Estado de la cuestión
Las fiestas populares
Como es habitual durante la época estival, en nuestro país se celebran numerosas fiestas populares. Lo que no es tan habitual es que se plantee si el origen de las mismas obedece o no al propósito que se usa de común como excusa para dicha celebración, o sobre el origen auténtico de la misma, buscando con ello compaginar la memoria popular y la tradición.
A modo de ejemplo pasamos a exponer el caso que acontece anualmente en un conocido pueblo aragonés de la Ribera, denominado Torres de Berrellén. Clarificando que según consta su templo parroquial secularmente ha estado bajo la advocación de San Andrés Apóstol, siendo sus patronos la Virgen del Castellar y San Gregorio Hóstiense, cuyas fiestas anuales de los segundos se celebran cada año desde el 7 a 9 de mayo, ambos inclusive.
Sin embargo ahora se puede observar que desde 1939 se viene celebrando en dicho pueblo otra fiesta más el 22 de julio, en su caso en honor de María Magdalena, cuando nada justifica dicha celebración, al no haber poseído dicha santa homenaje alguno de forma oficial, hasta el 10 de julio de 2016.
Fecha de 2016 en que el Papa Francisco decidió que la memoria litúrgica de dicha santa, pasase a ser festividad religiosa, que debería celebrarse el 22 de julio, incluyéndola por dicho motivo en el Calendario Romano.

La búsqueda de motivos
Del mismo modo que tampoco consta relación alguna anterior de la Magdalena con el pueblo citado, salvo que ahora se intente justificar la misma, en las viejas reliquias que acogió la iglesia del pueblo de Torres en el siglo XVI, procedentes de la desaparecida iglesia señorial de El Castellar, de la cual dependía el lugar a todos los efectos, y entre las cuales si figuraban unos pocos cabellos de la Magdalena.1
De hecho, la traslación de dichas reliquias tuvo lugar el 3 de junio de 1569, y por la relación que se conserva se sabe que estas eran: “Un pedazico (sic) del fémur de San Francisco, Unos pocos cabellos de la Madalena, Dos huesos de no se sabe que Santo, Tres pedazos de Signum Crucis, y Dos pedazos de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo”.
Por ello la pregunta que sobrevuela es, qué motivo existió para que en 1939, con una guerra civil española concluida el 1 de julio, para que en dicho pueblo de Torres de Berrellén se celebrara por vez primera aquella fiesta, con becerrada incluida. Actividad lúdica que se ha prolongado desde entonces hasta nuestras fechas, y cuando se sabe que dicha fiesta no estaba incluida en el santoral entonces en vigor, fiesta que en 2026 ya ha cumplido su 87 aniversario.
A vista de semejante historia, cabe preguntarse qué opinión tenían sobre la misma las personas mayores del lugar, dado que ellos han sido los últimos depositarios de la memoria del lugar. Pues bien los mayores hoy ya desaparecidos en su mayoría, siempre calificaron dicha fiesta, de forma coloquial, como “las Fiestas del Crimen”, pero sin aportar detalles.
Julio de 1936, la defensa común genera represión
Y motivos precisamente no les faltaban para utilizar aquel apelativo clarificador. Ya que de las 54 víctimas del fascismo que hubo en el pueblo,2 nueve de ellas fueron asesinadas durante los días 23 y 24 de julio de 1936.3 Concretamente el 23 de julio de 1936 se asesinó a los siguientes vecinos: Juan José Galindo Jover, Máximo Manresa, Casiano Mediano, Manuel Mur Lasierra, José Pérez Blanco, Manuel Rubio Rubio, Genaro Berenguer Fleta. Y el 24 de julio de1936 a: Juan Medrano Royo, Manuel Núñez Sanz , justo durante los mismos días en que hoy en día se sigue celebrando las fiestas de la Magdalena. Festividad que este año de 2026, se han alargado del 22 al 26 con la consiguiente becerrada, y con tres encierros distintos. En resumen dicha fiesta apuntaba pues directamente a la conmemoración de un hecho evidentemente no religioso.
