¿Cuál es tu conspiración favorita?

Debemos enumerar y definir, aunque sea brevemente, las características de las conspiraciones e informaciones que se dan, porque funcionan bajo unas ideas semejantes y son relativamente fáciles de reconocer. No negamos la existencia de conspiraciones, algunas de ellas políticas, que responden a lógicas de poder y a motivos de índole económica o social. Lo que queremos exponer es cómo bajo ese tema se quiere imponer ciertas verdades bajo la supuesta bandera de la rebelión y contra-información sin necesidad de contrastarlo ni de exigirse auto-crítica y análisis, e incluso esa predisposición a la acusación y hostilidad a quien dude o niegue dicha verdad “alternativa” que se ofrece. Estas conspiraciones y noticias se distinguen por el discurso categórico, el torrente de información para dificultar la reflexión y la constatación, simplificación de causas para perfilar una supuesta versión de los hechos, la denuncia moralizante ajena, conexiones en base a premisas pre-establecidas por el emisor de la noticia -es decir, prejuicios-, la confusión entre coincidencias de intereses con cooperación politica activa, los adjetivos exagerados intencionadamente, la sorpresa como forma de revelación, y la asimilación de pensamientos anti-autoritarios contra supuestos grupos de élite que perjudican activamente a los receptores de la noticia.

Borrego tierra redonda

Uno de los sub-géneros favoritos son las teorías conspirativas de lobbys mundiales, que siempre han tenido una gran cantidad de partidarios, y en este caso, no se puede negar la evidencia de colaboración o apoyo entre los distintos poderes hegemónicos que reinan en el mundo. Pero que estos poderes se apoyen no significa que estén organizados en reuniones u organizaciones secretas, ni supongan un lobby internacional: lo que supone en realidad es que comparten intereses en determinados momentos. La lucha contra insurrecciones contra el poder, por ejemplo, los une contra el enemigo común. Estas teorías cometen el error que todo se trata de una misma persona o grupo, en contacto permanente, con planes compartidos, cuando en realidad se trata de reconocer la realidad de las clases sociales y los intereses que existen en la sociedad según cada posición. Estos conspirativos, en el fondo, niegan la realidad cruel de la lucha de clases, y lo personalizan tal película de Hollywood, con villanos muy determinados movidos por egoísmos y ansias histéricas de poder. No se les puede negar el fondo de mucho de lo que plantean, pero su visión de cómo funcionan los poderes hegemónicos es simplista y mueve al error cuando debemos interpretar y analizar la complejidad de nuestra sociedad y sus élites, cuando chocan entre sí, cosa que pasa y a veces de una manera violenta (otras muy torpemente), que muestra unos grados de inconexión que no se darían si fuesen reales esos lobbys. De estos tipos hay muchos ejemplos, y aunque no hay que descartarlos a priori porque siempre hay que informarse y analizar la nueva información, hay que aprender a reconocerlas y ser precavidos con ellas, sin tener que negarlas hasta que se haya valorado sus argumentos. Porque ciertamente pueden pasar planes rocambolescos a nivel político, pero siempre hay una explicación racional detrás de ellas, sin llegar a secretos terribles.

Sida no existe dsalud

En este sentido, y tocando más bien las esperanzas, y puede que también una sensación de liberación o bienestar, son otras teorías que además de falsas son altamente peligrosas. Es el caso del negacionismo del SIDA o del VIH. En general se presenta con la teoría de que el virus (VIH) no es la causa del síndrome (SIDA). Pero hay otras variantes: que el VIH es inofensivo y que lo que mata es el tratamiento, por ejemplo. En muchos casos afirman que el síndrome, el SIDA, es más bien causado por la anemia o malos hábitos como la drogadicción, la prostitución o la homosexualidad, todas ellas supuestas prácticas de falta de higiene o toxicidad, según el grupo de referencia del negacionismo del SIDA: el grupo de investigadores de Peth.

