Democracia Estado del Bienestar Lucha de clases Políticas Sociales

Políticas sociales hasta la II Guerra Mundial

Artículo sobre el nacimiento y evolución de las Políticas Sociales hasta la II Guerra MUndial.

El Catolicismo Social.

De igual modo que en la Alemania del Canciller de Hierro, se pensaba en la Santa Sede. Pese a la progresiva aceptación de su derrota frente al liberalismo, la Iglesia seguía siendo una entidad poderosa y reaccionaria.

Un hecho incuestionable en aquellas décadas era su pérdida de influencia entre amplios estratos de la población, especialmente entre determinados sectores de la clase obrera. Para  paliar esta situación decidió fomentar diferentes asociaciones y sindicatos obreros para tener influencia en dicho medio, mientras que con la encíclica Rerum novarum de 1891, el papa León XII,  empezó a ofrecer un argumentario social y obrero desde la doctrina católica. Un discurso que, si bien denunciaba ciertas injusticias sociales, se mostraba abiertamente contrario a los planteamientos socialistas, a los que consideraba culpables de diferentes males sociales, puesto que, “atizando el odio de los indigentes contra los ricos, tratan de acabar con la propiedad privada de los bienes, estimando mejor que, en su lugar, todos los bienes sean comunes y administrados por las personas que rigen el municipio o gobiernan la nación. Creen que con este traslado de los bienes de los particulares a la comunidad, distribuyendo por igual las riquezas y el bienestar entre todos los ciudadanos, se podría curar el mal presente. Pero esta medida es tan inadecuada para resolver la contienda, que incluso llega a perjudicar a las propias clases obreras; y es, además, sumamente injusta, pues ejerce violencia contra los legítimos poseedores, altera la misión de la república y agita fundamentalmente a las naciones.”.

Ya entrados en el siglo XX, concretamente en 1937, la carta encíclica DIVINI REDEMPTORIS, de PÍO XI y relativa al comunismo ateo, se despachaba aún más ampliamente y en profundidad en contra del comunismo, socialismos y las conciencias ateas. Mientras que al liberalismo lo acusaba de estar detrás del auge de los comunismos y la pérdida de feligreses, ya que, y aquí hay parte de su discurso social, algunos empresarios hacían trabajar a los obreros en domingo. Si con el Rerum novarum parecía que la Iglesia se empezaba a conciliar con el liberalismo, en la Divini redemptoris parecía que se decantaba por otras soluciones más acorde con los nuevos tiempos de totalitarismos fascistas.

52865505.jpg

Sobre España, la cual estaba en plena guerra, se refería en los siguientes términos: “en nuestra queridísima España, el azote comunista no ha tenido tiempo todavía para hacer sentir todos los efectos de sus teorías, se ha desencadenado, sin embargo, como para desquitarse, con una violencia más furibunda. No se ha limitado a derribar alguna que otra iglesia, algún que otro convento, sino que, cuando le ha sido posible, ha destruido todas las iglesias, todos los conventos e incluso todo vestigio de la religión cristiana, sin reparar en el valor artístico y científico de los monumentos religiosos. El furor comunista no se ha limitado a matar a obispos y millares de sacerdotes, de religiosos y religiosas, buscando de un modo particular a aquellos y a aquellas que precisamente trabajan con mayor celo con los pobres y los obreros, sino que, además, ha matado a un gran número de seglares de toda clase y condición, asesinados aún hoy día en masa, por el mero hecho de ser cristianos o al menos contrarios al ateísmo comunista. Y esta destrucción tan espantosa es realizada con un odio, una barbarie y una ferocidad que jamás se hubieran creído posibles en nuestro siglo. Ningún individuo que tenga buen juicio, ningún hombre de Estado consciente de su responsabilidad pública, puede dejar de temblar si piensa que lo que hoy sucede en España tal vez podrá repetirse mañana en otras naciones civilizadas”.

Así pues, más allá de tímidos argumentos discursivos, o la proliferación de fuerzas políticas  o sindicatos obreros católicos, la Iglesia católica mantenía su tradicional postura de defensa de las jerarquías sociales y la apelación a la caridad como herramienta de intervención social ante situaciones dramáticas.

Políticas Sociales “liberales”.

El liberalismo social.

Antes que John Maynard Keynes se cuestionase ciertas creencias relativas a la naturaleza del Liberalismo, desde finales del siglo XIX habían existido diferentes intelectuales liberales que empezaron a cuestionar ciertas injusticias inherentes al capitalismo: entendían que dichas situaciones eran el caldo de cultivo para movimientos disolventes y revolucionarios.

keynes.jpg

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.