Y el motivo de aquellas matanzas de julio de 1936 ,pasó entre otras muchas cosas por el hecho de que al iniciarse la guerra en julio de 1936, y sabedor el ayuntamiento local se formó un comité revolucionario, en el cual formaron parte todos los partidos de izquierdas, incluidos los grupos sindicales, UGT y CNT, cuya primera decisión fue desarmar a la gente de derechas del pueblo, sabedores, de que la propia guardia civil les había estado proporcionado armas unos días antes, tal como después se pudo confirmar en una causa sumarísima.4 Medida que al ser realizada causo algún herido a causa de los lógicos nervios por ambas partes.
La siguiente medida y en previsión de lo que estaba por venir, fue la bloquear la carretera de acceso al pueblo, proveniente de Zaragoza, y por lo mismo se decidió cortar unos cuantos árboles que le daban sombra, y con ellos montar una barricada de circunstancias, inundando de paso los campos circundantes, con la idea de entorpecer el posible avance de los asaltantes. Barricada en la cual prestaron servicio con armas, con escopetas de caza, toda la gente de izquierdas.
Aquella disposición dio como resultado que el pueblo fuera uno de los pocos en Aragón que se resistió al primer asalto de los fascistas prevenientes de Zaragoza. Medio de defensa que permitió repeler en primera instancia a una de las muchas bandas de jóvenes falangistas que pululaban por la comarca, que subidos en camiones procedentes de la capital, y armados hasta los dientes, asaltaban los pueblos. Y en Torres de Berrellén se presentaron unos 25 aguerridos jóvenes con la intención de “tomar” sin más el pueblo.
Partida a la cual los campesinos locales causaron varias bajas, alguna mortal, en su caso producidas por los cazadores expertos del pueblo que custodiaban la barricada, produciéndose así la muerte casi instantánea del joven falangista Vicente Peralta de Lecea, un estudiante de la Escuela de Comercio de Zaragoza, con 22 años.
Teniendo en cuenta que en todos los casos los defensores del lugar, eran humildes gente del campo que se habían limitado intentar salvar sus menguadas posesiones y a sus propias familias. Muerte de Peralta que lo convirtió en el primer “mártir” de la causa rebelde en Aragón.
A su retirada la partida, por vengar dicha muerte, asesino sin piedad a 20 vecinos de Utebo, situado a unos 11 kilómetros de su objetivo.5 De ahí que cuando finalmente los falangistas ocuparon el pueblo, de la gente que había decidido no huir, asesinaron a 9 víctimas, teniendo en cuenta que algo más de un centenar de personas había logrado huir del cerco, tras atravesando el río Ebro en una barca de sirga, y tras pasar por El Castellar y por los pinares de Zuera, lograron incorporarse al bando republicano unos días más tarde, con la oportuna ayuda de guías.
Las actas municipales fuente de conocimiento
Pero por si la memoria de abuelos no fuera ya de por sí suficiente, ahora se ha podido localizar, gracias a la digitalización de los archivos municipales, la prueba de que dicha fiesta de la Magdalena, que en la actualidad se sigue celebrando, tuvo su origen, nada más y nada menos, que en la celebración del primer aniversario, de la “liberación” del pueblo por los fascistas, tal como consta en una acta de su Ayuntamiento. Celebración que se instituyo después de concluir la guerra civil el 1 de abril de aquel año de 1939. Y por lo mismo en dicha fecha de 1939 la nueva celebración festiva de julio vino a coincidir con el tercer aniversario en que se produjeron las primeras matanzas de vecinos republicanos.
Y su justificación queda meridianamente clara, ya que dichas fiestas tuvieron como punto de inicio, según consta en una acta municipal: “… en la celebración del primer aniversario de la liberación de esta villa de la dominación marxista, después de obtenida la victoria total y definitiva por las fuerzas que acaudilla el Generalísimo Franco, y que habían de tener lugar coincidiendo con Santa María Magdalena, Patrona de esta Parroquia 6, los días veintiuno y veintidós del mes en curso, una becerrada”. 7

Acta Ayuntamiento de Torres de Berrellén, 6 de julio de 1936, Archivo Municipal.