Todas estas teorías coinciden en que hay que dejar de tomar el tratamiento contra el VIH, que es muy duro, como sabemos. Esto puede escandalizar, porque de ser falsa tal teoría (lo más probable) se estaría fomentando a no tratarse ni prevenir el contagio a miles de personas, causando muchas muertes y hasta un contagio masivo. La principal teórica de todo esto es Eleni Papadopulos-Eleopulos, que se ha destacado por publicar en revistas sin revisión, tergiversar entrevistas y un paquete de artimañas sin escrúpulos, como hacen buena parte de sus seguidores. Intentó publicar en Nature, pero fue rechazada, así que en lugar de mejorar el trabajo recurrió a publicar en revistas que publican a criterio de la dirección y no por medio de un sistema ciego de revisión por pares. En los 80 la comprobación de la existencia del virus, que fue puesto en duda, fue asentando la realidad del VIH, y las muertes que fue provocando produjo una cultura de prevención que llegó al extremo de afectar al turismo en Sudáfrica. Por eso mismo, el gobierno sudafricano, bajo la presidencia de Thabo Mbeki, fomentó las teorías negacionistas del SIDA, organizando incluso una conferencia internacional al respecto. Quisieron hacer creer que el problema era el hambre y la pobreza, causada por los países ricos del mundo (lo cual es verdad, pero a medias), y que el problema se solucionaba, según la ministra Manto Tshabalala, con “remolacha, ajo y limón”. La página web Dsalud defiende estas teorías y afirman que “sin Mbeki” no habría debate, desconociendo todas las polémicas que hubo en los 80 y que siguen hasta hoy, suponiendo que los científicos nunca ponen en duda ni debaten, extremo propio de películas y fantasías infantiles, pero que no se corresponde con la realidad. Una simple visita y conocimiento de primera mano resuelve todo esto. Lo cierto es que quienes defienden estas teorias no tienen acceso a la experimentación, algo que nos ocurre a muchos, y eso es lo que da pie a que la duda se confunda con la ignorancia. Pero tales conocimientos se pueden adquirir si se hacen los correspondientes esfuerzos (es decir, estudiar y aprobar) y acceder a las investigaciones y artículos académicos que existen al respecto. Las teorías conspirativas jamás superan los modos de verificación de conocimientos, como la revisión por pares ciega, la experimentación para confirmar conclusiones y tesis, o contrastar en persona las distintas versiones con estrategias propuestas para dicha comprobación. Se aprovechan del hecho de que la mayor parte de las personas no tienen tiempo ni voluntad para acceder a las pruebas u otras formas directas de lo que se comprueba bajo el método científico. Todos pensamos que a priori pueden ser iguales las creencias de que la Tierra es plana o es un globo; como abstracción filosófica puede aceptarse, pero hoy, en el siglo XXI, la experiencia personal de subir a un avión y volar a 10.000 metros nos demuestra que esa abstracción es ociosa. Tristemente, no todo es tan fácil de comprobar personalmente como este ejemplo.

Lo que encima resulta farragoso es que medios libertarios se quejen por reproches de sus compañeros y hasta de cierta censura en algunos actos ácratas, y llegan al extremo de clamar que los motivos son dos: el absolutismo de la Ciencia que nos come el coco sin darnos cuenta; y segundo a su condición de homosexual, lo cual resulta grotesco, ya que muchos de los negacionistas del SIDA son precisamente transfóbicos, que pretenden negar el VIH y afirmar malos hábitos, como el sexo homosexual. Un notorio negacionista es el catedrático Henry Bauer, de cierto prestigio académico pero más notorio por su homofobia (y por su defensa de la existencia del Monstruo del Lago Ness). El grupo de Peth son, casi sin excepción, distinguidos en acusar a los homosexuales, yonkis y prostitutas de ser los verdaderos causantes del SIDA. Pero es cierto, por otra parte, que algunas publicaciones pseudocuentíficas negacionistas del SIDA, como Continuum, apoyaban la homosexualidad.

Muchos de los negacionistas del SIDA, como Jody Wells, Ed Boy Graves, Casper Schmidt, Andreas Faber Kaiser, Maggiore, Tony Tompsett o Huw Christie Williams, han fallecido, precisamente a causa del SIDA, al no recurrir a los tratamientos. De hecho, Maria Papagiannidou, que descubrió que no necesitaba los tratamientos para el SIDA, escribió un libro llamado Adiós SIDA en la que relata su diagnóstico de enferma de SIDA y cómo tras muchos años dejó el tratamiento, sin consecuencias, y alegaba la inexistencia de hombres heterosexuales no drogadictos que tuviesen SIDA… ella murió a los cinco años de dejar el tratamiento (de 2007 a 2012). Los negacionistas que no tienen el VIH se niegan a probar sus teorías y no quieren contagiarse, salvo un valiente caso, el doctor Robert Willner, que no se vio afectado cuando se transmitió el virus, pero porque poseía una mutación genética, la CCR delta 32, que impide ese contagio.

De dicha teoría nos llama la atención la inexistencia de personas que hayan realizado investigaciones de campo con el virus o el síndrome. Todos ellos se limitan a opinar respecto a lo que han leído de artículos de terceros y de su experiencia personal, creyendo que tal cosa revela la realidad de algo, como si alguien por tener pulmones conozca por eso mismo que una ascensión en buceo de cuarenta metros sin parada alguna conlleva peligros letales. La experiencia no nos facilita siempre diagnósticos correctos sobre uno mismo.

En fin, nos remitimos a una interesante página web que responde uno a uno todos los mitos que hay sobre el negacionismo del SIDA, que abarcaría todo un libro, en consonancia con la abundancia de teorías lanzadas al aire gratuitamente: https://www.aidstruth.org/myths/mitos/.

