantasía, divertida y fascinante, pero limitada a lo lúdico. Frente a los monstruos de la noche, los enigmas del abismo del espacio, y los misterios del alma humana, el cóctel de lo majestuosamente villano en lo macropolítico que se da en un mundo lleno de falta de libertad, autoritarismos y una sociedad de clases antagónicas en conflicto eterno por el carácter de su economía y sociedad establecida, es obvio que la fascinación por las teorías de conspiraciones sociales tengan un buen espacio: políticos y economistas que adquieren carácteres morales especialmente malvados y no se limitan por deficiones de ideologías que entran en asuntos muy aburridos e incómodos para la población en general; cosas complejas que adquieren explicación sencilla; conocimientos especiales que no tienen otros; enemigos oscuros más fáciles de tratar que lo que tienes cara a cara en tu vida cotidiana… La lista de motivos y condiciones es muy larga.

Un ejemplo de esto: la industria farmacéutica. Una critica justificada de tal industria es aquella que señala que se hace de la salud humana un negocio, con todos los riesgos que ello conlleva, al darse situaciones donde la preocupación de este objetivo (la salud humana) queda en un segundo plano ante la cuestión económica. La venta de productos, a menudo caros, hace producir unos esfuerzos entre las personas más humildes económicamente que condiciona su vida y un uso eficaz de la medicina. Asimismo es lógico pensar (pero no tiene por qué ocurrir) que tal industria puede interesarse en que ciertas causas sean consideradas enfermedades que pueden tratarse con un producto que fabriquen, sin ser realmente una patología. Es cierto, por ejemplo, que la industria farmacéutica ha vendido masivamente placebos15, lo cual es una evidente estafa, que no conspiración. Pero el problema se produce cuando las acusaciones llevan a niveles disparatados e injustificados: médicos obsesionados con suministrar medicinas a los pacientes porque las industrias los tienen comprados o les pagan las investigaciones (cuando ellos no investigan, y no son quienes venden los productos), son incapaces de ver los “evidentes” beneficios de la medicina natural y alternativa (que se usaba, en muchos casos, hace 200 años por la medicina oficial de por entonces, tanto en China como en Europa, con resultados más bien negativos, por decirlo de una manera elegante); ocultación de la “vacuna” del cáncer. Y así con muchísimas cuestiones. El problema, insistimos, es cuando se convierte en un diálogo de besugos, donde cada parte afirma categóricamente, y no hay voluntad de verificar las razones del otro. Porque hay casos donde la medicina tribal ha dado aportaciones fundamentales (como el tratamiento para la malaria) y el cuerpo humano no necesita esa super-medicación que tiene hoy: si los placebos han tenido éxito se debe a que parecían curar lo que en realidad ya hacía el cuerpo de por sí. Se trata de investigar, contrastar, procurar ser objetivo, olvidarse de prejuicios, y dejar de pensar en autoridades, pero tener en cuenta los esfuerzos que se han realizado detrás de las diferentes informaciones. El caso es que los conspiranoicos creen que están acosados por un gigantesco Sistema, de gran adoctrinamiento y poder informativo, y creen que los resultados o informaciones desagradables son solo convincentes por sus limitaciones respecto a los grandes recursos de los Poderosos. Esto los hace tomar unas actitudes francamente irracionales, y los contrarios, más cientificistas u oficialistas, los toman por imposibles, locos, autoritarios y sentenciantes, incapaces de admitir pruebas e investigaciones claras.

En este sentido podemos ver que así pasa con la teoría que habla de que el viaje a la Luna nunca se produjo y todo fue un montaje de los EEUU y de la NASA en un escenario que no tenía nada que envidiar a un teatro, explicando supuestos desajustes como la bandera arrugada, la falta de estrellas, la incoherencia entre las fotos actuales de las botas de Amstrong con las de las huellas en la luna, las sombras, etc. Tales desajustes en realidad se fundamentaban en confusiones y falta de información, con explicaciones muy obvias (los equipos de astronauta tienen varias capas de traje y calzado), pero para dar una respuesta rápida, nos limitaremos a decir que tal viaje estaba preanunciado e iba a durar unos días, de manera que muchos aficionados de todo el mundo prepararon sus equipos de radio para escuchar el gran momento “en vivo”. Cosa que hicieron, comprobándose personalmente, y es lógico la estupefacción cuando escuchan tales teorías conspirativas que niegan este hecho, explicando que todo fue un montaje de propaganda contra la URSS en su rivalidad por la carrera espacial. Añadir que se recogieron varias rocas lunares. Es inevitable ver “raro” a quien formula tales teorías, con sus afirmaciones categóricas llenas con total y plena confianza, y no pocas veces con un sentimiento de superioridad, acostumbrados a tomar por sorpresa a los oyentes. Lo más curioso sería pensar por qué la URSS no echó abajo tal montaje de los EEUU, cosa que podían haber hecho con mucha facilidad, enviando sus satélites o robots. Pero no lo hicieron, porque comprobaron la simple realidad: se había llegado a la Luna16. Al respecto, hay que añadir que la mayor parte de los científicos de la época consideraban que tal viaje a la Luna era algo muy costoso, innecesario (porque las labores lo podían haber hecho robots modernizados con mayores inversiones) y peligroso por la exposición de vidas humanas en un medio terriblemente hostil. Muchos de estos hombres consideran que la actual Estación MIR es un capricho carísimo17, y aun siendo oficialistas, dan una postura crítica.

