Mes: noviembre 2016

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11 de noviembre de 1887. Ejecución de los Mártires de Chicago.

Los sucesos de Chicago y la lucha en pro de las 8 horas.

La lucha en pro de una jornada laboral de 8 horas tiene varios precedentes históricos inmediatos e incluso, si seguimos las tesis de Maurice Dommanget (DOMMANGET, Maurice. Historia del Primero de Mayo, París, Ediciones Solidaridad Obrera, 1956.), podríamos elucubrar con posibles antecedentes de una jornada en pro de 8 horas de trabajo diario en figuras como Tomás Moro o el rey Felipe II y sus edictos que limitaban las jornadas laborales a 8 horas en sectores como la minería. Ya en el siglo XIX esta reivindicación se popularizaría gracias a diferentes socialismos y movimientos sindicales. Por ejemplo, en la figura del socialista Robert Owen ya encontramos propuestas en este sentido, al igual que en décadas posteriores se propondrá una reducción de la jornada laboral por parte de la Primera Internacional o en las campañas de diferentes sindicatos occidentales.

La disminución de la jornada laboral sin reducción de salario era una de las causas que podía hacer luchar a una población obrera esclavizada por la lógica de los salarios de hambre. Si tenemos en cuenta que una persona asalariada podía llegar a trabajar entre 12 y 16 horas diarias por un salario de miseria, nos damos cuenta que, en muchos casos, el día a día de esa población era poco más que trabajar y embrutecerse mental y físicamente en su puesto de trabajo. Y lo peor era que más de un/a podía hacerlo con el estómago vacío.