Miremos atrás: un gran clásico de la conspiranoia, que tuvo mucho éxito hace más de cien años, pero hoy está acreditada y asumida su falsedad, es la supuesta organización secreta internacional de la judeo-masonería, cuyo Protocolos de los Sabios de Sión ha podido demostrarse como una simple invención y construcción del gobierno zarista de Nicolás II, alimentado por el clásico anti-semitismo europeo que insistía en el carácter deicida del pueblo hebreo y su supuesta costumbre de sacrificar, desollar y engullir bebés cristianos, en rituales caníbales más satánicos que otra cosa. En su Mein Kampf Hitler habla de la organización internacional de judíos1, exagerando la simple solidaridad por identidad cultural que mantienen personas de una misma comunidad cultural identitaria, que les ha servido para preservar dicha identidad durante siglos. Pero a día de hoy, las descargas anti-lobbys lo está sufriendo el feminismo, al que supone que controla los gobiernos del mundo junto a los homosexuales y los negros. Ni Malcom X hubiera llegado a creer un éxito tan grande del movimiento negro en tan solo unas pocas décadas. Pero para estas personas sí es así, y en lugar de reconocer los esfuerzos y triunfos de los movimientos sociales reivindicativos (¡vaya a ser que la gente se integre en tales movimientos!), hablan de que los gobernantes son controlados por las élites de gays y lesbianas amantes de negritos (puede que incluso haya alguno de ellos por ahí, quien sabe), y ahí están las leyes de discriminación positiva. Esas son sus pruebas, no tienen otras, salvo la citación de alguna persona famosa por su condición de homosexual o negra y que por tanto forma parte de ese entramado, cuya clandestinidad explica la dificultad de poner pruebas. Y ante la duda, por supuesto, hay que darles la razón o aceptar parte de sus teorías, que suponen consecuencias importantes.

Protocolos de los sabios de sion judios controlar mundo

Hablando de los nazis, tema recurrente en los conspiranoicos, que no ocultan en admirar su tecnología, podemos citar muchas de sus excentricidades: el régimen prohibió todas las sociedades secretas, excepto (en un principio) la Thule (que posteriormente también fue proscrita): en dicha sociedad estaban afiliados buena parte de los jerarcas nazis, que desarrollaron una serie de teorías sobre la historia y cultura del pueblo ario. Como consecuencia buscaron el Santo Grial, la copa que utilizó Jesucristo en la Última Cena; su fundador, Sebottendorf, creía en la alquimia y presentó los postulados de la “masonería turca”, por lo que no nos puede extrañar que finalmente fuera perseguido por el régimen; por su parte, Hitler se hizo con la Lanza de Longinos, depositada en la Tesorería Imperial de Viena, y que portaron los antiguos emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico: esta lanza, supuestamente la que usó el centurión romano para apuñalar a Jesucristo en la cruz y darle una muerte más rápida y clemente, era una reliquia santa que contenía la leyenda de que quien la portara no podría ser vencido jamás. Hitler no solía llevarla encima, de hecho la depósito en la catedral de Santa Catalina de Nuremberg o ya posteriormente en bunkers, pero la usó en varios mítines y actos públicos, hablando de su simbolismo legendario e imperial. El régimen financió varios viajes al Tíbet para encontrar el origen del pueblo ario, Aldebarán, mientras otros especulaban sobre la no situada Thule (si bien debía estar por el Ártico) o por el continente perdido bajo las aguas de la Atlántida, como posibles candidatas como tierra natal de los arios. Por otra parte, escritores de la actualidad suelen hablar de los platillos volantes anti-gravitorios que crearon supuestamente los nazis, que lograron tal tecnología porque no usaban la convencional, sino principios filosóficos ocultistas no convencionales, que obviamente, da automáticamente tecnología sorprendente (si bien nuestros actuales ocultistas parecen tener menos éxito):

El conocimiento de misteriosos aviones circulares alemanes propulsados por motores anti-gravitacionales con el nombre en clave de “Vril” y “Haunebu”, que supuestamente fueron desarrollados no basándose en la técnica convencional, sino en una nueva técnica surgida de la filosofía ocultista NS, ha sido siempre negado por las fuerzas aliadas. Muchos podrán pensar que es imposible que los alemanes en tan corto espacio de tiempo desarrollaran tan fabulosa técnica, pero olvidan que no se basaron en los principios científicos clásicos, si no, como ya hemos apuntado, en la filosofía ocultista de las sociedades germánicas como Thule y Vril.2

Explican que esta tecnología, a diferencia de otras más convencionales que fueron utilizadas solo como señuelo para no descubrir las importantes, fueron o bien destruidas, o bien trasladadas a la Antártida, lo que explicó la operación militar de EEUU en la “Guerra de los Pingüinos”. El primer avistamiento de un platillo volante fue en 1947, año clave, que es cuando se crea la CIA y se realiza tal macro-operación.