Y de aquel modo tan simple se instituyó la fiesta para la eternidad , una nueva fiesta, hoy en día supuestamente religiosa, bajo la cual se celebraba en realidad y sin tapujos la “liberación” del pueblo en julio de 1936, y de paso sin citarlo, los asesinatos de los primeros vecinos a cargo de sus “liberadores” acaecidos en las mismas fechas, por si alguien lo había olvidado.
Conocido lo anterior, hay que dar la razón a los supervivientes de aquella época, que por lo mismo calificaban dichas fiestas como las fiestas del Crimen, cuestión que las actuales autoridades del PSOE evidentemente no tienen en cuenta, por lo menos no lo manifiestan, y menos aún se invoca la ley de la Memoria Democrática, que debería obligar a repensar lo idóneo o no de dicha celebración.
Continúan las celebraciones
Pero la cuestión en 1939 no concluyó aquí, ya que 16 días después de aquella primera sesión,8 se celebró otra sesión extraordinaria en el ayuntamiento, dándose cuenta de que ya se había solicitado el permiso necesario para poder celebrar la becerrada prevista, y a su vez tomándose otros nuevos acuerdos “referentes a las fiestas que se han de celebrar”.
El primero fue: “Que se celebre el homenaje a todos los combatientes el día 23 del actual y que se les dé una comida y que se invite a las autoridades, lo mismo civiles que militares y sanitarias y guías del Movimiento a cuantas funciones se celebren”. Tal como se advierte en dicha anotación, el motivo de aquellas fiestas de la Magdalena era el rendir homenaje a los “combatientes” del ejército franquista, y por lo mismo se invitaba a todo tipo de autoridades.
Por otra parte resulta curioso observar el destino que tendrían los despojos de los dos novillos de la becerrada, ya que uno sería sacrificado para servir de comida en el homenaje, y el otro para su venta minoritaria, a razón de 5 pesetas por kg. Dentro de los acuerdos resaltar el hecho de autorizar al alcalde para que utilizaraa su antojo a las Señoritas recaudadoras del Plato Único 9 y a las enfermeras voluntarias del pueblo, 10 para servir con ellas la comidas durante aquellas fiestas, o para los actos que hicieran falta. Muestra del papel que ya se le asignaba a la mujer en el nuevo régimen franquista, y eso que aquellas mujeres eran de los suyos.
“los novillos que se han de matar se utilicen, el uno para una comida a los citados combatientes y el otro para ponerlo a la venta al precio de 5 pesetas el kilo”, “Autorizar al alcalde para gestionar con los señoritas recaudadoras del plato único y de enfermeras, para que sean ellas las que sirvan la comida y demás actos relacionados con el homenaje”
Y finalmente se autorizó al concejal: “Jacinto Gascón (Arneche) para que en representación del Sr. Alcalde adquiera de la junta de abastos el aceite y arroz para hacer la comida que se proyecta dar a los combatientes y excombatientes de esta localidad y a las amigas de estos que pudieran acompañarlos en dichos días”
Del comentario anterior resaltar que la mojigata sociedad de la época que tanto voceaba por las “buenas costumbres cristianas”, en esta ocasión mira hacia otro lado al permitir que tanto los combatientes como los excombatientes puedan asistir a aquellas fiestas en compañía de “amigas”, apelativo que suena un tanto machista, al suponer que más de uno de los homenajeados podría tener ya la perceptiva novia, que no “amiga”.

Acta Ayuntamiento de Torres de Berrellén, 17 de julio de 1936, Archivo Municipal.
En resumen, según se ha podido ver bajo una advocación cristiana se sigue encubriendo en la actualidad la auténtica causa que la instituyó, en su caso la “liberación” del pueblo por los fascistas, y el homenaje a los combatientes franquistas, haciendo buena la frase que afirma: “ Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla” . Y la pregunta pertinente debería ser, cuantas fiestas más se celebran en la actualidad como los mismos o parecidos antecedentes. Se ignora.