1Lo afirma en muchas de sus obras. Baste por ejemplo esta curiosa frase tomada de su libro El Mayor Secreto (ed. Obelisco, 2014, p. 208): “Ambos son reptiles que cambian de forma, un hecho que será apoyado por evidencia posterior. Así es la Reina Madre, antes Elizabeth (El-lizard-birth) Bowes -Lyon.

2Tecnología que nosotros aún no tenemos, pero lejos de ser desconocida, algo distinto a lo que solemos imaginar cómo van a ser, resulta que es muy semejante a lo que conocemos hoy día como genética. Eso sí, una genética idealizada, superlativa, desarrollada a niveles aún inalcanzable para nosotros, pero que, a fin de cuentas, es una tecnología extraña que parte de proyectos nuestros. Lo cual nos hace pensar que, en el fondo, todos estos secretos parten de demasiados presupuestos humanos, y no de algo realmente extraño a nosotros. Resultado de una mente humana de su tiempo.

3Visto en: https://www.elblogalternativo.com/2010/06/18/david-icke-en-barcelona-el-6-de-noviembre-del-2010-la-revolucion-pacifica/#ixzz0yiSYr1SS. Visitado el 15 de Septiembre de 2017.

4Caso de Carlos Castaneda, quien confundió un trabajo antropológico para la universidad con el consumo de peyote y otras drogas y sus consiguientes alucinaciones (que llama “realidad no ordinaria”), terminó siendo millonario y con un enorme club de fans -discípulos- que más quisiera cualquier médico o físico.

5David Icke: La guerra que viene (2010). En: http://davidicke-bcn2010.blogspot.com.es/2010/06/david-icke-la-guerra-que-viene_09.html. Visitado el 15 de Septiembre de 2017.

6Icke: El Mayor Secreto, p. 11.

7Idem, pp. 645-646.

8Robert: Rigelianos y otras razas regresivas.
En: http://elmensajedeotrosmundos.blogspot.com.es/2012/10/rigelianos-y-otras-razas-regresivas.html. Visitado el 29 de Abril de 2017. Llama la atención la preocupación de los alienígenas sobre las desigualdades sociales y que no se preocupen por la explotación masiva de animales para la industria cárnica. ¿No muestran interés por el resto de la vida animal en la Tierra? ¿Son especistas? Si son especistas y no muestran ese interés, no es fácil entender esa predisposición que se relata en este blog.

9La mayor parte de los teóricos que defienden que las pirámides fueron construidas por extraterrestres, defienden que los negros tenían tecnología muy atrasada, y los marcianos en cambio una muy avanzada. Nuestro autor favorito, David Icke, se moja en este asunto, y señala que fueron extraterrestres de raza blanca que vivían en Marte, y que son los ancestros de la actual raza humana blanca. En El Mayor Secreto pp. 38-40.

10Alicia Pérez Sánchez: Tus deseos te están esperando. Ed. Sirio, 2017, p. 66.

11Idem: p. 88.

12Idem: pp. 63-64.

13Temporada 7, episodio 12: ¿Todo sobre los mormones?

14Las curiosas creencias a veces aportan aspectos positivos e interesantes: Los mormones hacen una gigantesca labor archivística, superior al de la Iglesia Católica y de muchos países, al digitalizar y recopilar todos los libros de bautismos y matrimonios del mundo, porque siendo su Iglesia reciente (siglo XIX), deben bautizar a todas las personas que nacieron antes de su surgimiento, algo que pueden hacer con rezos y misas con los nombres de las personas registradas. Sus archivos se encuentra en un gigantesco búnker de alta seguridad en una montaña de Salt Lake City (Utah), que denominan La Bóveda. Allí guardan sus millones de microfilms, que logran realizar con el permiso de las distintas iglesias o Estados con las que toman pactos y acuerdos.

15S. Martín-Aragón, J. Benedí: Placebos. En Farmacia Profesional, vol. 18, nº 9, Octubre de 2004.

16Bibliografía sobre esta conspiración: Bill Kaysing: Nunca llegamos a la Luna (1976); en contra, Eugenio Fernández Aguilar: La conspiración lunar ¡vaya timo! (2009). Asimismo, el documental Operación Luna, pieza clave de los partidarios de la no llegada a la luna. Sin embargo, la crema y nata de todo esto, como en todo, se encuentra en Internet, con sus estrafalarias páginas webs, que llegan a decir que quizás sí se llegó a la Luna, pero las imágenes no las publicaron por aparecer extraterrestres, en contacto, desde entonces, con el gobierno de los EEUU.

17Robert L. Park: Ciencia o Vudú: de la ingenuidad al fraude científico. Ed. Debolsillo, 2003, pp. 105-112.

Escrito por Fran Andújar

Doctorando en Historia. Universidad de Granada.

2 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo en el recorrido que haces sobre esa historia paralela que lo único que pretende es generar ingresos. Todos los “palos” que tocas se pueden meter en el mismo arcón. Todos participan de un criterio que solo persigue plantear una pregunta innecesaria, para ofrecer una respuesta maquillada y falsaria que nadie necesita. En el Péndulo de Foucault, de Umberto Eco, se glosa un método bastante general para crear una teoría de la conspiración creíble y con visos científicos. Pero mientras leía tu trabajo una pregunta me rondaba la cabeza. ¿Dónde ocultarías un árbol?
    Un saludo. M. Martínez Fdez.

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    1. Gracias. El texto es largo, esta es solo la primera parte. En otra habla precisamente de lo innecesario que es pensar en conspiraciones lejanas y abstractas cuando en nuestra vida cotidiana (trabajo, vivienda, sueldos, sanidad…) hay problemas reales e inmediatos, que responden a intereses económicos y de orden social. Intereses que no se deben a una raza alienígena, sino a la satisfacción de élites sociales.

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