Miguel Serrano fue un explorador, diplomático y escritor nazi esotérico chileno, que hacía notar la semejanza de la geografía chilena con una espada, lo cual interpretaba como una predestinación de su Nación. Fue un autor muy prolífico y merecería la pena un gigantesco libro para exponer todas sus excentricidades. Pero quizás uno de sus fundamentos es su descripción del Demiurgo, un malvado Dios que conspira contra los arios hiperbóreos, creando el materialismo y una raza de homínidos, donde los judíos son sus mejores servidores. Hitler fue un avatar que luchó contra este Demiurgo, que según Serrano la mitología hindú describe ocasionalmente. Creía que había en la Antártida un “oasis”, así como una puerta al interior de la Tierra, donde se escondió Hitler tras la Segunda Guerra Mundial, ideas que expone en varios libros: El Cordón Dorado, Adolf Hitler: el Último Avatar y Manú: por el hombre que vendrá. No tuvo mucha fortuna en su búsqueda y se puso a buscar por la India, donde tampoco tuvo mucho éxito. Es también uno de los primeros negacionistas del Holocausto, como podemos ver en su Informe Leuchter. Creía que la momia de Lenin no está muerta, sino viva, y que desde ahí siguió gobernando la Unión Soviética, con la ayuda de una secta esotérica comunista, del mismo modo que pasa en China y su momia de Mao3. Y como se espera, es un firme creyente en gobiernos mundiales conspiradores:

En el Universo, en la Naturaleza, nada es igual. La diferencia es la Ley. Hasta un cristal de nieve se distingue de los otros. Se podria decir que fue Dios quien hizo las desigualdades infinitas. Dios creó las razas; también los paises, las naciones. Pretender mezclarlas y terminar con las diferencias es empobrecer el mundo y actuar contra la Voluntad del Creador. Además, la Naturaleza hace que el más poderoso domine al más débil, ya sea por la fuerza o por la astucia. No entenderlo, entregándose mansamente, soñando en una igualdad inexistente entre razas y paises, es facilitar la esclavitud impuesta al mundo hoy por un Gobierno Secreto Mundial, de criminales super-racistas, que predican el antirracismo y la mezcla para mejor establecer su dominio y dictadura totalitaria en la tierra. Con el sueño de una “Aldea Global”, de un “globalismo” y “mundialismo”, propiciados por esa Potencia oculta, totalitaria e imperialista, los gobernantes chilenos, con sus politicas Iibrecambistas y socialistas, capitalistas y marxistas, internacionalistas, por igual, han ido entregando trozos del territorio patrio: (…). Lo justifican todo con la ilusión del “modernismo” y de la adquisición de una tecnología alucinante, de la que también los Amos ocultos del mundo se sirven, para cumplir su dominio y esclavitud sobre los habitantes de las zonas periféricas, del Tercer Mundo, de la “Prímera” y la “Segunda Ola”, a los que jamás permitirán pasara la “Tercera Ola”, como controladores y creadores de esa ciencia, ni de sus propios destinos.4

Miguel Serrano nazi

En esta obra habla de los nanochips y de la inteligencia artificial para espiar y controlar la mente de los hombres. Las nuevas tecnologías afectan a la genética, haciendo que los nuevos bebés nazcan con los ojos abiertos, en lugar de cerrados, dificultando que el Tercer Ojo surja en su frente. Apunta que Hesíodo marcó el fin del mundo cuando estuviéramos en plena Edad del Hierro, momento que se distingue al comprobar que los hijos nacen con los ojos abiertos5.

Algunas de sus publicaciones son Los ovnis de Hitler contra el nuevo orden mundial; El Ciclo Racial Chileno; El Plan Andinia, Estrategia Sionista para apoderarse de América Latina; Se acabó Chile, la estrella de Israel reemplaza la estrella de Chile.