Anexo: Copia literal del Acta del Ayuntamiento
Sesión extraordinaria del día 6 de julio de 1939. En la villa de Torres de Berrellén a seis de julio de mil novecientos treinta y nueve, previa especial convocatoria al efecto, de la reunión en la Casa Consistorial de los Señores concejales anotados al margen, bajo la presidencia del Sr. alcalde Don Leonardo Blanco Genzor, que declaró abierta la sesión y ordenó se diera lectura del borrador de la anterior, la que quedó aprobada por unanimidad. El Señor Alcalde propuso a los señores asistentes, que para cumplir lo que tantas veces se había hablado de incluir en el programa de festejos que con motivo de la celebración del primer aniversario de la liberación de esta villa de la dominación marxista, después de obtenida la victoria total y definitiva por las fuerzas que acaudilla el Generalísimo Franco, y que habían de tener lugar coincidiendo con Santa María Magdalena, Patrona de esta Parroquia, los días veintiuno y veintidós del mes en curso,una becerrada, se había preciso que la Corporación municipal acordase cuanto sea necesario sea al cumplimiento de las disposiciones vigentes esta materia, la cual se costeara con cargo al Capítulo y artículo correspondiente del Presupuesto municipal vigente.
Enterados los señores concejales… se acordó que desde luego se incluya en el programa de festejos para dichas festividades el de una becerrada los días veintiuno y veintidós del presente mes y a las horas que estime oportunas la Comisión de Festejos. Que en dicha becerrada, sean lidiados dos becerros
1 Juan Pablo Bonet, Reducción de las Letras y arte para enseñar hablar los mudos, 1620, Edición facsímil, 202I, p. 18.
2 Torres de Berrellén rinde homenaje a 54 personas que murieron por la Democracia, Aragón hoy, 6/04/2018
3 Julián Casanovas y otros, El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragón (1936-1939), Madrid (1992); (2006) Antonio Gascón; Represión en 8 pueblos de Aragón, http://www.sbhac.net/Republica/Victimas/8PZaragoza.htm.
4 Auditoria de Guerra de la Quinta Región, Consejo de Guerra de Plaza. Número de procedimiento: 1674-40. Comienza como Sumarísimo nº 1581-37 y posteriormente se eleva a Sumarísimo de urgencia nº 114-40. Se desglosa la causa respecto a Pedro Perez Orga para su acumulación al Sumarísimo nº 2034-40. Sobreseimiento definitivo para 5 encartados. Sobreseimiento. Sentencia: Condena a 30 años de reclusión mayor. Fecha de la Sentencia: 1944/03/13. Plaza donde se dicta la sentencia: Zaragoza
5 Ángel Alcalde Fernández, Lazos de Sangre. Los apoyos sociales a la sublevación militar en Zaragoza, Zaragoza 2010, p.50.
6 La Iglesia local actual, perteneciente al arciprestazgo de Zaragoza, no hace constar que reconoce de facto dicho patronazgo de la Magdalena.
7 Actas de Plenos Municipales de 1935 y 1937, https://patrimoniodigitalrialebro.com/archivo-de-torres-de-berrellen/
8 Acta de la Sesión extraordinaria del día 17 de julio de 1939.
9 Con el día del plato único se hacía referencia a la imposición por ley en España, mediante circular del gobernador general del Estado a los gobernadores regionales, que se estableció durante la guerra por el banco sublevado, mediante el cual los restaurantes, los mesones o cualquier hotel u establecimiento hostelero durante los días 1 y 15 de cada mes se servía un plato único, pero el menú se cobraba entero. El sobrante oficialmente se dedicaba a la beneficencia.
10 Durante la guerra civil el bando franquista incautó en el pueblo, el local propiedad de la Sociedad de Obreros Campesinos, convirtiéndolo en hospital, con un total de 20 camas. Por lo mismo es de suponer que las enfermeras a las que se hacía referencia, eran también jóvenes del mismo pueblo que habían trabajado en el mismo, rebajadas entonces al humilde papel de sirvientas.