El orgón es una supuesta energía cósmica responsable de concentrar y organizar la materia orgánica (frente a la metálica), que Wilhem Reich creyó descubrir con un geiger, con el cual podía medirla. Fabricó una especie de Acumulador de Orgón donde se podía tratar a las personas, consistiendo en una caja de metal forrada con algún tipo de material orgánico: lana, madera, algodón… Se podía tratar desde la depresión hasta el cáncer, y en pequeña dosis los pequeños problemas como la hipertensión o las enfermedades coronarias. Como le pasaba a Serrano, era un freudiano, y como tal tenía una obsesión por el sexo y las explicaciones rocambolescas usando el inconsciente como excusa para cualquier especulación estrafalaria (para Serrano, la Antártida era el aparato genital de la Tierra; Jodorowski en su psicología de símbolos que llamó pomposamente psicomagia, daba consejos -twitteros- como penetrar vaginalmente a tu abuela sin soltarse durante dos días para eliminar tensiones y cobrar confianza), Reich en su caso entendía que muchos trastornos sexuales así como el cáncer era debido a la falta de orgón, por lo que su máquina sería la cura ideal. El tratamiento empezaba con unos ejercicios físicos, respiratorios, masajes y treinta minutos dentro del Aparato de Orgón, diariamente. Tuvo “éxito”: aseguró que sus pacientes duraban más tiempo y morían más apaciblemente. Descripción que no se pudo contrastar, pero Reich no iba a mentir ni a auto-engañarse, obviamente. Pero uno de los episodios estrellas de su vida fue su “experimento” con Einstein. Mirando dentro de las cajas, Reich le explicó por carta que veía unas vagas luces intermitentes dentro. El famoso físico, escéptico, le respondió que él veía luces así casi todo el tiempo, y que son efecto de su mente, y que los podía ver durante un rato tras mirar las estrellas durante la noche, retenidas por el cerebro. La conclusión de Reich es que el orgón está por todas partes, y se puede ver en el cielo… Pero ante su insistencia, Einstein aceptó realizar un experimento con la máquina de orgón en el sótano de su casa. Reich sostenía que dentro de sus famosas cajas la temperatura aumentaba sin una fuente de calor. Durante la comprobación pudo notar cambios de temperatura en el sótano, lo que alegró a Reich, pero posteriormente un ayudante de Einstein recordó que el suelo siempre está más frío que el techo, dándose un simple caso de convección, de grandiente entre las temperaturas del suelo y el techo. Se repitió el experimento con variaciones para evitar estos factores y el resultado fue desastroso para Reich6.

De sus teorías sexuales, partió del psicoanálisis, y sentó la idea de que los trastornos derivaban por lo general de tensiones sexuales y una vida sexual insatisfactoria. Personas felices y productivas conseguían mejores orgasmos; y los buenos orgasmos daban personas mejores. Indicaba que los insatisfechos suelen tener los músculos, las nalgas y otras partes del cuerpo en tensión, por lo que su práctica sexual solía ser incorrecta. Aunque reconocía el potencial de la masturbación, ésta era inferior al sexo entre un hombre y una mujer, el estado ideal que establece la propia naturaleza. Rechazaba la homosexualidad y la zoofilia como perversiones y afirmaba que nunca llegaban al mismo nivel de satisfacción sexual. Reich fue un militante comunista y de izquierdas, que interpretaba que la terapia era insuficiente para sanar, pues debía tratarse también a la sociedad en su conjunto. Por eso apoyaba la revolución social, y el potencial de nuevos inventos para hacer una humanidad más satisfecha. No en vano su libro más conocido, con teorías muy interesantes, pero en el campo de la teoría social, no científica, es La Psicología de Masas del Fascismo, que entendía que no era la fuerza bruta ni el engaño el modo en el que se sometía a la población, sino el control de su sexualidad, a la manera de que la producción de frustraciones configuran a los individuos de un modo violento, envidioso, dependiente y rencoroso. El prestigio de Reich se deben a estas publicaciones, cuyo valor no vamos a negar y que no entra en el ámbito de la pseudociencia, pero sí el de la interpretación de los comportamientos humanos.

Reich orgon

En la literatura apologética sobre su figura, se le describe como un mártir y un perseguido, expulsado del Partido Comunista Alemán (que le ayudó anteriormente a crear su Asociación por la Sexualidad Proletaria) por el supuesto motivo de sus ideas, demasiado libres. En realidad, parece que el Partido Comunista Alemán, recientemente ilegalizado por Hitler, se irritaba que se hablara más de sexualidad que de luchas concretas para acabar con el régimen nazi, actitud que fácilmente se podía demonizar bajo la acusación terrible de inquisición, pero el contexto explica mejor los motivos. Como antiguo comunista temía la persecución nazi, y emigró a los Estados Unidos, donde se le acogió cálidamente y se le dio un puesto de trabajo para continuar sus investigaciones y experimentos. Allí Reich se hizo republicano y algo reaccionario, al mismo tiempo que empezó a ver extraterrestres hostiles, saliendo en defensa de la humanidad con varillas orgánicas, pues supuestamente podía anular los motores de sus naves, que funcionarían con energía… -¿adivinan con cual?-, sí, no podía ser otra. Mientras que los intelectuales le acogían por ser perseguido del nazismo, una autora, Mildred Edie Brady vio su actividad de otro modo y lo denunció en un artículo algo mordaz titulado El Extraño Caso de Wilhem Reich, describiendo su tratamiento en cajas de orgón que alquilaba a pacientes (no era gratis). Reich respondió que la autora necesitaba un orgasmo y que se enfocaba hacia él porque creía que debía proporcionárselo él mismo. Todo esto llamó la atención a la Federal Trade Commision así como a la Food and Drug Administration (FDA), quienes le denunciaron. Reich se defendió que no hacía nada relacionado sobre alimentos y drogas, y que todo se debía a una conspiración comunista dirigida desde Moscú, y que secretamente controlaba esta institución norteamericana. Creía ver a Einstein también dentro de esta represión contra su persona. La FDA hizo algo que no dicen los apologetas de Reich, y fue comprobar la veracidad de 300 aparatos de orgón de Reich, comprobando que ninguno de ellos funcionaba y que era una descarada estafa. Fue condenado a dos años de cárcel por impostor y estafador, y a falta de dos días de salir a la calle en libertad condicional, murió de un ataque cardíaco, supuestamente inducido, es decir, que fue asesinado. El psiquiatra de la prisión le diagnosticó “paranoia manifestada en delirios de grandeza y persecución”.

Pero sigamos con sus creencias: la máquina de orgón podía modificarse para ser una especie de máquina de cambio climático, una especie de cañón que llamó “Revientanubes” ya que podía controlar las nubes desde dicho aparato. En sus experimentos -sin testigos independientes- tuvo éxito y una terrible tormenta obligó a cerrar el aeropuerto de Tucson. Dos agricultores de arándanos le contrataron para conseguir lluvia, y llovió, según se nos relata. Todo esto nos lleva al supuesto origen de los chemtrails o quimioestelas, esas estelas que dejan los aviones que rocían masivamente nuestros campos y tierras con un producto químico que cambia el clima y las lluvias. Se distinguen por sus formas y figuras, donde los entendidos en conspiraciones vuelven a exhibir un conocimiento superior ahí donde más bien les falta, ya que las estelas adquieren diversas formas según el avión, los motores, si es por el ala del aparato o las turberas, si es cuando asciende o desciende. Así como factores ambientales como la temperatura, estilo de nubes o la presión atmosférica. Obviamente estos experimentos secretos no sirven para mejorar los campos y dar agua a zonas con problemas de desertización7: sus motivos son siempre destrucción de ecosistemas, controlar la superpoblación humana eliminándola, causar sequías allí donde más necesitan agua, etc. Por eso, lo hacen secretamente y sin informar a la población. Pero por alguna extraña razón, no lo hacen de noche, sino de día, para que nuestros “héroes” los puedan ver y mantenernos adecuadamente informados.

En su libro Más allá de la Psicología, creía en la generación espontánea de la vida, idea propia de la ciencia clásica de la Antigua Grecia, que explica el origen de los organismos a partir de materiales no orgánicos, idea que ya fue desechada en el siglo XIX. En Biopatía del Cáncer explica su interpretación de esta enfermedad y cómo la energía orgón lo puede curar.

Entre estos ejemplos, debemos mencionar la conspiración estrella, la más difundida, que es sin duda la referida al atentado del 11-S, cuando cambió el mundo tal como lo conocemos y que supuso un enorme impacto en todos nosotros (antes, era inimaginable un ataque al corazón de los EEUU, y con tres mil muertos), que se describe como un atentado de falsa bandera Según esta conspiración, EEUU necesitaba una justificación para invadir Afganistán (o Medio Oriente) y aprobar leyes anti-terroristas para controlar a la población. Y no lo podía justificar de otra manera que estrellando varios aviones contra unas torres emblemáticas habitadas por miles de personas. Los conspiranoicos suelen callar que en los primeros días el gobierno de los EEUU señalaba a los terroristas como “saudíes”, dato que destroza de raíz esta explicación, ya que Arabia Saudí es un aliado de los EEUU. Nuevamente, no es este el sitio para exponer las pruebas y razones de cada bando -cosa harto interesante-, pero sí señalaremos la falsa lógica que exponen los partidarios de la conspiración. Pues resulta que para bombardear Serbia, intervenir en Corea o Vietnam, penetrar en Haití, y otras lindezas que EEUU ha hecho por el mundo sin tener necesidad de tocar un solo pelo a sus “buenos” ciudadanos, en esta ocasión, de repente, se necesitaba matar a tres mil personas, porque resulta que el régimen fundamentalista de los talibanes, la destrucción de la gran estatua de Buda de Bamiyan y la persecución de minorías en ese pais -o en Irak- no eran ya de por sí motivos suficientes para bombardear e invadir un país, deporte que EEUU nunca necesitó realmente justificar. De necesitar un atentado de falsa bandera, cosa más que dudosa, lo hubiera hecho a unos niveles mucho menos drásticos y desde luego más barato. Alegando tan solo al conflicto de los kurdos en Irak, o de los mazdeístas o budistas, e incluso cristianos, en Afganistán, hubiera sobrado para atacar esos países. Pero la atracción de introducir al principal responsable de los problemas del mundo, el gobierno de los EEUU, en una trama insólita, era y es irresistible para quienes no tienen suficiente con los análisis políticos, económicos y sociales contra dicho gobierno. Análisis que tratan temas menos escandalosos, pero más determinantes en la actualidad. Pero la cruda realidad es que el atentado fue real y la llamada de atención respecto a los problemas de Medio Oriente hizo cambiar su estrategia de control en la región y dar un paso adelante. De esto podemos matizar y reflexionar muchas cosas, porque son cuestiones macropolíticas donde muchos factores e intereses confluyen y chocan, pero es innecesario pensar en un auto-atentado y menos que fuera algo necesario para el gobierno estadounidense. ¿Que se ocultaron datos e información? Sin duda: la información es fundamental para la guerra y la lucha, en una situación de crisis no van a ser transparentes para que hagan otro atentado con notas de los nuevos puntos flacos descubiertos. Y sin duda, lo que se ha intentado ocultar es la fragilidad y la desmitificación de la -supuesta- todopoderosa CIA y del ejército norteamericano. Lo que vimos no es más que el cutrerío y la chapucería que aquí en España no nos cuesta reconocer cuando hablamos del CESID y de nuestros militares, y si no solo hay que recordar la confusión, por el simple hecho de compartir nombre y apellidos (pero no edad, precisamente) de los secuestros del GAL de algún supuesto etarra. Y finalmente, no subestimar la capacidad de los autores del atentado, que sabían bien lo que se hacía, estaban preparados y formados, y conocían cómo funcionan los sistemas de seguridad norteamericanos, así como su incapacidad de imaginar que pueden sufrir un ataque mortal dentro de territorio yanki. En España, estas tesis del auto-atentado surgen cuando recibimos un ataque terrorista yihadista, afirmando que el gobierno necesita un caso así para poner al país en un “estado de sitio”, idea risible, porque obviamente el Estado español no necesita ningún atentado para poner al país entero bajo la ley marcial o la barbaridad de turno que se les ocurra a nuestro gobierno. A los hechos nos atenemos: hemos participado en guerras, hecho reformas laborales y recortes sociales muy impopulares, se han visto policías agrediendo sin motivo alguno y de manera salvaje a gente, por medio de videos y de todo, y aquí sigue todo igual. No cabe duda: si es un auto-atentado, será por otro motivo; por eso del control social, que se sustenta bajo una mentalidad de idealizar a las masas populares y la capacidad revolucionaria de las organizaciones sociales, desde luego que no.

Seguramente la principal fuente de las teorías conspirativas del 11-S viene del documental Zeitgeist, ejemplo de métodos de manipulación de espectadores: sobredosis a máxima velocidad de información sin contrastar enlazados en una teoría conspirativa que se expone al final como única conclusión de todo lo expuesto, que va en tres fases: la crítica de la religión como forma de controlar las mentes de las personas, y en especial el cristianismo (cosa que compartimos, si bien sus datos históricos sobre los mitos antiguos están llenos de errores de bulto, y por tanto mal enlazados con el origen de la Cristiandad); en segundo lugar entra de lleno en el 11-S comparando el engaño como el que realiza una institución religiosa; y finalmente habla de la conspiración del Nuevo Orden Mundial.

Zeitgeist5

Respecto a los atentados de falsa bandera, los conpiranoicos son dados a citar casos históricos, en el que exponen, de hecho, toda una teoría historiográfica:

A estas alturas, las personas más abiertas a las teorías de la conspiración (y por lo tanto a la historia real y no a la manipulada por el poder), son conscientes de que muchos de los atentados terroristas que hemos visto en los últimos años, especialmente en el mundo occidental, ocultan en realidad operaciones de falsa bandera que sirven a determinadas agendas ocultas.

Tras cada atentado de corte islamista, la reacción (aparentemente lógica y justificable) de las autoridades, es incrementar el grado de control y vigilancia sobre la población y dar un paso más hacia la instauración de un auténtico estado policial. Además, cada atentado sirve de justificación idónea para los países afectados y sus aliados, intervengan militarmente en zonas como Oriente Medio o África.8

Son dados a dar ejemplos históricos, como el hundimiento del acorazado Maine en el puerto de La Habana, que sirvió para justificar la guerra de Estados Unidos contra España, país que controlaba la isla y reprimía el movimiento de independencia cubana. Lo suelen citar porque creen que es un ejemplo histórico comprobado de auténtico atentado de falsa bandera. Pero se equivocan: jamás nadie especuló que el atentado lo hicieran agentes norteamericanos, ni siquiera independentistas que se colaran en el barco, tarea imposible. Las teorías siempre fueron dos: una mina que fue colocada en el muelle, cerca del acorazado, y tal mina fue colocada por España, ya que los independentistas carecían de medios materiales para conseguirla y colocarla; y la segunda versión, la de las autoridades españolas, que defendía un accidente interno dentro del Maine. Lo que sabemos es que explotó el depósito de municiones y pólvora, y el debate se centra si fue una explosión interna, o externa; un accidente o un ataque de las autoridades españolas contra EEUU. Pero nunca un atentado de falsa bandera. Tal idea es una confusión, quizás fomentada por muchos profesores de la época del franquismo, e incluso del posfranquismo que bebió de esa educación, en la que gratuitamente se confundió la negativa norteamericana a reconocer que fue un accidente (por su interés en aprovechar la circunstancia para declarar la guerra y fomentar una propaganda anti-española) a la idea de un atentado de falsa bandera. Lo que ocurrió es que España criticaba a EEUU por su incapacidad de valorar la posibilidad de que fuese un accidente, lo cual es muy distinto a decir que la explosión fue preparada y ejecutada por ellos. Obviamente, EEUU aprovechó la desgracia para llevar a cabo una guerra que quería desde hacía tiempo y que podía ser muy impopular.

En cuanto a sus argumentaciones, se remiten a informaciones incorrectas o infundadas, tal como afirmar que las torres eran inmunes al calor, y que se había construido para aguantar cosas como que un pequeño avión de doscientos pasajeros se estampase contra su fachada. Ciertamente, el edificio estaba protegido contra el calor, y tenía hierros que aguantaban los típicos incendios que se producen dentro de un edificio; pero esos fuegos no llegan a los grados que alcanzan un avión que se estrella con todo su contenido y sus múltiples explosiones. Y esto suponiendo que en el edificio no existan objetos que puedan estallar por sí, cuando en nuestros hogares los hay y varios: bombonas de gas, partes del sistema eléctrico (que aguantan incendios pero hasta una temperatura determinada), diversas sustancias (productos de limpieza, gases en diversos sistemas, el azúcar…), ciertos equipos electrónicos, estufas que cuando se combinan explotan o deflagan… Otro rasgo es la temperatura, que no podía haber llegado a la necesaria para derretir el acero y así hundir el edificio (para la teoría oficial, el impacto del avión no fue lo que derribó las torres, sino el incendio constante y el peso que unas estructuras dañadas ya no podían soportar). En realidad, dejando aparte de si se llegó o no se llegó a una determinada temperatura dentro del edificio (cosa bastante probable, por la prolongación del fuego, y en los incendios forestales sí se suele llegar a temperaturas de fundir el acero9), hay que aclarar que tampoco es necesario fundir el acero: con tal de ablandarlo, sin fundirlo del todo, y eso se llega a unas temperaturas no tan altas, ya supondría su incapacidad de sostener una estructura. Es importante porque los conspiranoicos se remiten a un supuesto estudio científico hecho por una asociación de 2.500 arquitectos e ingenieros que niegan que el incendio provocase el hundimiento de las torres (cosa que podía considerarse en serio, porque también puede haber sido otra causa, como el peso o la destrucción física de la estructura) pero es que añaden que la caída se produce por una serie de explosivos colocados estratégica y premeditadamente. Aunque podamos aceptar la existencia de cosas que revientan y que hacen mucho ruido, además del avión, y que seguramente ocurrió, resulta extraño que esa asociación afirme que el agua del sistema incendio hubiera apagado el fuego del combustible de un Boeing, muy abundante, inflamable, y que no se suele apagar con agua (es tanto y tan caliente que el líquido no surte efecto, y de haberse llegado al extremo, muy improbable, del uso de extintores, en lugar de huir, no hubiese sido cantidad suficiente para apagar semejante infierno). Se remiten también varias veces a un instituto de física de Europa, que más bien parece una invención, del mismo modo que la “ONG” de arquitectos e ingenieros que mencionan parece más bien un grupo de conspiranoicos en los que quizás haya algún arquitecto o ingeniero, lo cual no da credibilidad alguna de por sí. Académicos, profesionales y gente con estudios que dicen falsedades o absurdos nunca han faltado en el mundo.

1Adolf Hitler: Mi Lucha. Edición electrónica de Jusego, 2003, pp. 38-43.

3Miguel Serrano: Imitación de la Verdad. Ed. Autor, p. 34. No pone más datos, salvo “Año 106”.

4Idem, p. 7.

5Idem, p. 23.

6M. García Valdés, D. González Serra, A. González Arias: Einstein y la “energía psíquica”. En Revista Cubana de Física vol. 25, nº 1, 2008, pp. 53-58.

7Al respecto, sí existen experimentos, y hasta usos oficiales, del yoduro de plata, que ciertamente reduce (aunque no totalmente) los granizos, que destrozan los cultivos. No evita las lluvias, al contrario, las promueve, y para ese fin lo ha usado China en regiones áridas. No es tóxico para el cuerpo humano, y su empleo para generar lluvias o reducir el granizo no provoca impactos ambientales negativos, salvo quizás en los peces, según varios estudios universitarios.

8El Robot Pescador: ¿Están preparando un atentado de falsa bandera en Barcelona? En: https://elrobotpescador.com/2016/09/19/estan-preparando-un-atentado-de-falsa-bandera-en-barcelona/. Visto el 18/08/2017. Notar que el artículo es de un año antes, si bien en un contexto de diversas detenciones de yihadistas.

9El poder calórico de la madera es de 19.000 kJ/kg. El combustible del avión, el queroseno, es de 43.400. Y el calentamiento del aire va calentando las temperaturas aún más. Es probable que se llegasen a temperaturas muy altas dentro del edificio.

Escrito por Fran Andújar

Doctorando en Historia. Universidad de Granada.

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